<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768</id><updated>2012-02-27T14:35:28.935-08:00</updated><category term='democracia'/><category term='blog de crítica cultural'/><category term='santiago estrella garcés'/><category term='jeannette lozano'/><category term='ivan carvajal'/><category term='Ecuador cultura'/><category term='diario el comercio'/><category term='ministerio de cultura del ecuador'/><category term='Cultura Ecuador'/><category term='debate cultural'/><category term='debate'/><category term='demo'/><category term='guadalue mantilla'/><category term='santiago estrella'/><category term='carta al presidente rafael correa'/><category term='arte'/><category term='critica cultural'/><category term='carlos icaza estrada'/><category term='Matilde Ampuero'/><category term='literatura'/><category term='cultura'/><category term='diario el telégrafo'/><category term='fernando balseca. diario el universo'/><category term='cultura debate'/><category term='telégrafo'/><category term='poesía'/><category term='David Barreto'/><category term='sonia manzano'/><category term='El Universo Ecuador'/><category term='diario El Universo'/><category term='blog sobre cultura'/><category term='arte y sociedad'/><category term='Mario Campaña'/><title type='text'>nuevas cartas</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>33</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-4991741914750230600</id><published>2012-02-27T13:46:00.001-08:00</published><updated>2012-02-27T14:27:47.171-08:00</updated><title type='text'>Sobre el juicio a El Universo y la respuesta internacional</title><content type='html'>Queridas amigas y amigos,&lt;br /&gt;Cuatro personas que merecen el mayor respeto pidieron mi adhesión al documento&amp;nbsp;firmado por más de cien escritores relativo a la condena judicial a diario El Universo y la libertad de expresión que ha empezado a circular hoy. Creo que debo justificar mi negativa. &lt;br /&gt;Aquí tienen una breve exposición. Como verán, creo que la única salida válida para el país es la convocatoria -realizada por el gobierno y la prensa- a la búsqueda de un pacto nacional para una democracia real.&lt;br /&gt;Mario Campaña&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #e69138;"&gt;NI REVOLUCIONARIOS NI DEFENSORES DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno y la prensa y sus respectivos amigos de dentro y fuera del país han conformado en las últimas semanas un escenario polarizado contrario a las necesidades de la sociedad ecuatoriana. Cualquier observador que no esté ciego ni sordo puede concebir razonables sospechas de que en el juicio contra diario El Universo las dos partes han incurrido en comportamientos deshonrosos, como es habitual en el sistema judicial ecuatoriano; podrá comprobar que ni el gobierno suele respetar la constitución y las leyes ni la prensa más poderosa cumple con el papel moral y social que le es exigible y no fue ajena al desastre económico y político sufrido por el país en las dos últimas décadas; sobre todo, un observador descubrirá que el gobierno y la prensa pasan por alto la mayor de las necesidades ecuatorianas, que es la construcción de una verdadera democracia, y que en Ecuador ésta no es, ni mucho menos, equivalente a libertad de expresión como cree la prensa y sus simpatizantes, ni a subsidios para mayorías desprotegidas, como cree el gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un error pensar que la salida a la crisis puede ser el mero afianzamiento en las posiciones de cada parte. Nada  ha ganado la sociedad ecuatoriana con la condena a diario El Universo y nada hubiera ganado con su absolución. Nada ganará con perdones o revocatorias en cortes internacionales. La única salida responsable que tienen el gobierno y la prensa, la única válida para la sociedad ecuatoriana, es que se propongan y se exijan recíprocamente, y propongan al país, lo único que puede y debe exigirse y pactarse: un esfuerzo sincero, de todos, para la construcción de una democracia real, de una “libre comunidad de iguales” (Rousseau) que actúe en vista del bienestar común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni el gobierno ni la prensa han dado muestras de que tienen interés en este tipo de democracia, la única valiosa para un país como Ecuador. En un estado con estructuras no democráticas, con una sociedad y una cultura no democráticas, no de ciudadanos sino, en muchos casos, de siervos y señores, machos y hembras y blancos, mestizos negros e indios, con el 30 % de pobreza y cerca de 200 perseguidos por “terrorismo y sabotaje”, hablar sólo de subsidios y bonos y libertad de  expresión y métodos de  representación o elección no es equivocado ni injustificado, pero puede tener algo de impostura, trivialidad  o cinismo.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mario Campaña&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-4991741914750230600?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/4991741914750230600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2012/02/queridas-amigas-y-amigos-cuatro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/4991741914750230600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/4991741914750230600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2012/02/queridas-amigas-y-amigos-cuatro.html' title='Sobre el juicio a El Universo y la respuesta internacional'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7357106823300752773</id><published>2011-09-23T09:10:00.000-07:00</published><updated>2011-09-23T09:19:42.843-07:00</updated><title type='text'>Carta de Mario Campaña a los diarios: El Universo, El Comercio y Telégrafo</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Señor Director,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Mucho le agradecería ordenar la publicación de esta carta, que tiene como objeto pedir atención para un gravísimo suceso que ha sido anunciado hoy por varios medios de prensa: la agresión física de que ha sido objeto el artista guayaquileño Daniel Adum.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El hecho, que parece haber sido cometido por trabajadores municipales de Guayaquil en funciones, es alarmante y dice mucho de las políticas de terror que parecen imponerse hoy como forma de gobierno en la sociedad ecuatoriana. Aparentemente es también una consecuencia más de la escalada de represión municipal que sufren los artistas de la ciudad por la naturaleza de sus obras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Mi solidaridad con ellos, especialmente con Daniel Adum, y mi llamado a la Fiscalía, al fiscal general, a las veedurías y observatorios, a la prensa, a los organismos defensores de derechos y de la democracia, a las instituciones culturales y educativas y a la comunidad de artistas para que reaccionen en el ámbito de sus competencias a fin de que el terror como instrumento de gobierno sea castigado y erradicado de nuestra vida pública.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Mi llamado particularmente al gobierno central y al ministerio de cultura, que al no reaccionar ante estos hechos esta haciendo una peligrosa dejación de sus responsabilidades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;Mario Campaña&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;CI 0907281992&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-wrA7RX8f3kY/Tnywqg2lS4I/AAAAAAAAIiQ/1IIx9-Z2dDQ/s1600/daniel+adum.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="130" src="http://2.bp.blogspot.com/-wrA7RX8f3kY/Tnywqg2lS4I/AAAAAAAAIiQ/1IIx9-Z2dDQ/s400/daniel+adum.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-7357106823300752773?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/7357106823300752773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/09/carta-de-mario-campana-diario-el_23.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7357106823300752773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7357106823300752773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/09/carta-de-mario-campana-diario-el_23.html' title='Carta de Mario Campaña a los diarios: El Universo, El Comercio y Telégrafo'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-wrA7RX8f3kY/Tnywqg2lS4I/AAAAAAAAIiQ/1IIx9-Z2dDQ/s72-c/daniel+adum.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-2499731118660645197</id><published>2011-08-23T21:38:00.000-07:00</published><updated>2011-08-23T21:38:31.270-07:00</updated><title type='text'>EL OBSTÁCULO DE LA PARTIDOCRACIA, GULLIVER Y EL NUEVO LÍDER DEL CAPITALISMO ECUATORIANO</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt; 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&lt;![endif]--&gt;    &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Por Mario Campaña&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Creo que una lectura serena tendría serias dificultades para concluir que la finalidad de nuestro Pronunciamiento de 5 de agosto era ‘saludar’ alguno de los aspectos del gobierno que preside Rafael Correa, o restarle responsabilidades a través de ‘circunloquios’ o cualquier otro medio. Si evitamos el tono atrabiliario y no hablamos de “el desastre que vive el Ecuador en este momento”, de “la destrucción actual por obra de Correa y sus secuaces”, de “un régimen de irrespeto total a las normas”; ni, sobre todo, de “corrupción grave de la población (votos a cambio de bonos…)”, no fue solo por falta de interés en señalar responsabilidades más allá de las obvias que se refieren a los grupos que han dominado este país, usufructuando criminalmente de él, sino también porque si hubiéramos querido comparar, como hace Iván Carvajal implícitamente, el presente ecuatoriano con su pasado mediato e inmediato, habríamos ido a parar a un cúmulo de afirmaciones indemostrables.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Hablar, como hace Carvajal, del desastre ecuatoriano de “este momento”, de la destrucción “actual” de “la poca institucionalidad que quedaba en el país”, es sugerir que antes de “este momento”, antes de la “actual” destrucción, el país vivía días mejores; que el desastre era menos grave y había institucionalidad en el país. Eso, estoy seguro, pocos ecuatorianos lo suscribirían serenamente y de buena fe. Porque no deliramos quienes aún tenemos en mente los tanques de guerra cerrando el paso al Congreso, los opositores políticos cazados a tiros en las calles de las ciudades, al entonces gobernador del Guayas y actual alcalde de Guayaquil arengando a los ciudadanos a participar en las batidas nocturnas de ‘violadores’ (¿se acuerdan de la cuña radial que repetía “Basta de bestias”?). No deliramos quienes aún tenemos en mente que dos o tres millones de ecuatorianos tuvieron que exiliarse… Insisto: si hubiéramos hecho una comparación en los mismos términos en que lo hace nuestro amigo Carvajal, &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;tendríamos que decir –como parece decir él- que aquel tiempo miserable fue mejor que “el desastre de este momento”, que el vergonzoso pasado fue mejor que “la actual destrucción del país”. (Si acaso lo fuera, tendríamos que preguntarnos para quiénes. ¿Para los pobres? No. ¿Para los maestros públicos, que han visto considerablemente incrementado su sueldo? No. Para las empleadas domésticas, que hasta hace poco vivían en régimen de semi-esclavitud? No. Para algunos artistas, como los cineastas? No. ¿Para quiénes? Tal vez para algunos investigadores. Iván Carvajal seguramente nos lo va a decir… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;“Clientelismo” llama Iván a la política que ofrece cierta protección de urgencia a la población que más gravemente padece la miseria heredada. La derecha europea, los votantes de Sarkozy y Aznar, por ejemplo, llaman de modo semejante a esa política. Lo mismo hacen los republicanos, especialmente los radicales del Tea Party, en Estados Unidos. Y he oído a la derecha cavernícola ecuatoriana hablar de “demagogia” para referirse a los subsidios a los pobres (no he oído quejas de los subsidios a los ricos, a las empresas). Sin embargo, los subsidios estatales a gran escala fueron instituidos por primera vez en Europa después de la Segunda Guerra Mundial: a la Socialdemocracia y la Democracia Cristiana que los establecieron no les pareció que hacerlo fuera “corromper” a la población. Era, simplemente, la aceptación de unos deberes y derechos asistenciales básicos. Desde luego que eso formaba parte de importantes políticas públicas, como en Ecuador algunos de esos subsidios forman parte de planes mayores, como en el caso de los discapacitados, mencionado por Carvajal en un Poscriptum: la inclusión ya es una ley, y se desarrollan programas de capacitación a maestros y currículum especiales en el ministerio de Educación, como lo recuerda la pedagoga Gina Portaluppi, una de las firmantes del Pronunciamiento. ¿Por qué negarlo?&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Pero la finalidad de nuestro Pronunciamiento, repito, no era saludar ninguna política impulsada por Rafael Correa y su grupo, sino invitar a los ecuatorianos a “discutir sobre la verdadera naturaleza del gobierno actual”. Descartamos que este gobierno sea revolucionario; eso ya es obvio: seguir hablando de “revolución” era y es una irritante impostura. Este gobierno rechaza de manera resuelta todo discurso, toda acción, toda esperanza acerca de cambios profundos en la sociedad ecuatoriana. Ejemplo de ello es la carta enviada por el presidente a Fernando Balseca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Discutir sobre la verdadera naturaleza del gobierno de Rafael Correa y su grupo no es ocioso, sino, al contrario, la primera necesidad de hoy. Una prueba es el mismo comentario a nuestro Pronunciamiento de Iván Carvajal, un curtido hombre de izquierda, que hace una lectura en extremos tradicional, típica de los años ochenta, de la coyuntura ecuatoriana. Nos equivocamos si consideramos a Rafael Correa como un ‘caudillo’ más, como insinúa el profesor Roberto Marras, desde Italia, en otro de los comentarios recibidos. Erramos el tiro absolutamente si creemos que ‘la pretendida lucha contra la partidocracia’ es “una consigna disparatada”. Al contrario: tenemos que tomarla literalmente y muy en serio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;¿Por qué? Lo diré sin ‘circunloquios’: creo que Rafael Correa es el nuevo líder del capitalismo ecuatoriano, y lo es precisamente por seguir a pie juntillas los principios del capital internacional más exitoso, es decir, por su firme convicción de que el desarrollo del capitalismo requiere rebasar con firmeza las fronteras ideológicas y las luchas llevadas a cabo supuestamente en su nombre por los partidos. Asimilando y subordinándose al marco general de la globalización, del pensamiento posmoderno, il pensiero debole, la Tercera Ola y la llamada Tercera Vía, Rafael Correa se adhiere a la esencia del actual liberalismo conservador internacional. Luchar contra la ‘partidocracia’ es para Rafael Correa liberarse de las ‘ataduras’ de las doctrinas, las ideologías, los principios, y atenerse a los resultados del crecimiento del capital. Es asegurar que la finalidad de que el capitalismo funcione debe estar situada más allá de toda discusión, y que para alcanzar esa finalidad el país tiene que adaptarse a las circunstancia sobrevinientes, más allá de las ideologías y los principios de cualquier partido. Todos los principios valen o ninguno vale, según convengan o no al desarrollo del capital: se trata de eso y nada más que de eso. Por eso Correa ha llegado incluso a amenazar con privatizar Petroecuador. Hacer crecer el capitalismo ecuatoriano, cree Correa, significará “transformar” el país. Situado por encima de las ideologías y los partidos, Rafael Correa actúa así a lo Gulliver, pasando por alto todo que se oponga a sus intenciones, si vienen del país de los enanos que le ha tocado gobernar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;De manera coherente con su visión burguesa, economicista y posmoderna del cambio, Correa rechaza la presencia de cualquier pensamiento crítico, incluso cualquier posibilidad de que el pensamiento independiente emerja: ¿Para qué la filosofía y las ciencias sociales? ¿Para qué el pensamiento, que lo único que ha hecho hasta ahora ha sido entorpecer el desarrollo económico con ideas infantiles y caducas? Por eso impulsa una educación positivista, científico-técnica, donde las humanidades ya no tienen lugar. Es una tendencia bastante extendida en Europa y Estados Unidos. A estas alturas de su desarrollo, el capitalismo ya no necesita el pensamiento. Hace bien en denunciarlo Iván Carvajal en el caso ecuatoriano. La revolución, señores, según las estrategias bonapartistas de Rafael Correa, no exige ni necesita de ninguna hermenéutica. Basta con el ‘Buen Vivir’, todo un misterio hasta ahora, aunque parece tener, dicho sea de paso, un importante contenido religioso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;La prevalencia en el país de la razón instrumental, la dominación social, el conservadurismo social, todas las lacras del mundo del pasado, que hoy subsisten intactas, todo eso es secundario. Si la economía mejora, si el nuevo Código de la Producción funciona, si los pobres se convierten por fin en consumidores, entonces el país va bien. El nuevo líder del capitalismo ecuatoriano tiene muchos aliados ocultos, que poco a poco irán descubriéndose. Las estadísticas son suficientes para sumar a ‘la revolución ciudadana’ a los capitalistas. Si en el primer trimestre de 2011 el PIB de Venezuela creció el 4,5%, el PIB no petrolero ecuatoriano subió en el mismo período el 8,2%, y el crecimiento general de la economía del país se dice que ha sido del 8,6%. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Por ahí empieza a verse la famosa “Transformación Productiva” del gobierno de Rafael Correa. Como aseguró el Ministro Coordinador de la Producción el 10 de agosto en la sesión de Informe a la Nación, el crecimiento económico es “un ejemplo de revolución”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;¿Es eso lo que queremos los ecuatorianos? No lo creo. Tampoco creo que los ecuatorianos echen mucho de menos los modales aristocráticos y la verbosidad insoportablemente vacua de Rodrigo Borja, ni la elegante indiferencia de Sixto Durán Ballén, ni la hipócrita y beata chabacanería de Gustavo Noboa, ni el estilo matonil de otros presidentes… Ninguno de ellos podría exhibir datos que hablen acerca de una verdadera sensibilidad por el sufrimiento de las personas. Más allá de buenos o malos modales, de poca o mucha ‘civilidad’, de cualquier cifra macroeconómica, los ecuatorianos queremos apuntar a otro mundo y que desde el gobierno se honre el concepto de revolución y se den pasos hacia un país enteramente distinto.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-2499731118660645197?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/2499731118660645197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/08/el-obstaculo-de-la-partidocracia.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/2499731118660645197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/2499731118660645197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/08/el-obstaculo-de-la-partidocracia.html' title='EL OBSTÁCULO DE LA PARTIDOCRACIA, GULLIVER Y EL NUEVO LÍDER DEL CAPITALISMO ECUATORIANO'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-3744320550609099533</id><published>2011-08-16T09:30:00.000-07:00</published><updated>2011-08-16T09:37:40.416-07:00</updated><title type='text'>Convocatoria Ecuador</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Queridos amigos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Queremos agradecerles la acogida y manifiesto interés demostrado por el ‘Pronunciamiento sobre Ecuador’ suscrito el 5 de agosto. A instancia de varios lectores, los firmantes de ese documento hemos decidido abrir un debate público en torno al verdadero proyecto político impulsado desde el gobierno ecuatoriano. Para ese fin convocamos a todas las personas interesadas en el destino de Ecuador y América latina, de cualquier procedencia, nacionalidad y posición ideológica, a participar en el foro Nuevas Cartas (www.nuevascartas.blogspot.com) a través de reflexiones escritas acerca del ‘Pronunciamiento’, del proyecto político denominado Revolución Ciudadana y de posibles alternativas para Ecuador y América latina. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El foro www.nuevascartas.blogspot.com está concebido como un espacio de discusión democrática, que respete el derecho de cada uno a exponer, debatir y rebatir.&amp;nbsp; Garantizamos que todos los comentarios y reflexiones expresados en términos respetuosos y relevantes serán publicados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Concebimos este nuevo debate como una continuación del que se empezó a fraguar hace dos años en el mismo sitio web con la publicación de las dos primeras Cartas Abiertas al presidente Rafael Correa sobre la Cultura en Ecuador. En esta ocasión ratificamos nuestro interés, ya expresado en el último ‘Pronunciamiento’: “queremos que el país deje definitivamente atrás los tiempos en que era sólo un feudo o una plaza de unos pocos y se acometa, a todos los niveles, una transformación profunda, que cambie el entero mundo de la vida”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Para participar en el foro, por favor inserten su colaboración en el apartado de comentarios del blog www.nuevascartas.blogspot.com o escriban a los correos de sus administradores:&amp;nbsp; matildeampuero@hotmail.com; b1922@yahoo.com.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Matilde Ampuero&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Guayaquil&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-6i_UXaJmzOo/TkqcSx1VxnI/AAAAAAAAIaE/FoSTtNugWBk/s1600/blogrio.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="67" src="http://3.bp.blogspot.com/-6i_UXaJmzOo/TkqcSx1VxnI/AAAAAAAAIaE/FoSTtNugWBk/s400/blogrio.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-3744320550609099533?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/3744320550609099533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/08/convocatoria-ecuador.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/3744320550609099533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/3744320550609099533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/08/convocatoria-ecuador.html' title='Convocatoria Ecuador'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-6i_UXaJmzOo/TkqcSx1VxnI/AAAAAAAAIaE/FoSTtNugWBk/s72-c/blogrio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-548390103876053396</id><published>2011-08-05T18:53:00.000-07:00</published><updated>2011-08-10T18:57:27.486-07:00</updated><title type='text'>Respuestas a Tercera Carta Abierta</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;DEL ESCRITOR IVÁN CARVAJAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Después de un largo período de destrucción de las instituciones del Ecuador, el anhelo de los ecuatorianos de encontrar vías para la reorganización del Estado, para alcanzar un acuerdo democrático básico, con procedimientos civilizados, que estuvo presente, hay que reconocer, en la llamada "revolución ciudadana", terminó en una frustración más. (Aclaro que yo no adscribí en ningún momento a este proyecto; que desde el inicio me mantuve ajeno a esta suposición). Esta frustración no es el resultado de una "traición" de Correa, no. Es la obvia desembocadura de un proceso que desde el principio estuvo marcado por el aventurerismo y la irresponsabilidad de la izquierda, por el deterioro social que es el caldo de cultivo - y por desgracia, de la reiteración - del caudillismo clientelar, que supone una corrupción grave de la población (votos a cambio de bonos, o de acciones que se suponen son las propias de cualquier gobierno), y porque la vieja oligarquía, especialmente la vieja oligarquía guayaquileña, necesitaba un remozamiento. Lo viejo estuvo desde el inicio en este proceso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;Hay una izquierda que supone que encaramándose en el poder, gracias a los caudillos populistas que le dan algún espacio en la estructura burocrática, puede cambiar las condiciones sociales. Es una izquierda que ha sido educada en el autoritarismo a pretexto de "centralismo democrático", en el culto a los caudillos. No hay imagen más deplorable que la del izquierdista beato: adorador de imágenes, adorador de jefes partidarios, y finalmente adorador del caudillo populista. Esta izquierda es la que presta el nombre de "revolución" a los regímenes de los caudillos populistas que caminan hacia el autoritarismo. Los izquierdistas que caminan por estos derroteros son aquellos a los que Asaad Bucaram tildó de "chuchumecos"...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;En el 2006 se encontraron: esta vieja izquierda cultora del autoritarismo y de la beatería, las ONG que habían prosperado gracias a las migajas de la filantropía internacional, los viejos intereses oligárquicos en plan de remozamiento, en medio de un ámbito social que pugnaba por el cambio, pero sin ninguna organicidad, sin ningún proyecto. Un síntoma de esta inexistencia de organicidad, de proyecto social, de comprensión del momento, se puede advertir en el hecho de que una consigna disparatada como es la pretendida lucha contra la partidocracia haya encontrado semejante eco como el que encontró. ¿Partidocracia? Por más que el Dr. Borja sacó a relucir su Enciclopedia de la política, todos repitieron en coro el disparate de un periodista guayaquileño, en un país que justamente carecía de partidos. Contra lo que había que levantarse entonces, como ahora, era contra el caudillismo populista, contra el autoritarismo prevaleciente en los "movimientos", y desde luego en esas caricaturas de partido que todavía hoy llevan ese membrete (como en ese receptáculo de los desechos de los partidos de izquierda que tuvieron, pese a todo, sus momentos de dignidad en el pasado, que hoy lleva el nombre de FADI-PSE). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;Toda esa confusión de grupos e intereses diversos se lanzó a la tarea de encontrar un caudillo que pudiese juntar lo que es imposible de juntar: afanes de cambio social, de política democrática, de estado de derecho, con los intereses de aquellos que invertirían en la campaña para recomponer grupos oligárquicos, o para lucrar de contratos petroleros o mineros. El caudillo que estuvo a mano fue Rafael Correa Delgado, un economista que ideológicamente respondía a una mezcla abigarrada de ideas provenientes de la doctrina social de la Iglesia, de la CEPAL, del movimiento Milenio 2000, de un keynesianismo tibio, con una obsesión absoluta por el control tecnocrático de la sociedad, con afantes populistas semejantes al peronismo, es decir, con una ideología que nada tiene que ver con la izquierda, y tampoco con el liberalismo político. Ese caudillo llevó de la mano a los encargados de recomponer los intereses oligárquicos...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;En el proceso de destrucción de la poca institucionalidad que quedaba en el país, hay una grave irresponsabilidad de la izquierda al haberse entregado a los vaivanes del régimen de Correa. Comenzó por un acto que evidenciaba un proyecto de peligrosa deriva autoritaria: no presentar candidatos al Congreso de 2007. Luego, impulsó una asamblea constituyente sin presentar ninguna propuesta. La Constitución de Montecristi tiene que ser sometida con urgencia a crítica. Es algo que no puede eludir la izquierda corresponsable del desastre que vive el Ecuador en este momento. Es una Constitución en la que, a más de una retórica supuestamente democrática que en su afán de recoger todas las reivindicaciones de derechos, que raya en el delirio, configura la estructura del poder político autoritario que rige en el Ecuador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Correa ya ha expulsado del gobierno y de AP a cuanto izquierdista reclamaba el derecho legítimo a hablar, a debatir. El silencio y la obediencia, esa es la directiva del caudillo. No puede ser casual que de los iniciales miembros de la directiva de AP, todos los que se proclaman de izquierda hayan salido (Acosta, Larrea, Amores), y que queden nada menos que los compinches directos de Correa: Mera, Alvarado y Patiño. Yo desconfío de la integridad política del Secretario General de AP elegido en Montecristi, supuestamente de izquierda, y él sabe por qué.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/--ifqTsTAz24/TjyhQWs4D4I/AAAAAAAAIWI/xLzgU5f2vRs/s1600/Imagen-170.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://3.bp.blogspot.com/--ifqTsTAz24/TjyhQWs4D4I/AAAAAAAAIWI/xLzgU5f2vRs/s400/Imagen-170.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;No estoy de acuerdo con el manifiesto de ustedes porque dan a entender que ha habido algún cambio social. No es verdad. Ha habido una política clientelar. Y cuando más, el cumplimiento de las mínimas responsabilidad de cualquier gobierno. La educación ecuatoriana, que conozco bien, nada ha ganado en su organicidad, en su calidad, con este gobierno. Las universidades y los procesos de ciencia y tecnología han sido objeto de una acción directa de destrucción por parte de Correa y sus acólitos fieles, como el señor que detenta la dirección de SENPLADES, el inventor de disparates como el biosocialismo (¿acaso no les suena a fascismo?), el bioconocimiento o la ciudad del conocimiento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;¿Están al tanto ustedes, estimados amigos, de la orden directa de Correa para que queden sin efecto los convenios de investigación con las universidades, pasándose por alto una convocatoria nacional de hace casi un año, la elaboración de proyectos y programas por parte de nuestros escasos científicos (elaboración que supone cientos de horas de trabajo, un enorme esfuerzo intelectual), un proceso de evaluación nacional y otro con pares internacionales, y que se produce cuando los procesos de investigación habían ya comenzado? Es la segunda vez que Correa destruye procesos de investigación ya en marcha, porque le da la regalada gana, y para que ejecuten su regalada gana encuentra por supuesto personajes sin ética que cometen cualquier atropello. Porque no hay ningún argumento mediamente razonable para que el señor Correa, en persona, entre a destruir este proceso, a no ser su enfermiza soberbia. Correa es el principal enemigo que han tenido las universidades ecuatorianas en las dos últimas décadas; cuando hubo condiciones como nunca para avanzar en consenso, su autoritarismo arrojó por la borda cualquier posibilidad de cambio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Su régimen ha sido del todo ajeno al desarrollo cultural del Ecuador. No estoy de acuerdo en "salvar" el despilfarro de dinero, el tráfico de influencias, los beneficios a dedo, realizados por ese adefesio que llaman Ministerio de Cultura. No estoy de acuerdo en olvidar el oportunismo y la ramplonería que ha fortalecido ese Ministerio, pues ya venía del pasado (y también de la mano de la llamada izquierda).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;No estoy de acuerdo con el manifiesto porque me parece tibio. No hay ninguna revolución que salvar, ni ninguna que tengamos por delante. Ante nosotros está solamente el desastre del Ecuador, que venía de atrás, es cierto, pero que ha terminado en la destrucción actual por obra de Correa y sus secuaces. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;Debemos llamar a los izquierdistas que fueron parte de este proceso a que mediten en lo que han sido estos últimos cinco años. No más caudillos que nos ayuden, supuestamente, a encaramar a la supuesta izquierda en el poder. ¿Por qué no aprendemos algo de los indignados españoles, por caso? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;No podemos, de ninguna manera, a cuento de criticar el desastre institucional del pasado, dejar de denunciar que vivimos en un régimen de irrespeto total a las normas, en un ambiente general de incivilidad, corrupción, arbitrariedad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;¿Quiénes han sacado el mayor provecho económico en estos cuatro años y medio de gobierno de Correa? Los grandes empresarios del comercio, los banqueros, los ensambladores de cualquier industria, no podrían estar más contentos y satisfechos... Y por supuesto, los intereses chinos en el petróleo, en las finanzas. Ya vendrá la venta del país a las mineras (si es que no se lo ha acabado de vender ya).&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;No estoy de acuerdo en restar ninguna responsabilidad a Correa y su régimen. No estoy de acuerdo en andarse con circunloquios. Yo estoy frontalmente en contra del autoritario gobernante empeñado en hundir para siempre al Ecuador.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;Saludos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Iván Carvajal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-9KQgj27DDcQ/TjyiUBQGtzI/AAAAAAAAIWY/sICgWaI1LRk/s1600/Imagen-084.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://2.bp.blogspot.com/-9KQgj27DDcQ/TjyiUBQGtzI/AAAAAAAAIWY/sICgWaI1LRk/s400/Imagen-084.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-548390103876053396?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/548390103876053396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/08/respuesta-del-escritor-ivan-carvajal.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/548390103876053396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/548390103876053396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/08/respuesta-del-escritor-ivan-carvajal.html' title='Respuestas a Tercera Carta Abierta'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/--ifqTsTAz24/TjyhQWs4D4I/AAAAAAAAIWI/xLzgU5f2vRs/s72-c/Imagen-170.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-3647225667553547360</id><published>2011-07-13T12:05:00.000-07:00</published><updated>2011-07-13T12:59:05.967-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='santiago estrella garcés'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guadalue mantilla'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Campaña'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='santiago estrella'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='diario el comercio'/><title type='text'>Carta de apoyo a Mario Campaña</title><content type='html'>Guayaquil, julio 13 de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Señora &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Guadalupe Mantilla de Acquaviva&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Directora&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Diario El Comercio de Quito&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;A través de esta comunicación los abajo firmantes deseamos expresarle nuestro malestar y preocupación por el artículo &lt;a href="http://www.elcomercio.com/cultura/mundo-poetico-Mario-Campana_0_506349416.html"&gt;“El mundo poético de Mario Campaña”&lt;/a&gt;, publicado en la edición del 27 de junio, y por los ´Comentarios´ publicados por el mismo autor del artículo ante la &lt;a href="http://www.elcomercio.com/cultura/Rectificacion_0_508149342.html"&gt;petición de rectificación&lt;/a&gt; de Mario Campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el poeta Mario Campaña, uno de los más valiosos intelectuales ecuatorianos, haya recibido el encargo de una prestigiosa editorial española para hacer una selección de la mejor poesía de los últimos cincuenta años de un gran país como Argentina; que la Dirección General del Libro, Bibliotecas y Promoción de la Lectura del gobierno de Buenos Aires lo invite a participar en el recital de poesía organizado a propósito de la aparición de ese libro, la &lt;a href="http://www.euromundoglobal.com/noticia/41741/Cultura/%E2%80%9Cantolog%C3%ADa-poes%C3%ADa-argentina-hoy%E2%80%9D-mario-campa%C3%B1a.html"&gt;Antología de la poesía argentina de hoy&lt;/a&gt;; y que esa Dirección haya asimismo invitado a nuestro autor a presentar su último libro de poemas y ofrecer un recital de su poesía el 30 de junio en una de sus salas principales de la ciudad de Buenos Aires, como es La Casa de la lectura, sin duda provoca interés y satisfacción en los ecuatorianos, y justifica los artículos que los diarios &lt;a href="http://www.eluniverso.com/2011/06/24/1/1380/libros-mario-campana-llegaran-2-paises-latinos.html"&gt;El Universo&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.eltelegrafo.com.ec/index.php?option=com_zoo&amp;amp;task=item&amp;amp;item_id=8102&amp;amp;Itemid=30"&gt;El Telégrafo&lt;/a&gt; dedicaron al hecho en sus ediciones de 24 de junio y 28 de junio, respectivamente, y probablemente alentó a Diario El Comercio a cubrir el hecho y publicar una nota en su edición de 27 de junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que a Diario El Comercio se refiere, el corresponsal en Buenos Aires Santiago Estrella Garcés excluyó de su nota lo más relevante de ese acto del 30 de junio, que era, insistimos, de naturaleza eminentemente cultural, y que incluyó un recital de Mario Campaña y la valoración crítica de su libro realizada por &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Aulicino"&gt;Jorge Aulicino&lt;/a&gt;, director del Suplemento Cultural de Diario El Clarín, y la lectura de poemas por parte de cuatro de los mejores poetas argentinos contemporáneos, como son Jorge Boccanera, Irene Gruss, Susana Villaba y Jorge Aulicino; en su lugar, el corresponsal Santiago Estrella dio paso a una serie de malintencionados comentarios que solo evidencian su poco aprecio por el trabajo cultural de los ecuatorianos. Mario Campaña ha aclarado suficientemente los comentarios triviales de Estrella con las dos cartas enviadas a usted como directora de diario El Comercio, y conserva incólume el prestigio que se ha ganado con su solvencia y compromiso en los medios culturales, editoriales y periodísticos de Ecuador, España y varios países latinoamericanos, y que en su visita a Argentina le valió un reconocimiento señalado como es haber sido objeto de una entrevista grabada para los archivos y el sitio web de la Biblioteca Nacional de Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, a nosotros, actores y gestores culturales, nos queda una marcada preocupación. Aparte de las falsedades e imprecisiones de su corresponsal, que han quedado al descubierto, nos deja consternados constatar la forma como su periódico y su corresponsal asumen el hecho cultural. Nos parece grave que tanto el artículo como los Comentarios del corresponsal, publicados en su diario, den al importante evento literario la cobertura mundana propia de un hecho social (permitiéndose incluso comentarios sobre “el eventual descenso de River Plate”) y de un acto mercantil (quejándose de que, en el acto, “el libro ni siquiera se pudo vender”). Nada hay en esas dos notas que se refiera a la poesía, que es tenida como el género que expresa lo permanente y lo esencial de lo humano. Es evidente que el corresponsal, cuyos reportajes en Argentina han sido mayoritariamente dedicados al fútbol, tal vez evita hablar de literatura y poesía debido a su desconocimiento del tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos preguntamos qué se está haciendo con la cultura en el país si esto ocurre en un medio de comunicación como El Comercio, si a eso-a la nota que publicó Estrella-, uno de los mayores diarios del país reduce los actos culturales y las noticias sobre los actos culturales? ¿Es este el tipo de información con la que se intenta contribuir al desarrollo del país y de la cultura, que tanto necesitamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apelando a la responsabilidad que posee diario El Comercio de dar a conocer la opinión que generan sus publicaciones, solicitamos la difusión de la presente carta.&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Matilde Ampuero&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Carlos Icaza Estrada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Bertha Díaz&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Ricardo Cevallos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Gina Portaluppi&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Carlos Rojas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Marco Alvarado&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Mariella García Caputi&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Luis Carlos Mussó&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Jorge Martillo M.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-AuehbryNjWM/Th3y1P8-WVI/AAAAAAAAHn8/yP-5BXWowwA/s1600/para+blog+mario.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="271" src="http://4.bp.blogspot.com/-AuehbryNjWM/Th3y1P8-WVI/AAAAAAAAHn8/yP-5BXWowwA/s400/para+blog+mario.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: auto;"&gt;&lt;div style="text-align: auto;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: auto;"&gt;&lt;b&gt;Última aclaración enviada por Mario Campaña a Diario El Comercio (no fue publicada)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Señor director,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le agradezco que haya dispuesto usted la publicación de mi nota rectificatoria al artículo "El mundo poético de Mario Campaña". Lamentablemente, después de leer los comentarios que siguen del corresponsal en Buenos Aires de su periódico, debo pedirle la publicación de esta nueva y -espero que- última aclaración. Por que, lejos de rectificar la falsedad de la afirmación inicial de su artículo según la cual "Jorge Boccanera ni siquiera estuvo enterado que lo habían incluido en la selección", el corresponsal introduce una nueva falsedad: en los once párrafos de su comentarios, hace creer a los lectores, con declaraciones tomadas al tum tum y sin verificación alguna, que al poeta Leónidas Lamborghini no se le solicitó la debida autorización para incluir sus poemas en la antología; y que tanto el antólogo como la editorial se acogieron a la mala práctica de expoliar a los poetas... Esto es ya completamente inaceptable y tiene visos de mala intención, lo que podría obligarme a acudir a los tribunales. Porque el corresponsal sabe perfectamente que yo mismo escribí a Léonidas Lamborghini el 26 de agosto de 2008 solicitando esa autorización, y sabe también que el mismo día escribí a Eva Lamborghini, hija del poeta, a con la misma finalidad. Lo hice por sugerencia de uno de los múltiples editores de Lamborghini. Y digo que el corresponsal sabe esto porque publiqué los dos mensajes en un sitio de internet mencionado en sus comentarios. Que una de las varias hijas del poeta se queje ante mí la noche del acto, porque en ese momento desconocía de los mensajes cursados oportunamente a su padre -ya fallecido- y hermana, yo lo entiendo; pero que un periodista en vez de rectificar insista en su mala práctica, después de hacerse públicas toda la información y las aclaraciones, es, insisto, imperdonable.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: auto;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es sumamente lamentable, señor director, que la información sobre un acto literario y poético se haya reducido en su periódico a elementos e la penosa naturaleza que nos ocupa. Así fue concebida la nota de su corresponsal y así se publicó.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como persona de cultura e interesada en la protección de los derechos ciudadanos que es usted, le pido, señor director, que me informe a qué organismo público o privado no judicial puedo acudir para presentar una queja acerca de la mala práctica periodística en que ha incurrido su corresponsal.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mario Campaña.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-3647225667553547360?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/3647225667553547360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/07/carta-de-apoyo-mario-campana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/3647225667553547360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/3647225667553547360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/07/carta-de-apoyo-mario-campana.html' title='Carta de apoyo a Mario Campaña'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-AuehbryNjWM/Th3y1P8-WVI/AAAAAAAAHn8/yP-5BXWowwA/s72-c/para+blog+mario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-6241410806538925670</id><published>2011-03-24T19:04:00.000-07:00</published><updated>2011-03-24T19:32:10.416-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cultura Ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='blog de crítica cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='diario el telégrafo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Campaña'/><title type='text'>Carta de Mario Campaña a diario El Telégrafo</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.eltelegrafo.com.ec/cultura/noticia/archive/cultura/2011/03/20/Poes_ED00_a-que-nace-de-la-perplejidad.aspx"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;La entrevista&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;Don Edwin Ulloa,&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;Director de Diario El Telégrafo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;De mis consideraciones,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Me dirijo a usted en su calidad de editor de Diario El Telégrafo y responsable de sus contenidos. En la edición del domingo 20 de marzo apareció en la sección Cultura una entrevista que me solicitara el periodista y escritor Fabián Darío Mosquera. Una de mis respuestas, que se refiere al debate cultural en Ecuador, ha sido alterada de manera sustancial. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Acepté la entrevista por el aprecio que tengo por Fabián D. Mosquera. Convinimos dos condiciones: 1. no habría censura, ni recortes ni alteraciones a mis respuestas; y, 2. la entrevista aparecería en la edición dominical. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Hace pocos días fui advertido de que, dado el contenido de una de mis respuestas, la entrevista no iba a ser publicada. Sin embargo, ayer domingo se publicó, alterada sutil y sustancialmente, en un pasaje capital, el que se refiere a las causas para la falta de debate sobre la cultura en Ecuador. La versión publicada, la alterada, dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;“existe una idea de revolución más bien economicista, de mejora de niveles de vida, cosa excelente y obviamente necesaria, pero reversible, y por tanto insuficiente; y por otra, que no hay con qué debatir: en el campo de la cultura no hay con qué gobernar de manera auténticamente transformadora”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La respuesta que envié por escrito a Fabián Mosquera no elude la mención de un sujeto sino que claramente dice que es el gobierno quien tiene “una idea de revolución más bien economicista”, y “no tiene con qué debatir: en el campo de la cultura no tienen ideas para debatir, no tienen con qué gobernar de manera auténticamente transformadora”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La diferencia, como digo, es sustancial y evidente. Lo que usted ha publicado manifiesta una actitud neutral, cobarde e injuriosa, según la cual Ecuador -no el gobierno- es un desierto de ideas en el campo de la cultura. Mi respuesta, en cambio, dice que es el gobierno, insisto, el que carece de ideas y planes verdaderamente transformadores en la cultura, más allá de generalidades, marbetes y consignas que se esgrimen sin mucho fondo y con los que, desde luego, no se va a ninguna parte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Soy consciente de que la transformación cultural es sumamente difícil, y tal vez sea hasta improbable, pero creo que es también lo único que puede garantizar que todos los demás logros sobrevivan, y que Ecuador sea en el futuro, de veras, otro país. Es deber de todos contribuir a esa transformación. Incumplimos ese deber cuando nos entregamos al engaño y la frivolidad, y cuando ponemos por delante espurios intereses propios.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Apelo a los principios de honestidad periodística para pedirle, señor director, que ordene la publicación de esta carta aclaratoria en la misma sección en que fue publicada la entrevista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;Atentamente,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Mario Campaña &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-sHCOAPSgZSE/TYv3-IP7u6I/AAAAAAAAGN0/P1z1LP2Mu9w/s1600/12+MARZO+2010+%25281%2529.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh3.googleusercontent.com/-sHCOAPSgZSE/TYv3-IP7u6I/AAAAAAAAGN0/P1z1LP2Mu9w/s320/12+MARZO+2010+%25281%2529.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-6241410806538925670?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='' href='http://www.eltelegrafo.com.ec/cultura/noticia/archive/cultura/2011/03/20/Poes_ED00_a-que-nace-de-la-perplejidad.aspx' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/6241410806538925670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/03/carta-de-mario-campana-diario-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/6241410806538925670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/6241410806538925670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2011/03/carta-de-mario-campana-diario-el.html' title='Carta de Mario Campaña a diario El Telégrafo'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh3.googleusercontent.com/-sHCOAPSgZSE/TYv3-IP7u6I/AAAAAAAAGN0/P1z1LP2Mu9w/s72-c/12+MARZO+2010+%25281%2529.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-9203425512972325061</id><published>2010-07-02T15:50:00.000-07:00</published><updated>2010-07-04T14:15:56.373-07:00</updated><title type='text'>Relato de los hechos/La Esperanza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Esperanza es el nombre de un sitio localizado en la costa del Ecuador (mapa en www.proyectolaesperanzaecuador.blogspot.com) en el que habitan campesinos que han llegado desplazados de otros lugares de la zona. Por ejemplo, a Teófilo lo despojaron de la tierra en la que nacieron él y su padre, y seguramente su abuelo. Una mañana le “informaron” que su parcela había sido adjudicada a otro y acto seguido un tractor le tumbó la casa. Teófilo inicio acciones legales y por lo menos ha impedido que el nuevo dueño de su tierra la venda como fue su intención inmediata. Llegó a la Esperanza hace más de dos años, allí nació su último hijo. Él y su mujer Mirna tienen tres hijos varones y una hija de 15 años, ninguno estudia, solo han hecho algo de la primaria; su hijo mayor ha optado por meterse a policía porque así no sería una carga para ellos; su hija estaba en La Esperanza cuando los desalojaron, ella había regresado de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Guayaquil donde trabajaba como doméstica en una casa. El día que le quemaron la casa a Teófilo, ella tuvo que escapar de los sicarios que la quisieron violar cuando quiso entrar al predio a recuperar algunas cosas. En el sitio también habitan personas que pertenecían a otras comunas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;En los años 2006 y 2008 el recién estrenado organismo, adjunto al Ministerio de Agricultura, Proforestal, encargado de implementar el Plan Nacional de Reforestación, realizó un estudio completo del sitio y lo llamó Proyecto La Esperanza. Se adjudicarían 19 millones de dólares para ser invertidos a lo largo de 10 años, de acuerdo al convenio que suscribieron con ATAHUAFO: Asociación de Trabajadores Autónomos Agrícolas y Forestales, cuyos miembros pertenecían a La Esperanza y otras comunidades del sitio. Hasta inicios del año pasado el Estado invirtió en la construcción de albarradas y caminos interiores. Este año el Municipio de Pedro Carbo construyó la escuelita, con una inversión de alrededor de 15 mil dólares, y la Prefectura del Guayas se encontraba realizando adecuaciones a los caminos de acceso y continuando la obra inconclusa de Proforestal, que había realizado sus inversiones en La Esperanza a través del IICA, Instituto Interamericano de Capacitación Agrícola. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;En el año 2010, el Ministerio Coordinador del Patrimonio, luego de varias entrevistas, decidió incorporar La Esperanza a la ruta del Spondylus, aceptando el proyecto cultural que le presentamos, el cual incluía la recuperación de la ruta La Esperanza/Iceras/Colonche, sobre la que existe la hipótesis de que fue una ruta prehispánica y que actualmente es parte de la investigación arqueológica y la Tesis Doctoral de la arqueóloga española Angeles Custoja, tesis acreditada por la Universidad de Girona. Esta ruta se activaría como un sendero de turismo donde nuestro proyecto incluiría los componentes de rescate y fortalecimiento de oficios, tradiciones y valores de las culturas vernáculas, zoocriaderos, escuela de artes y oficios, museo de sitio, cultivos hidropónicos, etc. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Parece que el haber recibido el buen trato inicial del Estado, sumado a la codicia de estas tierras para incorporarlas a otras y conformar verdaderos latifundios, hizo que una serie de personajes aparecieran: desde sicarios, comisarios, traficantes de tierras, gobernador, hasta funcionarios del INDA, a quienes movían y mueven hilos muy poderosos, desembocando en los vergonzosos acontecimientos que ustedes conocen. La prueba que confirma lo que digo es que en este momento ya están invadidas las comunas vecinas de La Esperanza, incluso la ruta a Colonche. Un antecedente que recojo de los testimonios de los campesinos afectados es que ellos ya recibieron la oferta de entregar las tierras a cambio de una escuela y puestos de trabajo en las nuevas plantaciones. Ante su negativa, hace pocos meses estos campesinos se enfrentaron a bala con sicarios armados, comandados por voces de acento colombiano. En este momento el fiscal de Pedro Carbo se niega a recibir las denuncias de los desalojados de La Esperanza y de los comuneros invadidos, que ahora se encuentran tratando de iniciar acciones legales en contra de este funcionario. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Cuando se cerró el INDA, debido a la inmensa cantidad de denuncias de corrupción que miles de campesinos han presentado a lo largo de décadas, y que se agudizo en este gobierno con manifestaciones, la toma del edificio en Guayaquil, etc., fue el presidente quien ordenó cerrarlo y crear la Subsecretaria de Tierras y Reforma Agraria, que hasta ahora carece de infraestructura jurídica y física. El flamante y bienintencionado funcionario que lo dirige declaró que estaba horrorizado por los indicios de la red de corrupción, que en todos lados era evidente, pero que no podía hacer nada porque no tenía herramientas legales. Como el INDA dejó de despachar se creó un vacío legal, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;muy bien aprovechado por nuevos corruptos y sus redes, que hoy se encuentran amparados por dictámenes de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;jueces y comisarios. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;La Esperanza y las comunidades vecinas y otras similares en todo el litoral ecuatoriano en estos momentos están sufriendo idénticas situaciones. ¿Coincidencia? NO, no es coincidencia que se hayan realizado ofertas a dirigentes campesinos para que se "pasen" a ayudar a conseguir 100 mil hectáreas que se necesitan para venderlas a una compañía extranjera; no es coincidencia que se estén removiendo a los nuevos funcionarios (recién nombrados) para dirigir la implantación de la justicia a los campesinos después del cierre del INDA. ¿Quién financia los buses llenos de sicarios armados que están ocupando en estos momentos las tierras invadidas? ¿Por qué la policía estuvo junto a estos sicarios en el desalojo y la quema de casas en La Esperanza? &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Ante las denuncias, la gobernadora de Santa Elena y el alcalde de Pedro Carbo protestaron ante la Presidencia de la Republica, que mandó a tres oficiales del ejército para investigar. Ellos: los del ejército/los del presidente, se fueron arengando a los campesinos a resistir y a mantenerse firmes ante esta injusticia, “esperen nuestro informe”, dijeron. Ya llevamos una semana esperando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Marco Alvarado, artista.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TC5t6Z32PWI/AAAAAAAADbo/91sdVFAWN3k/s1600/003.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TC5t6Z32PWI/AAAAAAAADbo/91sdVFAWN3k/s320/003.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5489445845956181346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Campesino desplazado de La Esperanza con pesos de huso precolombinos a manera de collar&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-9203425512972325061?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/9203425512972325061/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/07/relato-de-los-hechosla-esperanza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/9203425512972325061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/9203425512972325061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/07/relato-de-los-hechosla-esperanza.html' title='Relato de los hechos/La Esperanza'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TC5t6Z32PWI/AAAAAAAADbo/91sdVFAWN3k/s72-c/003.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-1927334236401367097</id><published>2010-06-27T07:11:00.000-07:00</published><updated>2010-06-30T12:16:35.544-07:00</updated><title type='text'>Despojan de su tierra a campesinos de La Esperanza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Artistas, escritores, poetas, ecuatorianos todos, amigos:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Artistas, arqueólogos y comunicadores durante dos años hemos trabajado conjuntamente con campesinos y líderes sociales para visibilizar, a través de la posición humanista del arte, la zona de La Esperanza, una tierra que comparten las provincias del Guayas y Santa Elena, una tierra pobre, donde viven los campesinos más pobres de la región. No hay agua ni luz en La Esperanza, allí solo hay una pequeña escuela donde hasta hace poco una niña de 13 años impartía clases a 40 niños que caminaban hasta dos horas para llegar a ella. De todos los millones que se gastan en cultura, en la gastada cultura que heredamos de occidente las atestadas urbes latinoamericanas, este año La Esperanza recibiría $26.000 dólares para construir tres cabañas que alojarían a investigadores y estudiosos de arqueología. Y es que en estas tierras, que los campesinos arañan día a día para sembrar el maní y el ajonjolí con el que comercian para sobrevivir, ellos habían encontrado pequeños restos de sus antepasados los chonos. Cerámicas rotas y pequeños tiestos precolombinos fueron guardados celosamente en las míseras casas de estos valientes montuvios.  Con este válido pretexto los campesinos de La Esperanza, desplazados de  las tierras fértiles también suyas por siglos, decidieron aceptar ser parte de un proyecto que se afianzaba en la necesidad de dar valor a la ecología de la zona, su herencia arqueológica y el amor que su gente siente por el campo, lo que incluía su firme decisión de no migrar hacia las ciudades. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy 25 de junio de 2010, en pleno gobierno de la Revolución Ciudadana, estos dignísimos ecuatorianos han sufrido el peor de los crímenes: las autoridades de la provincia del Guayas, el gobernador, el intendente y la policía han quemado sus casas, han dejado a sus hijos en el  monte; sus animales, gallinas, vacas, caballos y acémilas han corrido despavoridos por los gases y las balas, al igual que sus dueños, que hoy duermen en el camino de tierra que llevaba a La Esperanza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sabemos que otros montuvios, otros herederos chonos de toda la provincia están siendo despojados de sus tierras por el gobierno, sin que medien explicaciones, sin pena, sin compasión. No hay títulos dicen las autoridades. Es verdad, ninguna familia campesina de la zona los tiene. No los tiene Teófilo y sus cuatro hijos, ni doña Blanquita y sus siete nietos, ni Luchito con sus 11 hijos y 7 nietos, tampoco los chonos las tenían y eran sus tierras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero los que sabemos leer y escribir, los que sabemos leer entre líneas, también sabemos dónde se dirigen las nuevas  leyes y a quiénes favorecen; conocemos que esas tierras, las de los campesinos pobres que no tienen títulos que digan que son de ellos, están destinadas a los nuevos ricos del país, a esos que saben que el petróleo se acaba, que los recursos para ser cada vez más ricos en el futuro van a salir del biodisel y que para producirlo se necesitan las tierras que hoy ocupan los campesinos de la Costa del Ecuador.  También sabemos que el narcotráfico es un potencial que muchos quieren explotar, y que el narcotráfico que se está instaurando en el país necesita tierras. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta noche los campesinos de La Esperanza duermen en la intemperie, mañana irán a la Isla Trinitaria, seguramente a refugiarse con otros campesinos que ayer fueron también desplazados y que tuvieron que hacer sus casas sobre la basura que dejan los habitantes de las ciudades. Sus hijos, en el mejor de los casos, serán los sirvientes de los nuevos ricos que hace la política, en el peor, formaran parte de la miseria y el infierno que se vive en la Penitenciaría de Guayaquil y en las cárceles del país. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://proyectolaesperanzaecuador.blogspot.com/"&gt;Proyecto La Esperanza llega a su fin.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quienes hicimos este proyecto hoy somos testigos de la impasible crueldad con que se  despoja de sus tierras a los más pobres y vulnerables habitantes del litoral ecuatoriano. Queremos hacer público el sistemático desalojo y desterritorializaciòn de los montuvios y solicitamos su firma para la inmediata devolución de sus tierras a los campesinos de La Esperanza: que los niños y niñas que hoy duermen sobre la dura tierra vuelvan a los despojos que quedan de sus casas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Marco Antonio Alvarado López, artista visual &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Matilde Ampuero&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas personas han sido parte de Nuevas Cartas desde los inicios del blog, sus rostros ustedes los conocen. Ante los hechos denunciados, pedimos solidaridad especialmente con los niños, que ya están enfermándose por la forma en que están viviendo este momento, ellos necesitan: agua, frazadas y alimentos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Favor comunicarse al 090836493/042344897/milnueveseisdos@hotmail.com&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, serif; font-size: 14px; color: rgb(204, 204, 204); line-height: 22px; "&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/note.php?note_id=112327102147817&amp;amp;id=131468683543280&amp;amp;ref=mf#!/pages/Solidaridad-con-La-Esperanza/105513142834005?ref=sgm"&gt;http://www.facebook.com/pages/Solidaridad-con-La-Esperanza/105513142834005?v=app_2347471856&amp;amp;ref=mf&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/pages/Solidaridad-con-La-Esperanza/105513142834005?v=app_2347471856&amp;amp;ref=sgm"&gt;http://www.facebook.com/pages/Solidaridad-con-La-Esperanza/105513142834005?ref=mf&amp;amp;v=wall#!/pages/Solidaridad-con-La-Esperanza/105513142834005&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.proyectolaesperanzaecuador.blogspot.com/"&gt;http://www.proyectolaesperanzaecuador.blogspot.com/&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://proyectobolivarecuador.blogspot.com/"&gt;www.proyectobolivarecuador.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TCdfTbSP04I/AAAAAAAADZ8/_QwQ4Nz--a0/s1600/desalojo+5.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 180px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TCdfTbSP04I/AAAAAAAADZ8/_QwQ4Nz--a0/s320/desalojo+5.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487459458320683906" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TCdevs-0PLI/AAAAAAAADZ0/so9gfaFJRTA/s1600/desalojo+4.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 180px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TCdevs-0PLI/AAAAAAAADZ0/so9gfaFJRTA/s320/desalojo+4.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487458844595731634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TCddu_LRO4I/AAAAAAAADZs/hagbLrbcsdQ/s1600/desalojo+3.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 180px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TCddu_LRO4I/AAAAAAAADZs/hagbLrbcsdQ/s320/desalojo+3.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487457732788304770" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TCddXD3w5_I/AAAAAAAADZk/Xp9VY_JdZ3k/s1600/desalojo+1.JPG"&gt;&lt;img style="text-align: left;display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; cursor: pointer; width: 320px; height: 180px; " src="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TCddXD3w5_I/AAAAAAAADZk/Xp9VY_JdZ3k/s320/desalojo+1.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487457321731811314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-1927334236401367097?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/1927334236401367097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/06/despojan-de-su-tierra-campesinos-de-la.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/1927334236401367097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/1927334236401367097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/06/despojan-de-su-tierra-campesinos-de-la.html' title='Despojan de su tierra a campesinos de La Esperanza'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TCdfTbSP04I/AAAAAAAADZ8/_QwQ4Nz--a0/s72-c/desalojo+5.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-586424068473468371</id><published>2010-06-21T08:18:00.000-07:00</published><updated>2010-06-27T08:36:18.984-07:00</updated><title type='text'>Segunda carta abierta al presidente Rafael Correa sobre la cultura en Ecuador</title><content type='html'>&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Señor Presidente: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:Calibri, sans-serif;"&gt;Hace un año algunos de nosotros nos dirigimos a usted preocupados por el estado de la cultura en el país y por las políticas culturales de su gobierno. Entendíamos que el Ministerio de Cultura se estaba ocupando principalmente de las antiguas “bellas artes”, cuando el país necesitaba, y necesita, entender la cultura como un factor civilizatorio, de cohesión y convivencia. Entonces demandamos una acción de gran escala que ataque valores heredados del pasado que afectan la convivencia y la vida anímica de los ecuatorianos. A la vuelta de estos meses, la situación es muy similar a la de antes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;tab-stops:81.75pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:Calibri, sans-serif;"&gt;Se han anunciado programas contra el racismo y el machismo, y la nueva ministra de cultura, Erika Silva, ha hecho declaraciones esperanzadoras, pero el vacío real de políticas culturales renovadoras sigue siendo ostensible y grave.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;tab-stops:81.75pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:Calibri, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:Calibri, sans-serif;"&gt;A todos nos resulta evidente que el Gobierno tiene un liderazgo económico-político y que en esos campos se dan pasos que permiten que el país normalice su vida y pueda imaginar épocas mejores. Pero de la misma evidencia resulta que todas las transformaciones económico-políticas que lleguen a realizarse quedarán finalmente ahogadas y disueltas bajo el peso de la misma cultura opresora, jerárquica y violenta, que ha presidido hasta ahora la vida ecuatoriana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:Calibri, sans-serif;"&gt;Debido a la ausencia de una visión justa y clara de lo simbólico-público se han producido, una detrás de otra, manifestaciones que contradicen gravemente el espíritu de la revolución ciudadana que su Gobierno proclama. Se trivializan o se borran elementos fundamentales de la memoria histórica; se ignora la muerte de Bolívar Echeverría, sin duda uno de los más grandes pensadores ecuatorianos del último siglo…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Una de las más expresivas manifestaciones de esta insuficiente responsabilidad acerca de lo simbólico-público ocurre en Diario El Telégrafo. Es notoria su derechización y la subestimación de los lectores. Un editorial del domingo 13 de junio, titulado “Mestizos trasnochados”, firmado por Guido Calderón, se erige ante nuestros ojos como verdadero emblema de esta preocupante debilidad en la acción de su Gobierno. El artículo atenta contra la convivencia: es insultante y denigrante contra una parte importante de la población ecuatoriana. Acusa a los indígenas de bárbaros, bestiales, peligrosos, adictos, ignorantes y delirantes, y llama abiertamente a menospreciarlos y a agredirlos. La irresponsabilidad del columnista y del director al publicar el artículo en mención es imperdonable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:Calibri, sans-serif;"&gt;Ninguna persona, ningún grupo, ningún sector, ninguna clase, ninguna organización de ecuatorianos merece ni debe ser agredido de esta manera; siempre será inaceptable hacerlo, pero lo es más si se hace en un medio del Estado. Como ciudadanos ecuatorianos rechazamos que en un medio nuestro se publiquen juicios como los que ha utilizado el señor Calderón en su artículo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Puesto que el Gobierno ha intervenido directamente en El Telégrafo, los actos de la dirección y la página de opinión de este lo comprometen, lo que nos obliga a preguntarnos si la visión de Guido Calderón sobre los indígenas ecuatorianos es compartida o aceptada por usted y por su Gobierno. Si no lo fuera, mucho apreciaríamos acciones que lo dejen en claro, en aras de una convivencia respetuosa, necesaria para todos.   &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:Calibri, sans-serif;"&gt;Mario Campaña, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt; Bertha Díaz, comunicadora.&lt;br /&gt;Jorge Martillo, escritor&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:Calibri, sans-serif;"&gt;Ángela Arboleda, narradora.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Matilde Ampuero, crítica de arte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Marcela Noriega, periodista&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Aníbal Páez, actor y director de teatro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;César Eduardo Galarza, escritor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Santiago Cabrera Hanna, comunicador social&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Sylvia Poveda Benitez, periodista&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Lucrecia Maldonado, escritora&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;Pablo Ospina, historiador&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-weight:normalfont-family:Aparajita;"&gt;Ela Zambrano, periodista&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-weight:normalfont-family:Aparajita;"&gt;Carlos Villacís, periodista&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-weight:normalfont-family:Aparajita;"&gt;Gustavo Abad, periodista&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-weight:normalfont-family:Aparajita;"&gt;Juan Martín Cueva, cineasta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-weight:normal;mso-bidi-font-weight:bold; mso-bidi-font-style:italicfont-family:Aparajita;"&gt;Rocío Martínez, educadora&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Aparajita;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-weight:normalfont-family:Aparajita;"&gt;Fátima Cárdenas, periodista&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-weight:normalfont-family:Aparajita;"&gt;Marco Alvarado, artista&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-bidi-font-weight:normalfont-family:Aparajita;"&gt;Alejandro Reinoso, fotógrafo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Calibri, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Alexis Olivo, infografista&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Sello precolombino encontrado y rescatado por los campesinos en sus tierras de La Esperanza&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TB-HuvYHDoI/AAAAAAAADW8/qcoTxfv0Xqc/s1600/Imagen+061.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5485252108221877890" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TB-HuvYHDoI/AAAAAAAADW8/qcoTxfv0Xqc/s400/Imagen+061.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-586424068473468371?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/586424068473468371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/06/segunda-carta-abierta-al-presidente.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/586424068473468371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/586424068473468371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/06/segunda-carta-abierta-al-presidente.html' title='Segunda carta abierta al presidente Rafael Correa sobre la cultura en Ecuador'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/TB-HuvYHDoI/AAAAAAAADW8/qcoTxfv0Xqc/s72-c/Imagen+061.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-9137628369470117163</id><published>2010-04-29T05:21:00.000-07:00</published><updated>2010-04-29T14:10:28.008-07:00</updated><title type='text'>De Mario Campaña: última entrada del ensayo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;NECESIDAD DE AMÉRICA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Hay muchas razones para pensar en América y no en otro lugar como el llamado a lanzar el proyecto de una nueva civilización. La primera, la principal, es que una nueva civilización deberá contar, necesariamente, con la experiencia occidental, y ser capaz de entablar un diálogo crítico con su rica masa hereditaria. Ni Oriente ni Medio Oriente podrían hacerlo; ni China ni India ni el mundo musulmán. En cambio, por su historia, que la ligó al mundo occidental, por su vasta y reconocida variedad cultural, por su madurez intelectual, América latina sí está en condiciones de hacerlo, y de fomentar por tanto una propuesta de posible validez universal. Desde luego que es ingenuo pretender que América del sur esté ya lista para postularse como alternativa a Occidente. Ya hemos dicho que la América que vio el joven Martí, no existe. Ni las pequeñas sociedades aborígenes, que no han gozado del enriquecimiento que ofrece el intercambio a gran escala, ni las culturas urbanas de América, ni ninguna otra cultura, está hoy lista para sustituir a Occidente. Las nuevas culturas y la nueva civilización tienen que ser aún construidas. No se puede romper bruscamente con un mundo edificado a lo largo de tantos siglos. La puesta en marcha de la idea de una nueva civilización ha de tener en cuenta la existencia de una enorme resistencia, que no será superada con la legislación, la doctrina y los acuerdos internacionales. Ya Andrés Bello advirtió acerca de la banalidad de las metas perseguidas a través de las legislaciones: “formar constituciones políticas más o menos plausibles –escribió en el artículo “Repúblicas americanas”-, equilibrar ingeniosamente los poderes, proclamar garantías, y hacer ostentaciones de principios liberales, son cosas bastante fáciles en el estado de adelantamiento a que ha llegado en nuestro tiempo la ciencia social”&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style="font-size:8.0pt;"&gt;(1)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S9l86vE38rI/AAAAAAAACz0/A9J6tROHhqg/s1600/malecon+domingo+de+carnaval+2010+028.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S9l86vE38rI/AAAAAAAACz0/A9J6tROHhqg/s400/malecon+domingo+de+carnaval+2010+028.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465536971301974706" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;No estoy rompiendo una lanza contra toda clase de acuerdos. La historia no obedece a leyes; no tiene un camino marcado ni por el espíritu ni por las clases; pero tampoco transcurre de manera enteramente azarosa. Sin dejar de reconocer el valor y la función de la contingencia, se puede afirmar que la historia humana no acontece de manera completamente espontánea e irracional. Su sendero se deja iluminar por un proyecto. No faltan ejemplos de pueblos y civilizaciones que sin pretender detener la historia, sin buscar un punto cero, fueron capaces de imaginar el mundo en que querían vivir, de proyectarlo y de desarrollar estrategias para alcanzarlo. Quisieron elegir su mundo, y en buena medida lo eligieron. En Occidente no es difícil identificar proyectos concretos que llegaron lejos en ese camino. El socialismo marxista fue uno, que ofreció una alternativa económica y política, pero no puso en cuestión las bases del mundo occidental. La Ilustración lo fue del&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;modo más cabal. Pero antes de la aparición del proyecto marxista, antes del movimiento ilustrado, fue la iglesia católica la que impulsó el gran proyecto europeo triunfante, al liderar el inventario de bienes culturales de la antigüedad greco-romana que estimaba adecuados para el presente y el futuro de la Europa surgida de la desintegración de la antigüedad. La lucha llevada a cabo por los apologistas cristianos de la llamada Patrística contra el mito, el paganismo y el politeísmo jugó un papel preponderante en la cohesión del mundo medieval. Justino, tenido hoy como fundador de la Patrística, en el siglo II demostraba que la operación contra el mito se había llevado a cabo con toda conciencia: “la totalidad de aquello que es racional -dice en la ‘Apologética’- se ha incorporado en el Cristo”. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style="font-size:8.0pt;"&gt;(2)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt; Esa alianza del cristianismo con el logos griego, particularmente con el pensamiento socrático y el estoico, fue fundamental, repito, en el afianzamiento de todo el Occidente. Gracias al trabajo de los Padres de la iglesia se conformó la base intelectual que permitió al mundo cristiano reinar durante tantos siglos. Ese fue un proyecto concebido y realizado conscientemente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;De eso se trata ahora, esa es la primera gran necesidad: convertirnos en agentes de la historia, de la historia americana, y concebir y poner en marcha un proyecto “capaz de alcanzar los resortes, los nexos complejos del mundo de la vida, de la cultura”, como escribió el poeta Iván Carvajal en un debate llevado a cabo en Ecuador; un proyecto capaz de actuar en un sentido emancipador. Porque es iluso pensar en ‘una civilización posoccidental’ “que debe venir después de la Occidental y superarla hegelianamente”&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style="font-size:8.0pt;"&gt;(3). &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;La naturaleza no tiene leyes para la historia; ésta no tiene obligaciones; nada debe ocurrir. Ningún prefijo (pos), ninguna ‘superación hegeliana’ de Occidente, será suficiente. Para que pueda ofrecer una verdadera alternativa, el proyecto debe buscar no una ‘superación’ ni un ‘ir más adelante’ de, sino una diferenciación intelectual radical, un corte cultural profundo con Occidente. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S9l8XpwENCI/AAAAAAAACzs/CQ7BUvcilGA/s1600/malecon+domingo+de+carnaval+2010+032.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S9l8XpwENCI/AAAAAAAACzs/CQ7BUvcilGA/s400/malecon+domingo+de+carnaval+2010+032.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465536368577098786" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;La gran condición de posibilidad de ese proyecto es la independencia intelectual, un pensamiento en continuo movimiento, es decir, lo opuesto a la actitud hagiográfica, que neutraliza intelectualmente la figura que se pretende honrar y termina haciendo de esa figura y de su obra un obstáculo, como comentábamos más arriba. En la conferencia tan sumamente estimulante dictada ayer, Ignacio Echevarría hablaba de la resonancia particular que tiene en un lector la obra de un escritor que comparte con él una sustancia narrativa, una memoria, una cierta identidad cultural. Por eso, decía Echeverría, un Vargas Llosa podría resultar más interesante hablando de Arguedas que de Flaubert. Es cierto. Pero es cierto también lo contrario. Es decir, la falta de pertenencia de un lector especializado al mundo canónico al que pertenece un autor, puede darle a ese lector una libertad y una capacidad de discrepancia más difícil de alcanzar por el connacional del escritor que se lee. Más aún: creo poder decir que los más agudos lectores de Quevedo y Baudelaire, autores que yo he trajinado un poco, no son españoles o franceses sino británicos. Lo mismos nos pasa o nos puede pasar a nosotros en América y Ecuador, con Bolívar, con Martí, con Mariátegui, con Montalvo, Adoum o Donoso. Estoy hablando de la independencia intelectual, de una independencia sin límites, que se aplique a todo y a todos, también a los próceres, a los santos, a los ‘referentes’&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;nacionales y continentales y a los líderes; y estaba diciendo que esa calidad es la primera condición de posibilidad del proyecto de una nueva civilización. Precisamente por esta exigencia, este proyecto no puede ni debe ser bolivariano, porque Bolívar concibió América solo como una entidad política, no cultural, esto es, como prolongación o continuación de Europa, con todas las implicaciones imaginables, una de las cuales se refiere a la idea de América como un continente mestizo. Bolívar tenía una visión ilustrada, ya no francesa sino incluso jacobina del continente y de su cultura, como ya he dicho; no vio la necesidad de la independencia intelectual americana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Esa facultad intelectual independiente ha de aplicarse a lo que Anders llamaba, en las frases antes citadas, ‘los fundamentos’, ‘las raíces’ del pensamiento occidental, espacialmente a esa parte que Anders menciona cuando habla de ‘lo que hay que combatir’, de ‘lo monstruoso’; a lo que Bergman, como hemos recordado, llamó el ‘huevo de la serpiente’ y Hannah Arendt ‘el mal’, expresiones con las que nadie, desde luego, menciona simplemente al nazismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Para dirigirse hacia esas metas el pensamiento independiente y creativo deberá aplicarse a lo que hemos llamado un beneficio de inventario. Al beneficio de inventario lo consideraremos como una institución que reconoce a un heredero el derecho de declarar qué acepta y qué rechaza de la masa de bienes ofrecidos por la muerte de alguien. Es el inventario que se vería obligado a declarar cualquier heredero que tiene noticia de que en la herencia que le ofrecen hay bienes benéficos para su vida pero también otros que le conducirían a su destrucción. Claro que en nuestro caso, en el caso americano, no se trataría de un acto sino de un proceso, arduo y largo, cuya longitud tal vez no deba ser calculada en lustros ni en décadas, sino en unidades superiores, pero que no puede ser sino fructífero. Este inventario debe declararse con todas las culturas que nos han constituido, que nos han hecho lo que somos hoy. Esto, aclaro, no supone la tarea de dirimir nada entre lo indígena-autóctono y lo europeo-extraño; nada tiene que ver con supuestas purezas culturales; nada con ninguna autoridad; nada con la idea de nación o de lo nacional. El inventario, repito, se tiene que practicar con respecto a todas las culturas que nos constituyen, con la occidental, sí, por el poder que tiene, que se ha arrogado y que le hemos conferido, pero también con las ancestrales, con la indígena autóctona americana y con la afroamericana. Necesitamos conocer a fondo esas culturas para reconocerlas en nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S9nxEy9OsgI/AAAAAAAAC1A/e-EPfIjcIZA/s400/malecon+domingo+de+carnaval+2010+029.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;El inventario supone una de-construcción de la tradición cultural de Occidente, de sus bases intelectuales, de las diferentes imágenes del mundo y del hombre que la han guiado y la guían en su vivir práctico. No tiene por qué circunscribirse a lo económico ni a lo político (porque, como ya se ha dicho y escrito muchas veces, el problema no es solo el capitalismo, sino algo más profundo, algo que lo antecede y lo contiene; la solución, si cabe aún hablar así, no puede ser sólo el socialismo), ni a las artes y las letras y los fenómenos vinculados, como las industrias culturales. Su meta no ha de ser sólo la disolución de las fronteras entre la cultura de las élites económicas y la de los grupos marginados, ni la redefinición de las relaciones entre cultura erudita y popular, en que se suelen posicionar los diseñadores de políticas públicas. No porque esos dos polos no existan, como algunos creen, pues ciertamente existen, con todas las mediaciones que se quiera, sino porque todas las formas de la cultura no pueden sino estar atravesadas, en mayor o menor medida, por los mismos principios seculares de Occidente. El inventario ha de abarcar, mirándolo al trasluz de un pensamiento independiente y creador, todo el tejido cultural, todo el mundo de la vida, todos los valores de lo ancestral y de una civilización, la occidental, que fue capaz de producir, de modo exclusivo, como nunca antes había ocurrido en la historia de la humanidad, “fenómenos culturales de una dirección evolutiva de alcance y validez universales”; pero que al mismo tiempo renunció a la vida, la dejó atrás, despreció el cuerpo y el espíritu, la fecunda excepcionalidad de la vida humana. Una civilización que ha hecho del hombre una cosa obsoleta, es decir, un ser cuya capacidad de percepción y sensibilidad moral no puede ya reaccionar ante sus propios actos, un ser que ya no es capaz de responsabilizarse de éstos, de representarse las consecuencias del poder que ha desarrollado su propio mundo, señaladamente el poder tecnológico, y tiene que apelar a las transformaciones transhumanas: una humanidad, en suma, “irrevocablemente capaz de exterminarse a sí misma” &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style="font-size:8.0pt;"&gt;(4)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;En la construcción que hemos de emprender, ¿debemos empezar por defender&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y conceder privilegios a “lo nuestro”? ¿Por qué? En el caso de los indígenas de la costa, la sierra y la amazonía, ¿por razones cronológicas, es decir, porque ya estaban aquí y eran los propietarios de la tierra y de este mundo antes de la invasión española? La consideración histórica sin duda es básica, pero se refiere a una deuda que el país entero tiene con ellos, dado el despojo de sus bienes y la esclavización de que fueron víctimas por parte de la rapacería europea, primero, de sus epígonos criollos, después, y finalmente de todos nosotros, de lo cual algún día deberían ser indemnizados. Pero, aparte de eso elemento de orden jurídico y económico, ¿por qué hemos de privilegiar ‘lo nuestro’ en la construcción de un nuevo mundo? ¿Porque es ‘lo nuestro’, aunque con eso “nuestro” no nos estemos refiriendo a toda la población sino sólo a una parte de ella? ¿Preferiremos el vino agrio porque es nuestro, como escribió Martí? Tal vez sí. Es bien posible que haya mucho que aprender de la manera de organizar la vida de toda civilización, toda cultura, toda organización social y humana pre-capitalista. Pero para abrazarlas en un proyecto de futuro seguramente habrán mejores razones, mejores argumentos que las rutinarias adhesiones a que nos incita el Yo, las acríticas alabanzas de ‘lo nuestro’. Sin duda vivir en el ámbito real de ‘lo nuestro’, de lo más inmediato y próximo, contribuirá a la cohesión de nuestra vida en común. Sea negro, o no, sea blanco, indígena costeño, andino u oriental, he de conocer a mi próximo y su historia, he de saber su lengua, el quechua, por ejemplo, he de poder dialogar con él, y he de procurar que tengan un sitio digno en el mundo del que los dos formamos parte, pero ellos y yo, todos nosotros, tenemos el mismo derecho a proyectar un país, un continente, una civilización, igualitaria y justa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Todo debe ser examinado para determinar cómo y cuánto puede aún contribuir a nuestro vivir, al bienestar de todos y de cada uno. A priori, ni lo nuestro ni lo ajeno es mejor. Nada nos lo garantiza. Me viene ahora a la mente un ejemplo que Platón utiliza, creo que en La República: un hombre que ha perdido sus cabales exige que se le devuelva un cuchillo, de su propiedad, con el que piensa quitarse la vida. ¿Se le debe devolver el cuchillo sólo porque es “su” cuchillo? Desde luego que no. Y no estoy insinuando con esto que haya algo de dañino en lo nuestro y ventajas en lo de los otros. Digo que todo tiene que ser discutido, revisado críticamente, inventariado con beneficio. Aunque fuera cierto que lo propio, lo nuestro, constituye ya de por sí una forma de impugnación de la cultura del poder, pues cuestiona su universalidad, conservar y desarrollar eso propio no basta como elemento emancipador.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S9n0A4wQVpI/AAAAAAAAC1w/a1cDBid8zUo/s400/malecon+domingo+de+carnaval+2010+015.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Iniciar el trazo del proyecto por la búsqueda de la identidad, buscando mitos heroicos o deteniéndonos en episodios históricos señeros, o en comportamientos empíricos, como se ha hecho hasta ahora, es empezar a construir la casa por la ventana. Es una equivocación originada por aquella idealidad ligada al mito de la patria y la nación.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Un error que consiste en creer que ya somos lo que queremos ser. Ya somos esa raza de bronce, que decían Vasconcelos y Donoso; ya somos esa raza original y fuerte, ya somos ese pueblo “en esencia distinto” formado por “una raza fiera y artística”, “original y victorioso anticipado por sus héroes”, ya somos es pueblo “esplendoroso” de Adoum. Porque creemos que ya lo somos es que nos resulta imperativo empezar por nosotros, porque somos los que podemos garantizar el mejor futuro posible. Pero la realidad es que no somos ese pueblo. Somos el pueblo que no es todavía; pero que puede llegar a ser. Cuál sea nuestra identidad es algo que solo podremos saberlo en el momento final, si ese momento pudiera ser siquiera imaginado, de la construcción de lo nuevo que emprendamos. Ahora la identidad ecuatoriana y latinoamericana no puede se encontrada porque no existe. Hemos estado buscando en un cuarto oscuro un gato negro que no está allí. Somos, en gran medida, solo una mezcla informe de elementos culturales heterogéneos. El beneficio de inventario de las culturas que nos constituyen nos dirán más de lo que somos y cómo hemos llegado a ser eso que somos, que cualquier pasado mítico y cualquier profecía sobre un futuro esplendoroso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;No estoy pidiendo, desde luego, que abandonemos el estudio de la historia precolombina, que sociólogos, antropólogos, etnólogos e historiadores abandonen sus investigaciones sobre las costumbres y el modo de vivir de los ecuatorianos, peruanos, mexicanos, de los todos los pueblos americanos. Digo que el proyecto que hemos de emprender no puede ser concebido y perseguido sólo con políticas públicas. No es sólo con una revolución ciudadana o bolivariana ni sólo con la democratización de la cultura, ni con la transformación de la cultura en un factor de integración y cohesión social, que vamos a salir de la jaula en que nos hallamos. No es con campañas de lectura ni con una Casa Editora Nacional ni con una Biblioteca Nacional que vamos a transformar el mundo de la vida de la sociedad ecuatoriana y americana. Aún en el supuesto improbable de que los libros en que se empeñan por ejemplo los gobiernos bolivarianos de hoy, y las bibliotecas que se exigen y se planifican, lleguen a todo el país y no se queden, en el caso de Ecuador, en Quito y acaso en Guayaquil, en las ciudades principales, y se produzca una vinculación estrecha entre la esfera laboral y esa nueva vida del intelecto y de la sensibilidad a que se aspiraría, no habrá cambiado nada en términos sustanciales. Tal vez nos convirtamos en seres ‘leídos’ y ‘enterados’, tal vez seremos capaces de tener un libre juego de intelecto y imaginación ante una novela, una pintura, una sinfonía, etc., pero nada más... Sé que debo justificar este ‘nada más’, que puede sonar frívolo y hasta insolente. Lo haré con dos preguntas: ¿es que no era leído, no tenía una sensibilidad cultivada por la poesía y la pintura y la música, es que no era capaz de un libre juego de su intelecto y su imaginación aquel pueblo que aceptó el holocausto, y aquel filósofo, el más grande de la historia para algunas personas, que se afilió al partido nacional socialista? ¿Y Adolf Eichmann, uno de los mayores criminales de la historia, no había leído a Kant y no era capaz de citar de memoria la definición kantiana del imperativo categórico? Una civilización que otorga al libro el lugar tan amplio que le ha dado la occidental, es una civilización que ha dejado de vivir la vida para solo imaginarla. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Cierto: el proyecto que necesitamos hará bien en tener una editora nacional, y en editar libros, y contar con las ventajas de la vida literaria local, y vivir la riqueza que ofrecen las pequeñas literaturas, sobre lo que nos ilustraba ayer Ignacio Echevarría, pero nada de eso debería hacernos perder de vista la meta, la única meta que da sentido a todo ello, y lo justifica, pues todo ello sólo cobra sentido si se tiene en el horizonte una meta superior, última, que no es, ni puede ser, tener ciudadanos leídos y cultivados, ni tener una literatura nacional fuerte, sino hacer una transformación cualitativa de la cultura, de las relaciones, de la manera de interactuar, es decir, transformar la vida, el mundo práctico, cotidiano, que es donde se es feliz y se sufre. La meta ha de ser, en suma, una nueva civilización.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Lo que digo, repito, no es que abandonemos los estudios americanos, sino que nos conoceremos y nos entenderemos más si orientamos nuestra búsqueda al conocimiento profundo, de-constructivo y crítico del mundo que nos “pre-formó”, de las culturas occidental y de las ancestrales, que nos permita reconocerlas, identificarlas cuando actúan en nosotros bajo todos los disfraces que el tiempo y la historia les hayan puesto; que al lado de los estudios sobre América latina hemos de lanzar estratégicos programas de investigaciones culturales que nos permita entender mejor desde el punto de vista cultural las estructuras jerárquicas, el ideal competitivo, la obsesión por el lucro el racismo, el machismo, la homofobia, la conducta de los intelectuales, y muchos otros de los rasgos que afectan más negativamente nuestra vida.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S9nzqnuGb7I/AAAAAAAAC1o/zHQVIgENSJk/s400/malecon+domingo+de+carnaval+2010+004.jpg" /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Acometer la revisión de la cultura occidental con la intención de dejarla atrás, de deshacer ese camino que Occidente trazó en América, será la más compleja tarea que jamás nadie se haya impuesto en el mundo americano, pero es asimismo la más importante. ¿Es una contradicción hablar de corte profundo y a la vez propugnar un diálogo crítico y un beneficio de inventario? Creo que no. La historia de la civilización occidental y todos sus bienes serán sobre todo una enseñanza que la nueva civilización ha de tener presente para la elaboración de las nuevas bases culturales. Tal vez la mayor dificultad derive del hecho de que es muy probable que en los diferentes componentes y en los diferentes productos de las culturas que deben ser objeto de inventario no haya una relación de contrariedad sino de implicación, y que así no quepa ni aceptarlos ni rechazarlos entera y directamente, pues quizá contengan a la vez el aliento y la marca tanto de la civilización como de la barbarie y sirvan al mismo tiempo tanto para la construcción como para la destrucción; que en cada elemento de la cultura haya una parte de verdad y otra de falsedad. El dilema no será pues discernir cuál es el pensamiento propio de los hispanoamericanos, ni si este escritor sí y el otro no; si fomentamos o no aires populares y prohibimos a Wagner o Beethoven, como hicieron rústica y perezosamente ciertas revoluciones, porque en una misma obra percibiremos las más altas expresiones del espíritu humano y vergonzosas huellas del sometimiento y destrucción de lo humano, sino cómo desarrollar perspectivas nuevas que nos permitan distinguir lo uno de lo otro, para aceptarlo o repudiarlo dentro y fuera de nosotros. La tarea es llegar a descubrir y a comprender, en los objetos, en las relaciones, en las ideas, en la historia, en los símbolos, en cada&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;uno de los infinitos componente del mundo, qué nos hace vivir, fructificar y desarrollarnos como seres humanos, y qué atenta contra ello. Esas percepciones nos orientarán en la búsqueda de nuevas maneras de relacionarnos con las cosas, con los objetos, con todos los seres del mundo, en la elección y desarrollo de nuevas formas de producción y de consumo, de nuevas relaciones con la naturaleza exterior y con la naturaleza interior, de una nueva organización cívica, en que dominen los principios de dignidad, soberanía y libertad, es decir, de la crítica. Porque se trata de iniciar, mantener y alimentar incesantemente un implacable, diario, generalizado proceso de crítica y autocrítica, en el marco de construcción de la civilización nueva. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Sin esa incesante revisión es posible que terminemos, con las mejores intenciones, desarrollando argumentos contradictorios e incluso opuestos a aquel que nos proponemos defender. Ocurre a menudo en los casos en que se renuncia a la crítica, en que la construcción no está precedida de la de-construcción y de la destrucción, y así lo nuevo, que pretende sustituir a lo viejo, termina incorporándolo. La tarea que nos demanda la época no será tarea sólo de americanos. No será tarea de un ministerio de cultura ni de un gobierno, sino que deberá formar parte esencial de las estrategias continentales. Lo que seamos, será lo que hayamos sido capaces de inventar, para usar las palabras del escritor Miguel Donoso Pareja. Claro que ese invento no será arbitrario: será algo similar al contrato social que imaginó J.J. Rousseau. Sus cláusulas han de excluir todo lo que atente contra el libre desarrollo de las potencialidades del animal humano y de la dignidad humana. Ese pacto nos dará nuestra identidad, y esa será nuestra única identidad valiosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Sé que esto suena muy abstracto, muy general y vago. Los contenidos específicos son infinitos, y las propuestas concretas, deben hacerse en otro lugar y momento, y hemos de pensarlas juntos en el largo camino hacia una nueva civilización.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Víctimas del engaño, de una ilusión, lo podemos ser todos: le pasó a Ayax cuando salió en la noche a degollar a sus contendores en la lucha por las armas de Aquiles, y&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;la mañana siguiente nadie vio cuerpos humanos degollados sino solo corderos. Eso también nos puede pasar a nosotros. Recordemos lo que Blaise Cendrars le dijo al poeta Oswald de Andrade cuando vio la gran energía y la gran decisión del pueblo y los intelectuales brasileños para construir una cultura distinta: “Tenéis la locomotora llena, vais a partir. Un menor descuido os hará partir en la dirección opuesta a vuestro destino”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;p class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="margin-left:24.0pt;mso-add-space: auto;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;(1)&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Citado por Ángel Rama, en La crítica de la cultura, Biblioteca Ayacucho, Caracas, pág. 68. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left:24.0pt;mso-add-space: auto;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;(2)&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Citado por Lluís Duch, en Mito, interpretación y cultura, editorial Herder, Barcelona, 1998, p. 104.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left:24.0pt;mso-add-space: auto;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;(3)&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Es lo que hace Roberto Fernández Retamar; ver nota 36 de ‘Calibán 500 años más tarde, en Todo Calibán, citado por la edición de Milenio, Buenos Aires, IDEP/Asociación de Trabajadores del Estado, 1995, página agregada s/n.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoListParagraphCxSpLast" style="margin-left:24.0pt;mso-add-space:auto; text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;(4)&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Esta obsolescencia de lo humano porque la incongruencia entre la capacidad de la conciencia humana y el poder tecnológico ha sido desarrollada por Günther Anders, particularmente en La obsolescencia del hombre. Según Andrers, “la mayoría de las actividades humanas de mayor alcance y consecuencia se ha evadido de los criterios éticos de responsabilidad”, p. 12, Jorge Enrique Linares, en Günther Anders y la disolución de la responsabilidad ética.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: center;margin-left: 24pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S9n0n6PilVI/AAAAAAAAC14/jDRPMz-wmYU/s400/plantita.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-9137628369470117163?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/9137628369470117163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/04/de-mario-campana-ultima-entrada-del_29.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/9137628369470117163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/9137628369470117163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/04/de-mario-campana-ultima-entrada-del_29.html' title='De Mario Campaña: última entrada del ensayo'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S9l86vE38rI/AAAAAAAACz0/A9J6tROHhqg/s72-c/malecon+domingo+de+carnaval+2010+028.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7317487131528284877</id><published>2010-04-03T16:39:00.000-07:00</published><updated>2010-04-03T18:17:38.624-07:00</updated><title type='text'>De Mario Campaña</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 30px; "&gt;&lt;b&gt;Cuarta entrada:&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 30px; "&gt;&lt;b&gt;UNA NUEVA CIVILIZACIÓN&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 23.0pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;Muchos pensadores de hoy, entre ellos el italiano Gianni Vattimo, postulan la necesidad de una nueva humanidad. Ante eso, algunas personas se preguntan si puede hacerse tabula rasa de la historia, si puede haber un punto cero. Proponer una nueva humanidad, es, en efecto, pensar &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span style="Times New Roman Italic&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language: ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;in vacuo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;, como hicieron pensadores del Renacimiento europeo. Esas propuestas tienen un nombre: &lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman Italic&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;utopía, y y&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;a no es el tiempo del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;no-lugar&lt;/i&gt; para un proyecto diferente. Plantear un proyecto &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;sin un lugar&lt;/i&gt; histórico y concreto para su realización, o pensando en el planeta entero ensanchado por la multiplicación de mundos y comunidades, es sólo un ejercicio académico más. ¿Cómo podría imaginarse un punto cero de la historia? ¿Cómo ignorar que la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;tabula&lt;/i&gt; está llena de múltiples determinaciones, como todo ser vivo? La ‘humanidad’, en tanto concepto, no es susceptible de ser pensada con respecto a un proyecto concreto, histórico. Creer, postular una ‘nueva humanidad’, o una ‘civilización de la humanidad’, como Darcy Ribeiro en 1968, o un&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;‘mundo posoccidental’, como Roberto Fernández Retamar en 1976 y 1992&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-ansi-language:ES; mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, o como Giannni Vatimo es, me temo, dejarse arrastrar por las sobrevivencias del famoso espíritu absoluto, de Hegel.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Para que lo nuevo pueda surgir ha de estar arraigado en un terreno específico e idóneo, no en el vacío. Aunque se trata del futuro de todo el planeta y de una necesidad del género humano y de su historia, una nueva humanidad solo puede ser pensada como una nueva civilización, postulando un espacio geográfico, político y cultural concreto, bajo condiciones favorables concretas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 23.0pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;Hace varias décadas que Antonin Artaud escribió: “La civilización actual de Europa está en bancarrota; la Europa dualista ya no tiene nada que ofrecer al mundo...; Oriente está en plena decadencia; la India se duerme en el sueño de una liberación que sólo tendrá valor después de la muerte; China está en guerra y los japoneses de hoy parecen ser los fascistas de extremo-oriente; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;Los Estados Unidos no han hecho otra cosa que multiplicar al infinito la decadencia y los vicios de Europa; Queda México y su estructura política sutil, que en el fondo no ha variado desde la época de Moctezuma”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 23.0pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;Donde dijo México, Artaud hubiera podido decir América, y su idea habría sido más cabal. Aún ahora el pensador francés podría decirlo. Pero hoy tendría que decir también que el Oriente islamista está en guerra, y que por su propia historia y naturaleza no está en condiciones de dialogar con Occidente; que China, ocupando ya el lugar que le corresponde en un mundo nuevamente bipolar, por su economía y por su perceptible inclinación cultural, nada puede ofrecerle a la idea de un mundo nuevo; que lo mismo se puede decir de la India; y que Estados Unidos sigue multiplicando al infinito ya no solo la decadencia de Europa sino la de todo el planeta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 23.0pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;Si es verdad que ‘queda América’, la pregunta sería cómo, de qué manera América puede ser una opción planetaria. Hace unos años el ensayista George Steiner declaró que en América Latina la historia aún no había comenzado. Entonces la afirmación me pareció propia de un intelectual europeo que aún conservaba el esquema hegeliano de la historia, que no reconociendo en el continente americano ninguna manifestación de llamado “espíritu absoluto”, concluía que para la historia universal (de la que hoy, desde luego, ya no se habla) América latina sencillamente no contaba. Hoy tiendo a comprender la afirmación de Steiner como la constatación de que, en cierto sentido, la historia de nuestro subcontinente es una parte de la historia europea, lo que era una obviedad durante el período colonial y resulta una afirmación al harto plausible aplicada al período republicano, si se piensa en la influencia que han tenido en América los modelos de organización de la economía y de las empresas, las religiones, las teorías políticas y económicas, las modas, los modelos educativos, las escuelas literarias, pictóricas y filosóficas europeas; en resumen, si se acepta, como cabe, que la cultura europea para bien y para mal ha “pre-formado” buena parte de la sociedad ecuatoriana, la que tiene lugar en las ciudades, en los comercios, las fábricas, los grandes almacenes y las haciendas, en los enclaves azucareros y petroleros, en las universidades, en los centros culturales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 23.0pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;Ahora, por primera vez en décadas, empezamos a tener oportunidades de pensar en nuestra historia y en un futuro compartido. Pero dado el estado al que hemos llegado, me temo que no habrá ningún futuro si no lo pensamos como algo radicalmente nuevo, en una civilización americana, una nueva América, no nueva en el sentido en que la pensó Bolívar, es decir, como continuación de la europea, porque para que la nueva entidad sea verdaderamente nueva en el sentido en que necesitamos, ha de haber no una continuidad sino un corte profundo, de orden cultural e intelectual, axiológico y programático, con Occidente, con Europa y Estados Unidos, un corte con una forma de racionalidad de la que pudo surgir el mundo que hoy repudiamos, una racionalidad que ha sido capaz de atacar los mecanismos de seguridad del mismo planeta y lo ha llevado al borde de una catástrofe definitiva, y que no ha sido capaz de superar el carácter estructural que tiene en este mundo la actividad bélica y sanguinaria que se creía exclusiva de lo que se llamaba, con una arrogancia ya del todo injustificada, comunidades primitivas: una racionalidad, en suma, que pudo dar a luz al nazismo, el estalinismo, la guerra preventiva, la compraventa de carne humana, de órganos humanos, de dignidad humana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 23.0pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;Alguien podría preguntarse ¿por qué hemos de construir una civilización nueva y diferente en lugar de tratar de insertarnos activa y favorablemente, corrigiendo lo que haya que corregir, en la triunfal historia de Occidente? ¿No es inmenso su desarrollo, no son sofisticadas sus costumbres, no es maravillosa su cultura, no es grande su riqueza y enorme su poder? Son preguntas razonables. Preguntas similares se hicieron los ciudadanos de Roma ante la presencia de la cultura griega, como suelen recordar los historiadores. ¿Por qué no aceptar simplemente una civilización superior –se decían los romanos- , adoptar sus adelantos sin preocuparse demasiado de su precisa procedencia o de quienes habían sido sus introductores en el territorio del imperio? ¿Por qué no ganar tiempo, podríamos decir hoy, por qué no quemar etapas, nosotros, ecuatorianos, americanos, y dar un salto gracias a la técnica, la ciencia, los sistemas jurídicos y la riqueza de los europeos y los estadounidenses, y llegar así hasta el lugar al que ellos llegaron después de siglos? Hay muchas razones Comentaré tres:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 23.0pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="Times New Roman Bold&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;PRIMERA: INDIGNIDAD&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="Times New Roman Bold&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;La primera causa afirma que no tenemos otro camino: en el actual ordenamiento del planeta, en la estructura de ese mundo victorioso que se ha impuesto definitivamente sobre todos los demás, el lugar que nos toca es uno de indignidad, de humillación, pobreza y envilecimiento cada vez mayor, uno que no queremos, que no podemos querer para nosotros y para nuestros hijos. No hacen falta detalles: todos entendemos qué quiere decir indignidad, humillación, pobreza y envilecimiento; todos sabemos el grado de corrupción a que hemos llegado, el grado de violencia social, nuestras lacerantes carencias materiales, el bombardeo impune a que sometió Colombia al territorio del país… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;text-indent: 35.4pt; line-height: 23pt; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S7fj1OrFUSI/AAAAAAAACJ0/mIUqkeLn7SE/s400/Imagen+083.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 23.0pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="Times New Roman Bold&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;CIVILIZACIÓN Y BARBARIE&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="Times New Roman Bold&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;:&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt; Tanto los teóricos de la revolución francesa como los hombres que la hicieron realidad, proclamaron el triunfo definitivo de la civilización en el mundo: el estudio de las leyes de la historia le permitió a Condorcet, por ejemplo, anunciar que, debido a la dinámica siempre progresiva de la historia, ya no era posible recaer en la barbarie. Y sin embargo, enseguida se comprobó que la lucha entre civilización y barbarie se seguía desarrollando en el seno de Europa. Después de aquella tan optimista proclama de Condorcet la historia no ha sido otra cosa que enfrentamientos continuos, intensas batallas entre civilización y barbarie. Los campos de concentración nazis y la bomba atómica fueron los más grandes triunfos de ésta. El último triunfo de la civilización fue la expansión planetaria de las nuevas maneras de relacionarse, basadas en el ideal de igualdad entre hombres y mujeres surgida de la experiencia contracultural de los jóvenes estadounidenses de la década del sesenta. Como queda claro, utilizamos el concepto de civilización en sentido moral, designando el &lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman Bold&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;desarrollo&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt; no material sino espiritual, una organización general de la vida común que facilite la realización de todas las capacidades del animal humano, y barbarie a todo lo que atente contra ello. Desgraciadamente, a la luz de la historia se tiene que admitir que el camino seguido por Occidente, es decir, por Europa y Estados Unidos, y que se ha impuesto ya en todo el planeta, ese camino que algunos querrían aún continuar a toda costa, porque de él han sacado vergonzosos réditos, ha llevado a la barbarie y ha demostrado que no tiene salida. No se trata de una necesidad de políticas públicas diferentes, de sistemas educativos nuevos, de otros sistemas económicos o políticos o de otra clase de gobiernos. El mal que afecta a Occidente, a Europa y Estados Unidos y a toda su zona de influencia, es decir a toda la Tierra, está en sus fundamentos. Occidente y su liderazgo han llevado al planeta al abismo y al género humano entero a un punto muerto, a una era glacial, que es la que vivimos todos. Decirlo es ahora un lugar común de la filosofía. Ya no es posible avanzar, y ya se sabe que el hombre no puede permanecer inmóvil en un lugar; que el que no avanza, retrocede. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;Así que ahora a Occidente sólo le queda el retroceso, la degradación continua. Porque, según ha recordado alguien hace poco, en Occidente el hombre imaginado por las religiones, por los moralistas, los filósofos, los pedagogos, el hombre del amor al prójimo, fraterno, autoconsciente y libre, el individuo autónomo, cuyos actos pueden ser en sí mismo una norma, como soñó Kant, y los principios de fraternidad, igualdad y libertad de la revolución francesa, no existen fuera de los manuales de historia, de los códigos religiosos y jurídicos, fuera de las leyes. Lo que existe es la voluntad de exterminio, de negación, el espíritu de destrucción, las enfermedades del espíritu y de la mente; lo que existe son consumidores egoístas; la indiferencia y la frialdad, esa frialdad que el filósofo alemán Theodor Adorno consideraba “el principio fundamental de la subjetividad burguesa sin el que Auschwitz no hubiera sido posible”. Todo el pensamiento de las últimas décadas parecen advertirnos de un proceso irreversible de desvanecimiento o desvalorización de valores, de pérdida de opciones de vida, de consunción del sentido de lo humano, que llevó a los campos de concentración nazis y a las bombas atómicas y que ha continuado, sin discontinuidad alguna, hasta la destrucción de Irak y Gaza. No es necesario referirse a episodios recientes. No hace falta insistir en esto. Nietzsche advirtió de la esencia nihilista de Occidente, y un filósofo católico de hoy, el italiano Enmanuele Severino, ha podido hacer este diagnóstico: “Para la civilización europea las cosas son nada: el sentido de la cosa, que dirige la Historia de Occidente, es el no ser de las cosas. La esencia de la civilización europea es el nihilismo, puesto que el sentido fundamental del nihilismo es el convertir a las cosas en nada (…) La metafísica griega es la expresión originaria&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y decisiva del nihilismo”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-ansi-language:ES; mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Es ese nihilismo el que hace que el mundo entero y el hombre en él sean sólo objetos de consumo: “Si el mundo -dice Severino- está lleno de cosas que han sido hechas para ser destruidas, es más, si el mismo ‘mundo’, en su totalidad es un bien de consumo, la necesidad fundamental del hombre en el ’mundo’&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;no puede ser más que el consumo del ‘mundo’, y tanto más deprisa cuanto más rápido es el aumento de los bienes de consumo”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-ansi-language:ES; mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt; Ahora bien, en la medida en que América latina forma parte de Occidente, el estancamiento y el límite de Occidente suponen también nuestro estancamiento y nuestro límite. Su retroceso y su degradación, el nuestro. En ese sentido, somos o podemos ser herederos de su ruina. Si Occidente ha ido a parar a un callejón sin salida, a nosotros, que persistimos en beber de sus fuentes, alimentarnos de sus frutos y convertir nuestro suelo en una versión adaptada del suyo, no puede sino ocurrirnos lo mismo. También en nosotros la historia ha sido hasta ahora una lucha de civilización y barbarie, y también entre nosotros ha triunfado la barbarie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;La &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="Times New Roman Bold&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;TERCERA&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt; razón para alimentar el proyecto de una nueva civilización es que el proceso de creación, de formación del hombre, de configuración de lo humano, que aún no ha terminado y debería continuar, está siendo abandonado. Todo el desarrollo de la genética, la biología y la robótica tienen a sustituir lo humano, aún en formación, por lo transhumano. Es evidente que el abandono del proyecto humano basado en la unidad orgánico-espiritual y en la libertad y autonomía de los seres, y su relevo por un proyecto susceptible de ser espuria e irreversiblemente manipulado, es el mayor peligro para la continuidad de nuestra especie, y, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;a contrario sensu&lt;/i&gt;, que su necesario desarrollo tal vez sea la única garantía de sobrevivencia. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Fallar en la elección de una forma de resolución de estos dilemas tendría consecuencias seguramente funestas para todo el género humano. Creer que la formación de lo humano estaba ya consumada fue otro de los oasis con que se engañaron los Ilustrados, esos hombres tan optimistas de los siglos XIX y aún del siglo XX. Europa y Estados Unidos y su radio de influencia fundaron sus esperanzas en la ciencia y la técnica, en la organización racional del mundo, y en su mejor versión se debe decir que hicieron mucho por el desarrollo físico del hombre, por la dominación del hombre sobre la naturaleza material, por trascender las limitaciones espaciales y en general las del mundo físico, pero todo ese adelanto material cae ahora en los dominios dirigidos por la barbarie. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Lamentaría parecer un antioccidental; estoy lejos de serlo. La aventura europea es de tal riqueza, su legado para la humanidad de tal envergadura, que no tienen parangón en la historia. Es precisamente la parte más avanzada de su pensamiento –es decir, la parte más autocrítica, porque el desarrollo de un pensamiento se mide según su capacidad autocrítica- la que nos advierte acerca de su naturaleza deletérea. Desde los trágicos y los sofistas griegos, que advertían ya en la antigüedad, por boca de las mujeres troyanas, que Europa era “el reino del hades”, hasta Nietszche, Max Weber, los pensadores de la escuela de Frankfort y los nuevos pensadores italianos como Enmanuel Severino, ha sido la misma Europa quien ha alumbrado al mundo acerca del carácter aporístico y final de su historia y del mundo que ella construyó. La irreversibilidad de este proceso está ampliamente testimoniada. Que no se haya producido ningún corte axiológico después del holocausto y de las explosiones atómicas es la mayor prueba. Hannah Arendt escribió que después de la Segunda Guerra Mundial el tema del mal debería ser el asunto filosófico privilegiado del pensamiento europeo. El filósofo Günther Anders, en su conocida carta al hijo de Adolf Eichmann, hacia 1988 advertía que “las repeticiones de lo monstruoso no son solo posibles sino probables… Nuestra derrota solo quedará sellada si decidimos no escrutar los fundamentos de lo ocurrido, si no descubrimos con claridad &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lo que&lt;/i&gt; propiamente hemos de combatir... por estas razones hemos de ir a las raíces de las cosas”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-ansi-language:ES; mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Los ‘fundamentos’, las ‘raíces’ de lo que ‘propiamente’ se ha de combatir, lo que el cineasta Ingmar Bergman llamó ‘el huevo de la serpiente’, no fueron buscadas. Occidente, Europa y Estados Unidos, no fue capaz de desarrollar ninguna reflexión suficientemente profunda acerca de lo ocurrido. La salida adoptada fue sólo jurídica, penal. Así, ciertamente se puede decir que para Occidente, la historia ha terminado, y ahora solo le queda la larga ceremonia de la extinción. No escuchar las voces que nos alertan acerca del significado de todo esto, sería suicida. &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language: ESfont-family:&amp;quot;;color:#82453B;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;N&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;o hace falta abundar en razones. La necesidad de una nueva civilización es proclamada a todo lo largo del planeta. Creo que se puede decir que&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman Bold&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;América latina es una de las reservas con que cuenta la humanidad para dar un paso adelante en la lucha contra la barbarie. Pero si pensamos en una nueva América, en una civilización americana, no podemos ni debemos hacerlo en el sentido en que lo pensó Bolívar, es decir, como continuación de Europa. Para que América sea un mundo verdaderamente nuevo ha de haber no una continuidad sino un corte profundo, de orden axiológico, de orden cultural e intelectual con Occidente, con Europa y Estados Unidos, un corte con una forma de racionalidad que no ha sido capaz de superar el carácter estructural de la actividad bélica y sanguinaria que se creía exclusiva de lo que se llamaba, con una arrogancia ya del todo injustificada, comunidades primitivas, una racionalidad, en suma, que pudo dar a luz al nazismo, el estalinismo, la guerra preventiva, la compraventa de carne humana, de dignidad humana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"   style="font-family: &amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:EN-US;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:9.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language: ESfont-family:&amp;quot;;font-size:9.0pt;"&gt;Darcy Ribeiro en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El proceso civilizatorio. Etapas de la evolución sociocultural&lt;/i&gt;; y Roberto Fernández Retamar en los artículos ‘Nuestra América y Occidente’ (1976) y ‘Calibán 500 años más tarde’ (1992).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"   style="font-family: &amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:EN-US;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:9.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language: ESfont-family:&amp;quot;;font-size:9.0pt;"&gt;Severino Emanuele, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Esencia del nihilismo&lt;/i&gt;, Taurus, Madrid, 1991, p.28. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"   style="font-family: &amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:EN-US;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:9.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES;font-size:9.0pt;"&gt;Severino, Emanuele, &lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language: ESfont-family:&amp;quot;;font-size:9.0pt;"&gt;Obra citada, p. 202.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"   style="font-family: &amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:EN-US;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:9.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language: ESfont-family:&amp;quot;;font-size:9.0pt;"&gt;Anders, Günthers, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Nosotros,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;los hijos de Eichmann. Carta abierta a Klaus Eichmann&lt;/i&gt;, Paidos, Barcelona, 2001, p. 24.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language: ESfont-family:&amp;quot;;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S7flMLNk6II/AAAAAAAACJ8/ObsNUx2iOV0/s400/Abril+2006+a.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-7317487131528284877?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/7317487131528284877/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/04/cuarta-entrada.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7317487131528284877'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7317487131528284877'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/04/cuarta-entrada.html' title='De Mario Campaña'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S7fj1OrFUSI/AAAAAAAACJ0/mIUqkeLn7SE/s72-c/Imagen+083.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7252667624084156782</id><published>2010-02-01T18:59:00.000-08:00</published><updated>2010-02-02T02:24:51.768-08:00</updated><title type='text'>Tercera entrada: Posibilidad y necesidad de una civilización  americana</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;b&gt;ECUADOR&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Un notable investigador ecuatoriano me recordaba hace poco que en Ecuador no existió un Miranda, un Bolívar, un Andrés Bello, un Sarmiento, un Martí, un Rodó, un Vasconcelos, un Mariano Picón Salas. Es cierto, aunque sí existió un Juan Montalvo, tan admirado por Martí, por Rodó, Vasconcelos y Unamuno. También Montalvo, tanto en Los siete tratados como en la Geometría Moral, defendió la existencia de una “raza americana”, creyó en una especificidad del hombre de este continente, a quien le atribuía asimismo una calidad superior a la de los demás prototipos humanos. La conciencia americana y la supuesta –y curiosa- ‘grandeza’ del destino americano, tienen también en Montalvo otro defensor. Pero Montalvo era un admirador apasionado de la civilización europea y de España y su lengua, por mor de la cual jamás estuvo dispuesto, por ejemplo, a contemporizar con la lengua americana, que a él le parecía innoble, por impura, por contaminada por el francés y el quechua, como señaló en su momento Enrique Anderson Imbert. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Ante la ausencia de una tradición intelectual americanista desarrollada y cohesionada, dos notables escritores nuestros, Jorge Adoum y Miguel Donoso, escribieron en los años noventa sendos libros orientados a incidir en el tema de la identidad ecuatoriana. En lo esencial, sus posiciones son parecidas: los dos estiman que Ecuador es un país mestizo, los dos creen que no está claro qué y cuál es la identidad pero que, con todo, “vamos por buen camino”; los dos quieren un país grande, del cual puedan sentirse orgullosos; los dos confían en el mismo método, el de la observación empírica, para averiguar cuáles son las señas de identidad de los ecuatorianos. Visiblemente, los dos escribieron esos libros por amor al país, pues no de otro modo puede entenderse que siendo esencialmente escritores hayan abandonado su obra creativa para acometer temas de orden antropológico e histórico, sociogenéticos y psicogenéticos. Antes de referirme a ellos, debo advertir que es un error asociar las reflexiones sobre la identidad con el pensamiento y la acción política progresista. El pensamiento sobre un pretendido ‘espíritu nacional’ es de raigambre conservadora. Sin ir tan lejos, me limitaré por ahora a repetir la advertencia que el ensayista británico Paul Gilroy hizo hace pocos años acerca de la identidad: “sería equivocado -escribió- imaginar que el concepto de identidad pertenece exclusivamente al pensamiento crítico, o que está entregado únicamente a los proyectos emancipatorios intelectuales y políticos… ese estar-de-moda [de la identidad] también ha sido reflejado por el pensamiento conservador, autoritario y derechista” (Los estudios culturales británicos y la trampa de la identidad, en Estudios culturales y comunicación, p. 65). No todo pensamiento sobre la identidad debe pues ser validado por nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;ADOUM&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Empezaré comentando el libro de Adoum. Publicado en 1997, Ecuador, señas particulares fue el libro más leído en Ecuador los años 1998 y 1999. En el 2000 llevaba seis ediciones. Jorge Adoum apela al recurso de la historia como sustento de la identidad ecuatoriana, de su presente y su porvenir. Ante la realidad de la historia, que nos dice que nuestros antecesores no levantaron imperios ni grandes civilizaciones como la azteca o la maya, sino solo cacicazgos, señoríos étnicos dispersos, curacazgos; ante la ausencia de un origen&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;mítico, heroico y grandioso, que tal vez hubiera podido proveernos de una dignidad superior, Adoum expresa una resignada nostalgia: “No tuvimos el comienzo que habríamos querido”, dice en el capítulo titulado “De la necesidad del héroe a la destrucción del mito”. El ‘nosotros’ de la frase citada queda claro en seguida: “Me refiero –dice- a los que aún andamos averiguando de dónde venimos para saber quiénes somos”. He ahí una declaración de principios. De dónde venimos nos dirá quiénes somos: a simple vista, la fórmula parece sensata. “Buscando un momento preciso donde situar el comienzo de nuestra identidad”, dice Adoum, “necesitamos el héroe -dice- más que otros, y no tenemos muchos”. Si alguien me preguntara por qué Adoum piensa en la necesidad del héroe, tendré que decir que no lo sé.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Hasta tanto, se puede decir que la apelación a la historia que hace Adoum es problemática. Sobre todo porque parece no gustarle el lugar “de dónde venimos”: la pacífica discreción de los pequeños pueblos de estos territorios le parece casi deshonrosa y en todo caso insuficiente para fines fundacionales. Como los grandes pueblos, parece decir Jorge Adoum, los ecuatorianos necesitamos también un mito para nuestra fundación, para nuestra identidad. No un mito cualquier, modesto, como, por ejemplo, el de las sociedades totemísticas, sino uno glorioso. La humildad, la orfandad –orfandad de grandeza, se entiende, porque padre y madre humildes no le faltan a la historia precolombina - tiene que ser sustituida por algún hito heroico, por un mito que otorgue grandeza. Detrás de esta apelación me temo que hay algo desconcertante y determinante que puede ser llamado mentalidad aristocrática y competitiva, y viene de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;la aristocrática y guerrera tradición europea, que también en esto, según se ve, nos ha influido. Efectivamente, la gran Atenas fue fundada por la diosa Atenea, la del valor, las artes, la filosofía y la sabiduría. El origen mítico y glorioso de Roma, obra conjunta de Augusto y Virgilio, tiene un monumento universal que se llama La Eneida, que lo celebra y conmemora. Cada una de las grandes naciones de Occidente tiene un origen mítico y un monumento cultural: allí están el Mío Cid, La Canción de Roldán, Los Nibelungos, para España, Francia, Alemania, respectivamente. Apoteosis de la nobleza guerrera. He ahí la identidad: identidad de emperadores, reyes y condes, como Carlomagno y Roldán: identidad de aristócratas. Cultura, ideales de aristócratas, que mide el valor de un pueblo no por la paz, no por su laboriosidad, no por sus virtudes específicamente humanas, sino por sus conquistas territoriales, por sus capacidades guerreras, por su imposición sobre otros pueblos, por la formación de reinos e imperios poderosos y crueles. ¿Es esa la identidad que añoramos?&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;Desgracias de la idealidad aristocrática: quisiéramos que alguien nos dijera que somos eso que queremos ser: grandes y gloriosos. Y si la historia no nos ayuda, nos sentimos frustrados. Porque la falta de grandeza en el origen, según Jorge Adoum, ha provocado “en el espíritu del pueblo” de Ecuador una supuesta “inseguridad ontológica, un resentimiento latente y duradero”. Extrañas palabras en un hombre de izquierda. Si existe inseguridad en el ecuatoriano, no creo que se deba a la falta de un pasado grande sino a la legitimidad que los poderosos han dado a la espuria escala de valores de la antigua aristocracia. Al final del artículo mencionado, Adoum insiste en la misma fórmula: “andamos –dice- en busca de algo en nuestro pasado en donde podamos aferrarnos para ser lo que queremos ser”. Lo que queremos ser, está claro, es “una patria grande por sus aspiraciones y realizaciones”. He ahí la respuesta a la pregunta que se veía venir sobre por qué necesitamos un origen mítico. Según parece decir Jorge Adoum, buscamos algo grande en el origen porque de esa manera podemos esperar algo grande del porvenir. Tal vez alguno de los oyentes concordará conmigo en que esta visión no está exenta de cierto sutil mesianismo del origen: hay algo -parece que se nos dice-, hay cierta predestinación en los orígenes, que nos reserva la grandeza. Éste, como he dicho, es sólo otro lugar común en la cultura occidental sobre cuya falacia no hace falta insistir. En cambio, no está de más preguntar: ¿qué ocurriría si la historia nos ayudara y algún descubrimiento arqueológico nos endilgara algún origen grande y heroico? ¿Seríamos por eso mejores, un pueblo sano y feliz? Nos dispondríamos ahora a realizar nuestro elevado destino? Evidentemente, no. Aunque tuviéramos un origen divino, no seríamos distintos de lo que somos. Porque los siglos de la colonia habrían sido los mismos, y los de república también, y la explotación que nos han infligido los grupos de poder habrían sido igualmente criminales. Para responder a la pregunta de dónde venimos no es necesario acudir a mitos de grandeza; es más útil recordar las consecuencias de la invasión, la esclavización de los aborígenes, la imposición de una cultura violenta, rapaz, jerárquica, homofóbica, machista, racista. Es mejor conocer al dedillo los trescientos años de colonia y los ciento ochenta años de blanqueamiento y explotación republicana, el origen y el inmoral crecimiento de la deuda externa… A Grecia, su origen ‘glorioso’ y su empeño en revivirlo no le impidió ser derrotada y humillada por Roma, primero, y por el imperio turco, después, y no le libró de la ocupación anglo-francesa ni de la invasión alemana ni de ninguno de los dolorosos infortunios por los que ha tenido que pasar ese pueblo mediterráneo después de su edad dorada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Volvamos a Jorge Adoum. Lo más sorprendente es que cuando aún parece estar buscando la identidad, por no haberla encontrado, naturalmente, y por no saber cuál es, y por haber hecho de esa búsqueda una “hermosa obsesión”, asegura al fin, de modo injustificado, que “Nuestra identidad está constituida, en su mayor parte, por factores positivos que olvidamos”. Es decir, primero no sabemos cuál era nuestra identidad, desconocemos de dónde venimos, y repentinamente parecemos saberlo tanto que hasta aseguramos que nuestras características son todas positivas y que Ecuador, por su identidad, es “un país esplendoroso”. A estas artes de magia lleva el patriotismo, la búsqueda de la identidad.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;En realidad, no tenemos necesidad de grandeza. A un pueblo no le hace falta ser grande para ser feliz. Más que grandeza, un pueblo necesita paz, justicia, unidad, solidaridad, un proyecto de todos. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S2eXeLjMzaI/AAAAAAAABV0/anIJHnH96O0/s1600-h/B+176.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S2eXeLjMzaI/AAAAAAAABV0/anIJHnH96O0/s400/B+176.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433478020198092194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;b&gt;DONOSO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;También el guayaquileño Miguel Donoso firmó un libro sobre la identidad ecuatoriana. Se llama Ecuador: identidad o esquizofrenia, y fue publicado en 1998. Como Adoum, también Donoso se afilia a la teoría de la identidad y a la del mestizaje. La diferencia más importante es esta: Donoso no busca el origen para saber qué o quiénes somos. Se abstiene de toda divagación sobre el tema. Se limita a afirmar: “Somos, sin la menor duda, mestizos”. Como Donoso no es ciego, y tiene la costumbre de observar en las calles, ha podido ver en su ciudad y en todo el país a los negros y a los indígenas andinos y amazónicos, así que, inspirado en Vasconcelos, se apresura a matizar, amparándose en la profecía (¿o en el deseo?): “un día, por selección estética y sexual, no habrá más indios, negros, blancos o amarillos porque se habrá forjado la raza cósmica”, escribe. A ésta antes la ha llamado, con Alcides Arguedas, “raza de bronce”. Después, incomprensiblemente, transcribe una cita de Vicente Rocafuerte, en la que el ex presidente ecuatoriano, el prohombre de la historia guayaquileña, aboga por la fusión entre ‘ingleses, holandeses, alemanes y suizos” -“porque tienen una sangre muy hermosa, un color muy blanco y muy rosado”-, por una parte, y las “preciosas indias de las montañas equinocciales, que tanto se distinguen por la elegancia de sus contornos, y perfección de formas”, por otra. ¿Cuál es la meta de esta unión con que soñó el ex presidente de Ecuador Vicente Rocafuerte, y cita Donoso porque “le da la razón”? “Blanquear nuestra población”, según dice el mismo Rocafuerte, en una declaración que casi provoca sonrojo. Me pregunto ¿qué pensarán los blancos, los indios, los negros”, a quienes Donoso, en estas oscuras líneas, parece que preferiría ver desaparecer a favor de la “raza de bronce”? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;Pregunto: mientras no se produzca esa fusión profetizada por Rocafuerte, Vasconcelos y Donoso, ¿cómo se entiende que se llame mestizos a esos seres reales que vemos a diario en las calles y que son, o al&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;menos lo parecen, blancos, negros e indígenas? ¿Qué hacemos con ellos?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;En cuanto a la identidad, Donoso reconoce: “Es posible que no sepamos cuáles son los rasgos específicos de esa identidad, pero “por ahí anda…Vamos por buen camino”. Con esta sencilla fórmula se quita de encima la pregunta sobre la identidad, a la que él mismo le reconoce legitimidad. En realidad, parece decir, la identidad no es un problema: “aparece de manera natural y fluida”. El la encuentra en el orgullo por lo bueno de lo nacional, en las comidas, en los quichuismos, en los localismos, en las expresiones idiomáticas, en deportistas que compiten en el extranjero, hasta en un equipo de fútbol … Si se le pidiera explicaciones sobre cómo es posible que la identidad de un país dependa del estado físico de sus deportistas, por ejemplo, o de la sobrevivencia de sus crustáceos, de sus cangrejos, por poner un caso, porque comer cangrejos es para Donoso parte de la identidad nacional, seguramente respondería, como hace en la página 52 de su libro, que habla así porque “no tenemos nada más de qué agarrarnos”….. ¡Bonita manera de responder, pero impropia de un intelectual! Sin embargo, el libro de Donoso tiene un mérito excepcional, que da la que creo es hasta ahora la mayor pista para orientarnos en este galimatías de la identidad y del futuro; recomienda: “seamos nuestra propia invención”. A esta sabia consigna volveré en las páginas finales de esta ponencia.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Como se ve, ni Donoso ni Adoum parecen americanistas. Ninguno de los dos elabora crítica alguna acerca de los efectos de la cultura occidental en los comportamientos que censuran. En los dos las ideas de nación y patria son muy sensibles. Adoum incluso reclama mayor respeto hacia los símbolos patrios; Donoso se abstiene de ello, pero se abstiene también de cualquier crítica al rol que los grupos&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;dirigentes han hecho jugar a esos símbolos. Esencialista es la búsqueda de identidad de Adoum, que la quisiera basada en un origen mítico y glorioso; Donoso la encuentra en lo anecdótico y contingente. Los dos parecen desear un pueblo grande, “capaz de rebasar los límites, hacer lo que parece imposible, lo excepcional, lo mejor”, en palabras de Donoso. Todo lo demás son, en los dos libros, observaciones empíricas sobre el comportamiento de los ecuatorianos, de las que seguramente daría mejor cuenta un antropólogo que un escritor, para quien, por razones profesionales, será siempre difícil alcanzar una reflexión de provecho basándose en la casuística de los comportamientos. Y aún si obtuviéramos una radiografía fiel y la llamáramos “nuestra identidad”, tal identidad sería espuria, falsa, fruto de un azar corrompido por las impudicias de la historia.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Los dos suscriben la tesis del mestizaje, de gran raigambre en Ecuador y en América. ¿Mestizaje étnico o cultural? Ninguno de los dos lo aclara: mestizaje a secas. El tema es central para nuestra reflexión. Es evidente que hablar de mestizaje étnico supone negar la existencia real de la población indígena andina y amazónica, de la negra y la blanca. Esa negación resultaría difícil de entender si no tenemos en cuenta la operación intelectual ideada en los años treinta y reforzada en los sesenta para afrontar el problema de la construcción del país, para lo cual estimaban necesarias la construcción de una nación y de una cultura nacional. ¿Cómo hacer una unidad gobernable, se dijeron, de qué manera tener una patria con semejante heterogeneidad de la realidad étnica y cultural como la ecuatoriana? La respuesta, la solución, la da la teoría del mestizaje. Aunque Agustín Cueva creyó, extrañamente, en la realidad del mestizaje étnico, supo destacar, en cambio, que el mestizaje cultural “en el momento presente, es más bien una expectativa, un proyecto, una posibilidad; una meta a la cual tenemos que llegar” (p. 307). Una construcción ideal, pues, que tiende a poner todas las diferencias en un solo yunque, de donde saldrían no todas las razas que entraron sino una sola, la del mestizo, la raza de bronce. Entre los años treinta y setenta, Benjamín Carrión, primero, y Agustín Cueva, después, hicieron del mestizaje la piedra maestra del edificio ideado, la base para tener unidad, patria y destino, un proyecto orientado a “la fusión en un todo orgánico y coherente, estructurado” de lo indígena y lo europeo, según palabras de Cueva en su libro célebre Entre la ira y la esperanza&lt;a style="mso-endnote-id:edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_edn1" name="_ednref1" title=""&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span lang="ES-EC"    style="font-family:&amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-EC;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language: AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;color:black;"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. No es difícil ver en todo esto el modelo jacobino francés de estado, que a favor de la unidad sacrificó todo lo diferente (lenguajes minoritarios, formas locales de gobierno, costumbres…). Centralizador, fuerte, el modelo ideado por los revolucionarios franceses del siglo XIX, que tanto ha influido en la historia política de Francia y en muchos otros países europeos, y sin duda en los americanos, sólo fue capaz de idear un proyecto nacional sobre la base de una unidad que no estaba en la realidad, sino que era construida idealmente. Benjamín Carrión, en los años treinta, y Agustín Cueva en los sesenta, asumieron ese modelo. Lo grave es que Adoum y Donoso lo repitan acríticamente a fines de los noventa. Lo grave es que ni uno ni otro encuentren manera de pensar en el país sin esa ayuda conceptual que nos induce a negar nuestra realidad más tangible. Concuerdo perfectamente con Iván Carvajal cuando sostiene que las dos posturas, la de Adoum y la de Donoso, son reaccionarias &lt;a style="mso-endnote-id:edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_edn2" name="_ednref2" title=""&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span lang="ES-EC"    style="font-family:&amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-EC;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language: AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;color:black;"&gt;[ii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Felizmente, no ha pasado lo mismo en los otros dos países andinos. En Perú el gran Antonio Cornejo Polar escribió en 1998: “el concepto de mestizaje, pese a su tradición y prestigio es el que falsifica de una manera más drástica la condición de nuestra cultura y literatura”. En Bolivia, como lo ha recordado el profesor Michael Handelsman en un artículo reciente, citando a Javier Sanjinés, “el paradigma del mestizaje no es más que el discurso letrado de las clases altas, cuyo propósito es justificar la dominación continuada del sector de los mestizo-criollos que asumieron el poder después de la Revolución Nacional de 1952”&lt;a style="mso-endnote-id:edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_edn3" name="_ednref3" title=""&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span lang="ES-EC"    style="font-family:&amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-EC;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language: AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;color:black;"&gt;[iii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Ahora, quien dice que Ecuador es un país mestizo, que América es un continente mestizo, mencionando con ello una unidad y no una multiplicidad étnica y cultural tal vez contradictoria, es un soñador o un embustero, y en los dos casos encubre el dominio y la explotación que la mayoría de ese 10 por ciento de la población blanca, descendiente de europeos, ha infligido e inflige al resto del país, con la ayuda de la mayoría de los mestizos, a quienes ha puesto a su servicio.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt;Cuando intento entender a Carrión, Cueva, Adoum y Donoso y sus teorías de la nación, su falso mestizaje, su destino y su grandeza, me pregunto si no será cierto eso que creía&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Jean Jacques Rousseau, que la cultura y las artes, aún sin quererlo, aún con las mejores intenciones, pueden llegar a buscar poner “guirnaldas de flores en las cadenas de hierro” sobre los hombres, sobre todos los hombres, sean de donde fueren, que “así aprender a amar su esclavitud”?&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote-list"&gt;   &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn1"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ednref1" name="_edn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-EC"   style="  ;font-family:'Lucida Grande', serif;color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-EC"   style="  ;font-family:'Lucida Grande', serif;color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Agustín Cueva partió de la consideración de que “la cultura de este país no es firmemente mestiza en cuanto no ha logrado un verdadero y sólido sincretismo”.  Citamos de la edición de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Teoría de la cultura nacional&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;, p. 302 y 307, selección de Fernando Tinajero, Corporación Editora Nacional, Quito, 1986.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="edn2"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ednref2" name="_edn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-EC"   style="  ;font-family:'Lucida Grande', serif;color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;[ii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Lamentablemente, al momento de redactar este documento desconocía yo el excelente artículo ‘¿Volver a tener patria?’, que Iván Carvajal publicó en el volumen colectivo &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;La cuadratura del círculo. Cuatro ensayos sobre la cultua ecuatoriana&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;. En el mencionado artículo, Carvajal anota, con toda pertinencia: “La responsabilidad crítica del intelectual, el examen descarnado de los ídolos (para remontarnos a Bacon) o de las ideologías (para recordar a Marx y Engels), hubiese demandado de Adoum y Donoso Pareja la puesta en cuestión  de los conceptos-imágenes centrales de su discurso: nación, identidad nacional, el Ecuatoriano, el personaje “Ecuador” o “el país” “ (obra citada, Corporación Cultural Orogenia, Quito, 2006, p. 261.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="edn3"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8373784649196605768#_ednref3" name="_edn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-EC"   style="  ;font-family:'Lucida Grande', serif;color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;[iii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-EC"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;En &lt;/span&gt;&lt;span class="textocontenidonormal1"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;“El mestizaje y la (con) fusión de la nación: una (pos) lectura de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Mama Pacha&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span class="textocontenidonormal1"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-bidi- mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; de Jorge Icaza”, inédito.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S2eVo_5veGI/AAAAAAAABVs/WNaTbB9ccmo/s1600-h/DSC04538.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S2eVo_5veGI/AAAAAAAABVs/WNaTbB9ccmo/s400/DSC04538.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433476007026718818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-7252667624084156782?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/7252667624084156782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/02/ecuador-un-notable-investigador.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7252667624084156782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7252667624084156782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/02/ecuador-un-notable-investigador.html' title='Tercera entrada: Posibilidad y necesidad de una civilización  americana'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S2eXeLjMzaI/AAAAAAAABV0/anIJHnH96O0/s72-c/B+176.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-3200171032489060831</id><published>2010-01-10T18:20:00.000-08:00</published><updated>2010-01-10T20:45:07.353-08:00</updated><title type='text'>De Mario Campaña</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;EL AMERICANISMO EN AMÉRICA Y ECUADOR: DE BOLÍVAR A MARTÍ&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;1. Es sabido que Francisco de Miranda y Simón Bolívar fueron los primeros en concebir América como una sola entidad política. Antes de terminar el siglo XVIII Miranda soñó con una sola patria americana la independencia, y antes de las guerras de independencia Bolívar pensó América como un nuevo eslabón en el proceso de la civilización. Hombre del siglo XIX, Bolívar abrazó la idea de progreso; creyó que los seres de la América hispana estaban llamados a construir un mundo que sucedería a Oriente, Roma y Europa, a tomar la antorcha que le entregaría ésta y de ese modo hacer una contribución a la historia de la humanidad, sobre cuyo sentido ascendente no albergaba dudas: él también, como hombre de la Ilustración, ve las civilizaciones como eslabones anudados unos con otros, sin la incertidumbre de la discontinuidad. Lo que quiero destacar es el planteamiento de la relación de sucesión entre Europa y América, que en 1815 no era ni mucho menos evidente; Bolívar vio precozmente que el papel de Europa ya había terminado, y no concibió otra alternativa para la humanidad que no fuera la América hispana: “toda la tierra –escribió en 1815, en la Carta al editor de la Gaceta Real de Jamaica- está ya agotada por los hombres&lt;b&gt;, la &lt;/b&gt;América, sola, apenas encentada”&lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/user/Mis%20documentos/Downloads/PONENCIA%20PARA%20PUBLICAR%20EN%20ECUADOR%20%20UEES.doc#_edn1" name="_ednref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;color:black;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Bolívar, gran admirador de George Washington, al imaginar a Hispanoamérica como “un imperio poderoso”, “la más grande nación del mundo” y en relación de continuidad con Europa, predijo sin proponérselo el futuro de Estados Unidos, un país que se fundamenta enteramente en valores europeos y que en efecto tomó el lugar de Europa en el liderazgo del planeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;En cuanto a América del Sur, todas las expectativas de aquella primera independencia quedaron frustradas. Bolívar imaginó América como una entidad política, no cultural, y en ese sentido su americanismo fue muy limitado. Hijos de españoles, los libertadores eran criollos, es decir, europeos por su conciencia; ninguno de ellos llegó a imaginar América como una civilización diferente, ninguno pudo pensar en independizarse de la cultura de sus ancestros, en un corte con el mundo del que habían aprendido las nociones que sustentaban su lucha. Bolívar se sentía europeo “por derecho”. Y lo era, en efecto. Nada más claro que el Discurso de Angostura: “Nosotros –dijo allí Bolívar- no somos Europeos, no somos indios, sino una especie media entre los Aborígenes y los Españoles&lt;b&gt;. &lt;/b&gt;Americanos por nacimiento y Europeos por derechos”&lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/user/Mis%20documentos/Downloads/PONENCIA%20PARA%20PUBLICAR%20EN%20ECUADOR%20%20UEES.doc#_edn2" name="_ednref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;color:black;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. He aquí la primera formulación del mestizaje. ¿Mestizaje étnico o cultural? No está claro. En cualquiera de los casos, ¿de quien hablaba Bolívar cuando decía “nosotros”? ¿De todos los americanos? De los indígenas, no; los indígenas son sólo indígenas, y eso no deja de ser cierto porque en su vida religiosa, por ejemplo, haya una fuerte presencia del relato, la imaginería y los dogmas del catolicismo. De los negros, tampoco. Bolívar, que, repito, se sentía europeo “por derecho”, no consiguió hablar en nombre de todos los americanos, sino en el de los criollos, los descendientes de europeos nacidos en territorio americano: “Americanos por nacimiento y Europeos por derechos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;Es cierto que algunos de los libertadores, como Francisco de Miranda, imaginaron el futuro de América mirando hacia lo originario&lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/user/Mis%20documentos/Downloads/PONENCIA%20PARA%20PUBLICAR%20EN%20ECUADOR%20%20UEES.doc#_edn3" name="_ednref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;color:black;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; pero, como sabemos, Miranda murió en un calabozo en la provincia de Cádiz, y la suya no fue la orientación triunfante. Triunfó la línea criolla, y Bolívar terminó sintiendo que “el que sirve a una revolución ara en el mar” y que “América es ingobernable”. Pero no hay nada que reprochar en todo esto; bastante hicieron los próceres con la independencia política, que era la tarea de su época. Europa y Estados Unidos, el mundo de Occidente, aún no habían demostrado todo su poder destructivo: aún no se había llegado a fase del exterminio industrial. Hoy las cosas son distintas. La independencia intelectual es tarea de la nuestra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;2.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Parece que fue Andrés Bello el primero en proclamar la necesidad de la autonomía cultural americana. En la misma época de independencia, Bello llamó a inaugurar “un tiempo positivo del mundo americano, independiente hasta en el ámbito literario”, como ha resumido Giuseppe Bellini. Su Gramática, no está de más recordarlo, está dedicada a sus ‘hermanos, los habitantes de Hispanoamérica’ (“no tengo la pretensión de escribir para los castellanos”, declaró en el Prólogo). En la ‘Segunda Silva’, llamada ‘La agricultura de la zona tórrida’, pensó en América como un mundo radicalmente nuevo, llamado a ser guía de la humanidad del futuro; los últimos versos, en los que se inclina por un género de vida distinto al industrial y comercial de Europa, lo confirman: “honrad al campo, honrad la vida simple/ del labrador, y su frugal llaneza./Así tendrán en vos perpetuamente/la libertad morada,/y freno la ambición, y la ley templo/Las gentes a la senda/de la inmortalidad, ardua y fragosa,/se animarán, citando vuestro ejemplo./Lo emulará celosa/vuestra posteridad”&lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/user/Mis%20documentos/Downloads/PONENCIA%20PARA%20PUBLICAR%20EN%20ECUADOR%20%20UEES.doc#_edn4" name="_ednref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;color:black;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Así veía Bello a América: basando su historia en la vida simple, la libertad, el freno a la ambición y el imperio de la ley.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;3. Después del paso tan importante dado por Bello, Martí es el pensador que más lejos ha llegado en la concepción de la independencia americana, que él alcanzó a ver también en su dimensión intelectual y cultural. En su obra, la separación respecto a Europa queda muchas veces destacada (“Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria”); la ‘salvación’ no estaba en imitar lo europeo, sino en crear. “¡El vino –exclamó- de plátano; y si sale agrio, ¡es nuestro vino!”.&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;Pero hay ambigüedades importantes en Martí, quien, según sus propias palabras, tenía a “Bolívar de un brazo y Herbert Spencer del otro”. De Bolívar tomó su noción del mestizo americano: “extraño, no español, porque la savia nueva rechaza el cuerpo viejo; no indígena, porque se ha sufrido la injerencia de una civilización devastadora”. Según él, en tierras americanas se creó “un pueblo mestizo en la forma”, “un pueblo original y victorioso anticipado por sus héroes”, un pueblo “en esencia distinto”, formado por “una raza original fiera y artística”, un pueblo ‘precoz, generoso y firme’(5). Aparte del triunfalismo justificable en quien escribe a distancia relativamente escasa de las exitosas guerras de independencia, debe ser subrayada la fascinación por los criollos, por la ‘raza original’ capaz de vencer al colonizador. Como en Bolívar, el mestizaje en Martí tiene visos de criollismo: el criollo, que lideró la revolución independentista (“la cabeza blanca y el cuerpo pinto de indio y criollo”, dice del movimiento libertario), estaría también llamado a liderar la construcción de la nueva América.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S0qsXJ2MxzI/AAAAAAAABUo/OsoLKe7PRWo/s1600-h/Imagen+088.jpg" style="text-decoration: none;"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S0qsXJ2MxzI/AAAAAAAABUo/OsoLKe7PRWo/s400/Imagen+088.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425338214901401394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;Dejo de lado algunos aspectos del pensamiento de Martí que ofrece mucho margen para la discusión, como el que se refiere a los indígenas, a quienes veía ‘estancados’. La imagen del mundo y el sentido de la vida de los indígenas, ajenos a toda noción de progreso, resultaron indiferentes a Martí, que no vio allí ningún elemento valioso para la construcción de un mundo auténticamente nuevo. Ahora quisiera insistir en que Martí vio al pueblo americano como uno “original”, “en esencia distinto”, formado por “una raza original fiera y artística”. Siendo el del prócer cubano uno de los aportes mayores que ha recibido nunca la cultural hispanoamericana, su americanismo, en una interpretación superficial, resultaría problemático si alguien, partiendo de las líneas recién citadas, llegara a creer que en la América hispana ya existe ese pueblo ‘robusto’, ‘nuevo’, ‘en esencia distinto’; que esa “raza original, fiera y artística” es una realidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;Roberto Fernández Retamar, un atento lector de Martí, refiriéndose precisamente a esa América fabulosa, destacó la diferencia entre un discurso público y otro privado en Martí&lt;a style="mso-endnote-id:edn6" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/user/Mis%20documentos/Downloads/PONENCIA%20PARA%20PUBLICAR%20EN%20ECUADOR%20%20UEES.doc#_edn6" name="_ednref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;;mso-ansi-language:ES; mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;color:black;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Fernández Retamar observa que en una anotación hecha en Caracas en 1881, Martí escribió: “no habrá literatura hispanoamericana hasta que no haya Hispanoamérica”, y que ese mismo año, en una carta dirigida a Aldrey, declaraba que iba a consagrar su vida a la “revelación, sacudimiento y fundación” de Nuestra América. Fernández subraya el último término. Sólo se puede fundar, dice, lo que no existe o no existe aún. La observación es valiosa, porque la diferencia es clave: de ella depende la envergadura de las tareas que nos impongamos. Si América ya es “al fin” “lo que se quería ser”, como proclamó Martí en 1877, entonces la tarea que tenemos por delante sería de orden político inmediato: solo necesitamos gobiernos adecuado, basados en “los factores reales del país”, acorde con sus “elementos verdaderos”, con “métodos e instituciones nacidas del país mismo”, y no en modelos “de Francia o Alemania”, como el mismo Martí recomendaba. Pero si ese continente nuevo aún no existe, si aún debe ser “fundado” como creía el Martí de 1881, entonces la tarea es mucho mayor. No es únicamente política ni exige solo un gobierno basado en la realidad local, sino algo más, algo distinto, nuevo, que debía aún ser ‘revelado’. En 1881, Martí había dejado atrás la visión romántica del hombre americano que entrevió de los años setenta del siglo XIX.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;tab-stops:35.4pt 70.8pt 106.2pt 141.6pt 177.0pt 212.4pt 247.8pt 283.2pt 318.6pt 354.0pt 389.4pt 399.9pt"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ESfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;         &lt;/span&gt;¿Existe esa América? Hoy basta con recorrer el panorama político, jurídico, económico, el cuadro de instituciones, basta con mirar hacia las calles y las casas de cualquier ciudad de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Sudamérica para saber que esa América todavía no existe. Lo que vemos es informe: es, por una parte, predominante, lo originario de Europa, o lo que en gran medida es lo mismo, de Estados Unidos, en sus múltiples adaptaciones locales; es, por otra parte, en un lugar secundario, marginado, sometido en la mayoría de los casos, o a flor de piel, pero sin legitimación suficiente, los restos, las prolongaciones y adaptaciones de las culturas aborígenes americanas o africanas. Lo que vemos es una profunda vocación por la vida, pero también desprecio por la vida. Así que sería un error creer que la América nueva, diferente, está aquí y solo necesitamos verla y estudiarla; que ya tenemos una identidad y que si llegamos a conocerla, podremos salir adelante, impulsados por la fuerza de esa identidad. Creer eso sería creer que es solo ‘cuestión de tiempo’, como se dice. Pero no existen leyes de progreso en la historia y los ecuatorianos y todos los latinoamericanos podemos pasar generaciones y siglos enteros en el mismo estado en que nos encontramos ahora, o aún peor. Porque somos, al menos en las esferas dominantes, en gran medida, una entidad pre-figurada por Occidente, un proyecto que en estas tierras ha tenido resultados más conflictivos que en Europa y Estados Unidos. No de nosotros sino de Europa y de Estados Unidos han venido, en gran medida, nuestra educación regular y nuestras ambiciones, nuestros anhelos e ideales, nuestras modas, nuestras ideas y nuestras metas. No existe aún esa América, y mientras no exista, mientras no logremos su fundación, todo gobernante bien intencionado terminará repitiendo con Bolívar que ha arado en el mar, y que América es ingobernable.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="mso-element:endnote-list"&gt;&lt;div style="mso-element:endnote" id="edn6"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style=" ;color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;1&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt; Simón Bolívar, &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;Escritos políticos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;, Editorial Orbis, Barcelona, 1985, p. 91.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;2&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;Obra citada, p. 99.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;3&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;Entre los próceres y precursores de la independencia, sin duda Francisco de Miranda es quien más severamente enjuició a la corona española por su papel en el Nuevo Mundo, y más claros reconocimientos hizo de las antiguas civilizaciones americanas, en primer lugar reconociéndolas como tales civilizaciones, y como verdaderas naciones a los pueblos de Perú, Chile, México y Bogotá. Le parecían ejemplares la dignidad y el valor de los indígenas, “atrincherados en sus desfiladeros y selvas” para no someterse a “los verdugos de sus familias”. En la ‘Proclamación a los pueblos del continente colombiano. Alias Hispanoamérica’, dejó dicho: “Es preciso que los verdaderos acreedores entren en sus derechos usurpados: es preciso que las riendas de la autoridad pública vuelvan a las manos de los habitantes y nativos del país, a quienes una fuerza extranjera se las ha arrebatado” (en Diarios de Viaje y Escritos Políticos, Ed. Nacional, Madrid, 1977, p. 364 y 369. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;4&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;Citado desde &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;Antología&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;, edición de Giuseppe Bellini, Castalia, Madrid, 2009, p. 117.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;5&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;Martí, José, &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;Nuestra América&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;, Biblioteca Ayacucho, Caracas, p. 8, 12, 13 y 24. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;6&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;Fernández Retamar, Roberto, &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;Para el perfil definitivo del hombre&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande';"&gt;&lt;b&gt;, editorial Letras Cubanas, La Habana, 1981, pp. 295-296&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S0qLnlFprXI/AAAAAAAABUY/9sUzJWcmJqg/s1600-h/Imagen+068.jpg" style="text-decoration: none;"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S0qLnlFprXI/AAAAAAAABUY/9sUzJWcmJqg/s400/Imagen+068.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425302213208157554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-3200171032489060831?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/3200171032489060831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/01/de-mario-campana_10.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/3200171032489060831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/3200171032489060831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/01/de-mario-campana_10.html' title='De Mario Campaña'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/S0qsXJ2MxzI/AAAAAAAABUo/OsoLKe7PRWo/s72-c/Imagen+088.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-3641947770078166553</id><published>2010-01-02T09:21:00.000-08:00</published><updated>2010-01-02T09:55:27.289-08:00</updated><title type='text'>De Mario Campaña</title><content type='html'>www.nuevascartas.blogspot.com publicará a partir de hoy fragmentos de la ponencia presentada por Mario Campaña en la Feria del Libro de Quito de 2009. Esperamos con ello:&lt;span style="font-weight:bold;"&gt; “… relanzar un debate que debería conducir a establecer la idea de la nueva civilización americana como el objeto privilegiado de la reflexión en este continente”.&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El presente texto es una versión revisada del que fuera presentado en la Feria del libro de Quito de 2009. Entregué una versión condensada considerablemente abreviada a la revista Cuadernos Hispanoamericanos, de Madrid. Su próxima publicación en Ecuador procede, en primer lugar, de mi interés en que la propuesta que contiene sea conocida y, si se encuentra algún interés en ella, también discutida, en estos momentos en que en Ecuador, en Latinoamérica y en todo el planeta nos vemos abocados a una toma de decisiones globales cuya necesidad sentimos todos de un modo tal vez ciego pero acuciante, y para lo cual no sabemos si estamos preparados. Ante ello, lo mejor será iniciar cuanto antes un debate amplio y desinhibido, y que la arrogancia y la vanidad de quien solo está dispuesto a decir cosas definitivas no nos impidan hablar para todos. La segunda razón para dar estas páginas simples a la imprenta es el aprecio que tengo por la laboriosidad y la solidaridad de Carlos Calderón Chico, que ha tenido a bien pedírmelas para la publicación en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES)  que tiene la suerte de contar con sus servicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Mario Campaña&lt;br /&gt;   Rasquera, 26 de diciembre de 2009  &lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;POSIBILIDAD Y NECESIDAD DE UNA CIVILIZACIÓN&lt;br /&gt;AMERICANA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;EL ANTECEDENTE&lt;br /&gt;         Me referiré a la posibilidad y necesidad de un proyecto americano, siguiendo la tradición iniciada en el siglo XIX, que tiene su primer hito en Simón Bolívar y se alimenta de las visiones de numerosos pensadores como Sarmiento, Rodó y Montalvo, de entre quienes destacaré a Andrés Bello y José Martí. De Ecuador, me referiré a los esfuerzos de Jorge Enrique Adoum y Miguel Donoso Pareja por pensar la condición ecuatoriana. Subrayo, al empezar, que no intento abogar por un nuevo estado, una nueva nación o un nuevo gobierno a los que pudieran adjetivarse de americanos. Mi intención es referirme a algo radical y sustancialmente distinto, algo que va más allá de un sistema económico o político, a una civilización nueva. Esta ponencia será una continuación a los escritos presentados en el blog ‘Nuevas Cartas’, en el que entre julio y agosto de este año se llevó a cabo un debate sobre la cultura en el Ecuador, iniciado el 12 de julio de 2009 con una carta abierta dirigida al presidente Rafael Correa. En aquella ocasión los debatientes estuvimos de acuerdo en los siguientes puntos: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero: El vínculo de la cultura ecuatoriana con la occidental. La realidad histórica de la conquista española, y los trescientos años de colonialismo, nos pusieron en la órbita cultural europea, en su periferia. El profesor Iván Carvajal lo dice de un modo expedito: “… estamos inscritos en el cumplimiento de una historia de occidentalización del mundo que para bien y para mal se ha realizado en los últimos siglos”. En efecto, la cultura occidental se ha extendido y se ha implantado progresivamente, adoptando diversas peculiaridades, en Ecuador, en América latina y  en todo el planeta. En América latina vivimos en “un mundo poscolonial colonizado”. Hablando de las sociedades europeas, el eminente  filólogo e historiador de la cultura alemán Erich Auerbach afirma: “lo grecolatino-cristiano de su origen es lo que las une (…) incluso si Europa, como un día Roma, pierde su poder, incluso si se deshace su existencia, habrá preformado la vida en común de los hombres sobre el planeta”. Segundo: Necesidad, en el debate y en la acción política, de ampliar el concepto de cultura hacia  uno sustancial y práctico. El debate debe ampliarse al conjunto de la cuestión cultural, ética y estética. Tercero: La necesidad de una intervención profunda en el campo educativo-cultural, de “emprender un proyecto educativo y cultural de largo aliento, profundo, y generar un movimiento extensivo hacia grupos de trabajo y talleres en las ciudades grandes y pequeñas, en los poblados, en los paraninfos y en los rincones más apartados; Sonia Manzano habla de “líneas de acción o programas en los que el ecuatoriano común sea protagonista indiscutible de los hechos culturales”. Cuarto: La intervención cultural debe buscar un cambio en la realidad del mundo de la vida ecuatoriana, una transformación que afecte a la vida práctica y diaria de todos los ecuatorianos; se trata de hacer de la cultura un factor de desarrollo armónico y de civilización verdadera. Quinto: El reconocimiento de que esta tarea rebasa las competencias y capacidades de un ministerio, tal vez incluso de un gobierno: el movimiento transformador de la cultura debe atravesar toda la vida del país, de un extremo a otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; I&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;I    RELANZAR LA DISCUSIÓN: EL PELIGRO HAGIOGRÁFICO&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;El marco de Feria del Libro de la ciudad capital de un país como Ecuador, en pleno proceso de cambio, tal vez sea el adecuado para relanzar un debate que, según me parece, debería conducir a establecer la idea de la nueva civilización americana como el objeto privilegiado de la reflexión en este continente. Uno de los mayores peligros de todo proceso renovador es el hagiográfico, la tendencia a elevar a alturas excesivas a los personajes y obras por las que nos sentimos acompañados o iluminados. Es este un peligro que lesiona al mismo personaje al que se pretende honrar. El problema principal de la figura que así es elevada es su efecto neutralizador respecto a toda facultad crítica. Las ideas y las obras de los santos y de los héroes nacionales o continentales ya no se discuten: se acude a ellas como a un dogma. Cuando eso ocurre, se tiende a no discutir de verdad, sino solo a aplicar recetas, a situar a un personaje histórico y su trabajo en un lugar etéreo, fuera de la vida, en un terreno inútil y hasta pernicioso. Y sin embargo, tomar en serio sus ideas –cosa que no se hace con la canonización-, someterlas a una amplia y continua confrontación con las circunstancias cambiantes, con otras ideas, con nuevos proyectos, es el mejor homenaje que se les puede rendir. José Martí aseguraba que “los hombres han de vivir criticándose porque la crítica es la salud”. La grandeza americana, creyó Martí, “es la del examen”. De otro modo, el pensamiento del gran hombre, de la gran mujer, se nos convertirá en dogma, repito, y como dice el mismo Martí, “el dogma que vive de autoridad, muere de crítica”. “¡No tenemos necesidad de héroes muertos legendarios!” – escribió Joseph Roth– “Necesitamos hombres sin leyenda (es decir, anónimos) que se batan [o se hayan batido] por la causa de la humanidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/Sz-FUjtDXfI/AAAAAAAABTw/f71H2ck7eVk/s1600-h/Imagen+093.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/Sz-FUjtDXfI/AAAAAAAABTw/f71H2ck7eVk/s400/Imagen+093.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5422199064605449714" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pigíos en flor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Bosques de La Esperanza, Ecuador&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-3641947770078166553?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/3641947770078166553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/01/de-mario-campana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/3641947770078166553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/3641947770078166553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2010/01/de-mario-campana.html' title='De Mario Campaña'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/Sz-FUjtDXfI/AAAAAAAABTw/f71H2ck7eVk/s72-c/Imagen+093.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7071672410238824510</id><published>2009-10-26T22:04:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T22:26:44.348-07:00</updated><title type='text'>De Sonia Manzano</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt; 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 &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Estoy aquí, tanto como representante de &lt;st1:personname productid="la Sociedad Ecuatoriana" st="on"&gt;la Sociedad Ecuatoriana&lt;/st1:personname&gt; de Escritores, a la que preside el poeta Humberto Vinueza, cuanto como gestora independiente de Cultura, para hacer uso de mi derecho a debatir sobre. &lt;st1:personname productid="la Ley" st="on"&gt;La Ley&lt;/st1:personname&gt; de Cultura, derecho que le es inherente a todos los ecuatorianos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Creo necesario que mi intervención en esta mañana, arranque desde un párrafo del texto que bajo el título de “Otra desilusión”, Fernando Tinajero escribió hace pocos días a propósito del tema que ahora nos convoca en esta sala. El párrafo en mención, expresa lo siguiente: “Que yo sepa, hasta ahora se han presentado tres proyectos [de Ley de Cultura]: el de &lt;st1:personname productid="la Coordinadora" st="on"&gt;la Coordinadora&lt;/st1:personname&gt; de Agrupaciones Culturales, liderada por Adrián De &lt;st1:personname productid="la Torre" st="on"&gt;la Torre&lt;/st1:personname&gt;, el que fue enviado por el Presidente Correa y el de &lt;st1:personname productid="la Casa" st="on"&gt;la  Casa&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la  Cultura&lt;/st1:personname&gt;; a la luz de la experiencia es presumible que la comisión respectiva estudiará el proyecto oficial dejando a los otros en una penumbra semejante al purgatorio”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;En mi caso, que es el caso de cientos de gestores que tuvimos la oportunidad de leer los tres anteproyectos mencionados, mi interés no se parcializa con la propuesta que lleva las de ganar, por razones obvias, sino que observa con igual detenimiento a los dos anteproyectos restantes; pues, como lo asevera Tinajero, “no solo los asiste el mismo derecho, sino también porque es probable que en los dos que no gozan de igual preferencia se encuentren elementos capaces de corregir las deficiencias del proyecto oficialista”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Y claro que se encuentran los elementos a los que alude Tinajero, por lo que sería de lo más saludable para los propósitos que persigue este espacio de debate, cotejar, aunque sea a grosso modo, algunos elementos que se hacen ostensibles en cada uno de los anteproyectos presentados: en el gobiernista, que presenta un desglose minucioso de cada capítulo, en especial del atinente al tema del Patrimonio Cultural, que abarca varias páginas de este texto, como haciendo visible el peso que tiene el espacio oficialista que maneja los asuntos “patrimoniales” del Estado por sobre las competencias que le han sido asignadas al Ministerio de Cultura; en el de Adrián de &lt;st1:personname productid="la Torre" st="on"&gt;la Torre&lt;/st1:personname&gt;, caracterizado por un estilo contundente y directo, y en el propuesto por &lt;st1:personname productid="la Casa" st="on"&gt;la Casa&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Cultura Ecuatoriana" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt; Ecuatoriana&lt;/st1:personname&gt;: sintético, medido en sus argumentos, como sabedor de que su aportación, llamada supuestamente a ser considerada para la configuración definitiva de &lt;st1:personname productid="la Ley" st="on"&gt;la Ley&lt;/st1:personname&gt; de Cultura, no va a ser estimada en su justa medida a la hora de afinar en un plano de necesario consenso, a este instrumento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Comenzaré por la propuesta de Adrían De &lt;st1:personname productid="la Torre" st="on"&gt;la  Torre&lt;/st1:personname&gt;, quien como una prioridad esencial dentro del proyecto de su autoría, señala la de “transformar la visión elitista, estética y anticreativa que la gestión cultural tradicional ha impuesto a lo largo de nuestra Historia”, visión a causa de la cual, según mi criterio, el individuo común, el ecuatoriano medio, ha sido considerado por los poderes públicos como un destinatario pasivo de contenidos culturales, impuestos por los dueños y señores de la verdad cultural absoluta, y no como un sujeto activo, con pleno derecho a ser el generador y constructor de sus propias e intransferibles manifestaciones culturales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Son varios los artículos concebidos por De &lt;st1:personname productid="la Torre" st="on"&gt;la  Torre&lt;/st1:personname&gt; que por su carácter transcendente deberían de ser incorporados en el cuerpo de una Ley de Cultura que pueda llamarse “orgánica”, en especial aquellos que hacen continuo énfasis en la importancia de la participación ciudadana en los procesos de construcción de una identidad cultural de signo verdaderamente colectivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;El artículo # 5 del capítulo primero de este anteproyecto, por su espíritu inédito y su irrefutable importancia, debería insertarse en una Ley de Cultura que se respete, ya que señala con franqueza a aquel burócrata de Cultura, cuya acción, paradójicamente ha estado caracterizada por conculcar derechos culturales, como el causante de que muchas acciones emprendidas a favor del desarrollo de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt;, en términos generales, no lleguen a concretarse por falta de apoyo; circunstancia, o mejor dicho, “carencia”, frente a la cual De &lt;st1:personname productid="la Torre" st="on"&gt;la Torre&lt;/st1:personname&gt; expresa: “El Estado sus delegados y toda persona que actúe en ejercicio de una potestad pública dentro del ámbito cultural, están obligados a reparar las violaciones a los derechos de los particulares por la falta o deficiencia en la prestación de los servicios públicos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;De ninguna manera es un invento que dentro del organismo rector de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt;, o sea dentro del Ministerio de esta cartera, están enquistados elementos cuyo deporte favorito es el de levantar trabas u obstáculos que no sólo causan el desespero de quienes queremos hacer algo en concreto por el avance de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt;, sino que contradicen con su actitud los objetivos democráticos trazados por quienes confirieron la fe de bautismo respectiva al naciente Ministerio, ahora ya no tan, naciente porque ya ajusta más de dos años de creado, sin que todavía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pueda ofrecer un monto estimable de resultados reales articulados a sus propósitos de transformar &lt;st1:personname productid="la Historia" st="on"&gt;la Historia&lt;/st1:personname&gt; a través de &lt;st1:personname productid="la Cultura." st="on"&gt;la Cultura.&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Al tenor de este artículo, considero justo y necesario que en el capítulo VI, “Control Social y Rendición de Cuentas”, artículo # 49, el proyecto oficialista destaque la importancia de establecer los mecanismos de control pertinentes, ya que “las personas en forma individual y colectiva tienen derecho a formar veedurías sobre cualquier tema de su interés en materia de cultura, así como de constituir observatorios culturales a fin de investigar y analizar la actividad de las instituciones de Cultura”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Volviendo a De &lt;st1:personname productid="la Torre" st="on"&gt;la Torre&lt;/st1:personname&gt;, en el capitulo de Derechos y Principios, artículo VII de su anteproyecto, se invoca con oportunidad coherente la necesidad de una autentica “participación ciudadana”, a través de este enunciado: “Todas las personas tienen el deber y el derecho de participar en la planificación pública de los temas y asuntos que les interesen o afecten sus intereses en materia de cultura”, derecho que debió ser ejercido “a priori” del diseño del anteproyecto presentado por el Ministerio de Cultura, en el que intervinieron gestores culturales en términos relativos, pero proceso del que estuvieron ausentes sectores representativos de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt;, muchos de cuyos actores han dejado oír sus reclamos ante la débil convocatoria a participar de la que fueron, o no fueron objeto, a través de diversos canales de comunicación, especialmente por la vía electrónica. Tal falencia es susceptible de ser subsanada, en parte, en sucesivos espacios de debate, como este, en los que las voces y opiniones de quienes no estuvieron en la instancia de la planificación, tengan la posibilidad de ser escuchadas, y receptadas, para que así puedan integrarse al todo sistémico en el que se vertebraría &lt;st1:personname productid="la Ley" st="on"&gt;la Ley&lt;/st1:personname&gt; de Cultura. El artículo 22 expande, a futuro, la competencia que faculta al ciudadano a involucrarse activamente en los procesos “para la formación, evaluación y servicios públicos en materia de Cultura en todos los niveles del Gobierno”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Dentro de este articulado, caracterizado por su claridad expositiva y por la franqueza funcional de sus contenidos, tiene elocuente primacía el interés de que los colectivos y personas independientes se vinculen al Sistema nacional de Cultura por medios legales y reglamentarios. Y a propósito del Sistema Nacional de Cultura, tal como lo conceptúa De &lt;st1:personname productid="la Torre" st="on"&gt;la  Torre&lt;/st1:personname&gt;, este contempla cuatro subsistemas: Subsistema de Patrimonio y memoria, Subsistema de Educación y profesionalización, Subsistema de Producción, difusión y circulación de bienes culturales, Subsistema de Servicios culturales estatales y promoción social, todos ellos merecedores de un exhaustivo análisis de parte de quienes tendrían la histórica misión de consensuar los criterios de mayor significado transformador en el espectro de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt;, por lo que abarcan y por la manera cómo lo abarcan, para una sistematización de ideas, previa la redacción definitiva de una Ley cuyo espíritu siempre será perfectible. A mi juicio, el Subsistema de Servicios estatales y promoción social, es aquel al que el gobierno debería destinarle los mayores recursos humanos y económicos para la concreción de sus objetivos, ya que su radio de acción se circunscribe a la “creación, desarrollo y financiamiento de los centros culturales comunitarios en coordinación con los sectores ciudadanos”, lo que invertiría, dramática y radicalmente, la acción tradicional, con visos de colonialista, que hasta hace pocos años las administraciones gobiernistas de turno habían considerado como las pertinentes para los escenarios de mayor convergencia popular. Dicho en otras palabras, la lectura sobre cultura perteneciente a una visión de tipo elitista, era impuesta en los espacios comunitarios, y eso en el supuesto de que la acción cultural hubiera llegado hasta estos, como si su población careciera de la capacidad para generar sus propias manifestaciones culturales. Una cosa muy atenida a los Derechos emanados desde una Cultura verdaderamente democrática es la de que el poder estatal juegue un papel suscitador de los saberes y haberes comunitarios proporcionándoles las herramientas técnicas y humanas para la generación, promoción y difusión de sus propios productos culturales y otra muy distinta es la de que se pretenda distorsionar, o castrar, en el peor de los casos, esas formas culturales con la imposición de influjos exógenos, con los que la cultura comunitaria puede dialogar, pero a los que no puede condicionar, bajo ningún concepto, sus signos identitarios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Pasando al anteproyecto de Cultura del Sector oficialista, es necesario advertir, con un sentido de justicia, que este sí presenta una predisposición manifiesta a apoyar al creador independiente, que por su misma particularidad está alejada de los monopolios culturales hegemónicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;El artículo # 8 del anteproyecto en mención, Capítulo I, Ambito y Fines, reza en su parte medular esto de: “Es prioridad del Estado apoyar en particular a los creadores y productores independientes, entendidos como los que están libres de influencia dominante por parte de los circuitos de distribución, exhibición pública o difusión masiva”, artículo que de hacerse carne en la práctica, abriría un amplio abanico de posibilidades para el, hasta aquí desprovisto de ventajas, creador independiente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;En cierta forma el Sistema Nacional de Cultura concebido por De &lt;st1:personname productid="la Torre" st="on"&gt;la Torre&lt;/st1:personname&gt;, se conjuga con el proyecto gubernamental, ya que ambos le asignan a este una función descentralizadora, pero el texto oficialista debería garantizar de manera categórica el comportamiento no centralizador que caracterizaría al Sistema, rectificando la semántica de ciertas expresiones al respecto de este tema, las que arrojan un carácter de dirigismo, de imposición que entra en franca contradicción con las proclamas de libertad creativa que son invocadas en este anteproyecto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Desde mi criterio, cuando en el artículo 58, Capítulo II, párrafo segundo, se expresa “&lt;st1:personname productid="la Casa" st="on"&gt;La Casa&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Cultura Ecuatoriana" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt; Ecuatoriana&lt;/st1:personname&gt; Benjamín Carrión actúa en el marco de los principios políticos, normas y directrices impartidas por el Ministerio de Cultura” se está cubriendo a esta Institución de un manto oficialista, por no decir que se la está cercando con una camisa de fuerza atentatoria a su naturaleza autónoma y atentatoria a los principios autónomos del verdadero Arte, al convertírsela, así como se convertirían todas las instituciones independientes que pasarían a ser dependientes de directrices oficialistas, en un simple ente replicador de ideas, acciones y pasiones emanadas desde las altas esferas del poder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Anticipándose a esta situación, &lt;st1:personname productid="la Casa" st="on"&gt;la Casa&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Cultura Ecuatoriana" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt; Ecuatoriana&lt;/st1:personname&gt;, en su anteproyecto, manifiesta que “el Sistema Nacional de Cultura estará integrado por Instituciones públicas y privadas que hacen Cultura, sin prejuicio de que orgánicamente sean independientes”, enfatizando, más adelante, que “El Estado debe ratificar la independencia funcional de los entes públicos integrantes del Sistema Nacional de Cultura y en particular el ejercicio plural de &lt;st1:personname productid="la Casa" st="on"&gt;la Casa&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Cultura Ecuatoriana" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt; Ecuatoriana&lt;/st1:personname&gt; Benjamín Carrión”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Frente a este mismo complejo tema del SNC, &lt;st1:personname productid="la Sociedad Ecuatoriana" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="La Sociedad" st="on"&gt;La Sociedad&lt;/st1:personname&gt; Ecuatoriana&lt;/st1:personname&gt; de Escritores a la que represento, considera que este, tal como estaría conformado, de acuerdo al Gobierno, resulta atentatorio contra la constitucionalidad, ya que la institucionalidad pública y privada estaría sometida al condicionamiento y control ejercidos desde toda la superestructura del Estado. El artículo 54, del mismo capítulo II, De &lt;st1:personname productid="la Estructura" st="on"&gt;la Estructura&lt;/st1:personname&gt; e Integración del Sistema Nacional de Cultura, también presenta un texto discriminatorio, como así lo juzga &lt;st1:personname productid="La Sociedad" st="on"&gt;la Sociedad&lt;/st1:personname&gt; de Escritores, porque, sin duda alguna, connota que quien no está reglamentariamente dentro del SNC, simplemente no existe para dentro de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la  Cultura&lt;/st1:personname&gt;, por lo que de ninguna manera estaría facultado a ejercer sus derechos culturales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Reafirmándome en mi postura de cuestionar lo cuestionable, pero también de rescatar lo rescatable del anteproyecto del Ministerio, no omito señalar que existen dentro de este, artículos que se constituyen en verdaderos aciertos, como los que giran en torno al tema de las Industrias Culturales (el libro, el cine, los C.D., los audiovisuales). Títulos tales como “Donaciones para &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt;”, “Exoneraciones tributarias a favor de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la  Cultura&lt;/st1:personname&gt;”, “Fomento a nuevos emprendimientos culturales”, “Cuota de Pantalla de Cine”, “Fomento a la actividad editorial”, arrojan, en teoría, una amplia positividad, la que de ser puesta en práctica, movilizaría hacia un franco desarrollo a las todavía incipientes Industrias Culturales de nuestro País.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;El oficialismo reconoce como una de las competencias del S.N.C., la de propender al desarrollo de industrias culturales interdisciplinarias, “creando incentivos en el régimen tributario y en el de la exoneración de impuestos en la importación y exoneración de los bienes culturales”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Termino mi intervención abrigando la esperanza de que todas las expresiones vertidas en este marco de debate, no caigan en saco roto, no lleguen a oídos sordos, sino que estos sean considerados, en su fundamental importancia, como elementos significativamente aportadores en el proceso histórico de construir una Ley de Cultura que en verdad le sirva a su destinatario único e intransferible: el pueblo ecuatoriano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;Guayaquil, octubre 19 de 2009 (Auditorio del Centro Cultural Simón Bolìvar)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-EC"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SuaBIxoUlLI/AAAAAAAABSQ/PAHoNigzg-w/s1600-h/Imagen+191.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SuaBIxoUlLI/AAAAAAAABSQ/PAHoNigzg-w/s400/Imagen+191.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397143191211513010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;La Casa de los artistas en La Esperanza&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-7071672410238824510?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/7071672410238824510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/10/normal-0-false-false-false.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7071672410238824510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7071672410238824510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/10/normal-0-false-false-false.html' title='De Sonia Manzano'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SuaBIxoUlLI/AAAAAAAABSQ/PAHoNigzg-w/s72-c/Imagen+191.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-5960949016525496954</id><published>2009-09-26T22:57:00.000-07:00</published><updated>2009-09-26T23:31:07.162-07:00</updated><title type='text'>De Matilde Ampuero</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.     ¿Como Ministro de Cultura reconoce usted que hay comunidades en el Estado ecuatoriano que están mejor organizadas que otras debido a que son lideradas por personas, miembros, que conocen las leyes, han presentado proyectos y se autodefinen porque han tenido acceso a una  educación superior dentro y fuera del país?&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;2.     ¿Si hay comunidades que están mejor organizadas, en su mayoría por las razones expuestas, cómo cree usted que otras comunidades (las de  menor organización) pueden participar dentro del diálogo intercultural y pluricultural que el ministerio propone si sus miembros, en el mejor de los casos, sólo han tenido acceso a la educación primaria?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;3.     ¿Posee el ministerio un registro de las comunidades de la costa del Ecuador cuyos líderes han tenido participación en las mesas de trabajo organizadas por el ministerio? ¿En estos diálogos, cuál ha sido su participación y aporte?  ¿de ser así, podría darnos sus nombres y el detalle de sus propuestas?&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/Sr8GJMZkZyI/AAAAAAAABRw/YmUFcmjWibw/s1600-h/DSCN1531_334.JPG" style="text-decoration: none;"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/Sr8GJMZkZyI/AAAAAAAABRw/YmUFcmjWibw/s400/DSCN1531_334.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386030434375460642" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;Campesinos de La Esperanza&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-5960949016525496954?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/5960949016525496954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/09/de-matilde-ampuero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/5960949016525496954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/5960949016525496954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/09/de-matilde-ampuero.html' title='De Matilde Ampuero'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/Sr8GJMZkZyI/AAAAAAAABRw/YmUFcmjWibw/s72-c/DSCN1531_334.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7696057775740249689</id><published>2009-09-23T08:37:00.000-07:00</published><updated>2009-09-24T21:09:27.560-07:00</updated><title type='text'>De Mario Campaña</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;CUESTIONARIO PARA MINISTRO DE CULTURA DE ECUADOR&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRADfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;1. A diferencia del presidente y del movimiento País, usted no suele hablar de ‘revolución’ o alguna forma de transformación radical, y los instrumentos que usted ha promovido desde el ministerio -como las bases técnicas de los fondos concursables o el proyecto de ley de cultura- tampoco parecen apuntar a ello. ¿Cree usted que se puede impulsar una revolución, sea ‘ciudadana’ o de otro tipo, sin que tenga lugar una transformación profunda y radical en la cultura de un país? ¿Cree usted que las políticas y los programas que usted ha impulsado en el ministerio son revolucionarios en términos estrictos? ¿En qué sentido lo serían?&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRADfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;2. De la página web el ministerio de cultura, así como por sus cartas y declaraciones, señor ministro, colijo que no está usted particularmente interesado en que el país emprenda un proceso de revisión crítica rigurosa de su herencia cultural y del tejido de valores culturales vigentes en el mundo práctico, el de la vida de cada día de los ecuatorianos. ¿Puede explicarnos qué hace que desestime usted eso que a otros, como los firmantes de la Carta al presidente sobre la cultura, nos parece una necesidad urgente?&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRADfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;3. Con respecto al proyecto de ley de cultura, la página web del ministerio destaca que en su discusión “participaron más de 5.000 gestores culturales de todo el Ecuador”. El énfasis en la cantidad y en la procedencia geográfica de los ‘gestores’ parece indicar que el ministerio valora ciertos procedimientos democráticos que habrían llevado al consenso, cuyo fruto sería el proyecto de ley presentado al congreso. ¿Puede usted asegurar que esa discusión ha tenido un nivel cualitativo análogo al cuantitativo que se destaca? ¿El proyecto es esencialmente fruto de esas discusiones y no el desarrollo previsible de las matrices preparadas desde el comienzo por el ministerio?&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;¿Descarta usted que se pueda afirmar, como ha hecho Matilde Ampuero, que las “convocatorias [a las discusiones] se limitaron a ser talleres, casi siempre relacionados con charlas previas, donde los monitores y delegados del ministerio eran también los relatores y secretarios, o llevaban su propia gente para serlo. Muchos de los asistentes terminamos pensando que habíamos entrado en una nueva etapa: la del simulacro”?&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRADfont-family:&amp;quot;;"&gt;4. ¿Por qué el proyecto de ley de cultura hace tantas declaraciones repetidas y obvias y por tanto innecesarias en algunos casos, y, en cambio, no incluye ninguna disposición específica acerca de aspectos ampliamente reconocidos como deficitarios y conflictivos de nuestra realidad cultural, como el centralismo? ¿O hay en la ley alguna disposición efectiva y específica acerca del centralismo? ¿No es una ley un instrumento idóneo para disponer de manera específica y no meramente declarativa acerca de ese tema?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRADfont-family:&amp;quot;;"&gt;¿Por qué en la convocatoria para los fondos concursables se excluye del grupo de ‘postulantes’ al concurso a los ecuatorianos que residan en el extranjero? ¿Impera acaso aquí una idea de lo ‘nacional’ subordinada a la territorialidad? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRADfont-family:&amp;quot;;"&gt;¿Por qué cree usted que la mejor opción para la definición de los proyectos culturales estratégicos para el país es que se los encargue a ‘delegados’ y a funcionarios públicos, sin exigir de estos delegados o funcionarios una calificación estricta y responsable, suficientemente demostrada por la envergadura y riqueza de su trabajo intelectual previo? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-fareast-ヒラギノ角ゴ Pro W3&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRADfont-family:&amp;quot;;"&gt;7. ¿Sabe usted por qué el presidente Correa no ha contestado la carta que le dirigimos hace más de dos meses sobre la situación de la cultura en Ecuador? ¿Carece acaso de interés en el tema? ¿No le parece el tema suficientemente relevante como para dedicarle atención directa?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#551A8B;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); -webkit-text-decorations-in-effect: none; "&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SrxCJ99lK5I/AAAAAAAABRo/30tajwDzobo/s1600-h/Blanquita.jpg"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SrxCJ99lK5I/AAAAAAAABRo/30tajwDzobo/s400/Blanquita.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385251993447377810" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;Doña Blanquita, mujer campesina de La Esperanza&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-7696057775740249689?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/7696057775740249689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/09/de-mario-campana_23.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7696057775740249689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7696057775740249689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/09/de-mario-campana_23.html' title='De Mario Campaña'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SrxCJ99lK5I/AAAAAAAABRo/30tajwDzobo/s72-c/Blanquita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-6422159771073693018</id><published>2009-09-10T19:05:00.000-07:00</published><updated>2009-09-11T05:53:46.311-07:00</updated><title type='text'>De Mario Campaña</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Estimado Ramiro Noriega,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ministro de Cultura,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; Creo que puedo decir a nombre de quienes firmamos la “Carta al presidente Rafael Correa sobre la cultura en Ecuador”, que su mensaje de ayer 9 de septiembre nos reconforta. Personalmente le doy un valor especial porque conozco bien las ineludibles “razones burocráticas”, que absorben desmedidamente a un funcionario y a menudo amenazan con menguar las facultades visionarias -digámoslo así-, que también requiere el ejercicio de responsabilidades públicas como las suyas. Al trascender esas razones y mantener la comunicación y la disposición al debate con un simple grupo de ciudadanos, demuestra usted una actitud responsable y democrática, de respeto y escucha, y eso lo valoramos todos.  &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Permítame que le asegure que nuestras intenciones no son interferir en su gestión. Sabemos, simplemente, que el destino colectivo impone deberes no solo a los gobernantes sino a todos los habitantes de un lugar, de un país. Las doce personas que firmamos la Carta al presidente, y  las personas que participamos en este debate, queremos contribuir, desde nuestra condición, con nuestros recursos y nuestras limitaciones, a los cambios que estimamos necesarios en nuestra sociedad, particularmente en el campo cultural-educativo, que nos es familiar por razones  profesionales.  Ojalá pueda usted considerar con esta óptica la tarea a la que transitoria y voluntariamente nos hemos abocado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tengo la esperanza de que en breve podamos hacer propuestas concretas al ministerio, al gobierno, a las instituciones relacionadas con la cultura, al país entero, acerca del cambio cultural estructural, que vemos como condición para un futuro distinto al penoso tiempo de hoy. Por ahora mucho apreciaríamos que se pronunciara usted acerca de la propuesta de creación de un instituto de investigaciones culturales expuesta en el foro &lt;a href="http://nuevascartas.blogspot.com/"&gt;&lt;span style=" text-decoration:none;text-underline:none"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;nuevascartas.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Por los extraordinarios resultados obtenidos en lugares en que se impulsaron investigaciones culturales vinculadas con el orden de la vida práctica, y dada la complejidad de los problemas que deberían ser tratados y atacados, el  imaginado Instituto podría ser un motor y una luz en el proceso a emprender. En el pronunciamiento que respetuosamente le solicitamos nos gustaría que expusiera qué clase de apoyos podría usted comprometer tanto a la puesta en marcha del Instituto como al impulso de “un movimiento creativo de renovación de las formas de convivencia”, también propuesto en el foro, con todo lo que implica de cuestionamiento de los más negativos valores culturales imperantes en el país.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En cuanto al debate virtual, le agradecemos que lo proponga. Desde luego, lo estimamos posible y conveniente. Enseguida empezaremos a organizarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Acepte, señor ministro, mi respeto, mi comprensión y mis consideraciones sinceras, y cuente con la colaboración que yo pueda ofrecerle.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; Cordialmente,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mario Campaña&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqpH_9grz0I/AAAAAAAABRY/WEfvI9UUlOE/s1600-h/2009_0624EK+copia.JPG"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqpH_9grz0I/AAAAAAAABRY/WEfvI9UUlOE/s400/2009_0624EK+copia.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5380191869016461122" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-6422159771073693018?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/6422159771073693018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/09/de-mario-campana_10.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/6422159771073693018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/6422159771073693018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/09/de-mario-campana_10.html' title='De Mario Campaña'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqpH_9grz0I/AAAAAAAABRY/WEfvI9UUlOE/s72-c/2009_0624EK+copia.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-8683327964947577109</id><published>2009-09-05T10:02:00.000-07:00</published><updated>2009-09-05T10:28:30.602-07:00</updated><title type='text'>De Mario Campaña</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;SOBRE LA TRANSFORMACIÓN CULTURAL: TERCERA CARTA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;LOS ACUERDOS&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Aunque Marlene Aguirre afirme que entre las posiciones de Iván Carvajal y las mías hay un punto en común, y este sería el reconocimiento de que una transformación cultural excede el ámbito y las capacidades de un ministerio, los acuerdos que se columbran entre los participantes en estos debates son sin duda mayores. Se ha producido, por la fuerza de la argumentación, una “ampliación del campo de batalla”. Se puede decir, en efecto, que hasta ahora los debatientes estamos&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;de acuerdo en:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;1. Ampliar el concepto de cultura hacia&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;uno sustancial y práctico. “El debate debe ampliarse al conjunto de la cuestión cultural, ética (en sentido estricto de la palabra, no moralista), estética. Y si hay quien quiera involucrar lo religioso, bien ¿por qué no”, dice Iván Carvajal. Marlene Aguirre sostiene que “el asunto cultural puesto en discusión, es un asunto de Ética”. Y Sonia Manzano asegura: “Todos somos Cultura… Yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos, somos protagonistas de la Cultura, porque nuestra condición humana nos faculta a ser receptores, trasmisores y creadores de ésta”;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;2. La necesidad de una intervención profunda en el campo educativo-cultural como condición de una transformación cultural; Carvajal habla de “emprender un proyecto educativo y cultural de largo aliento, profundo"; Marlene Aguirre piensa en “caminos” que vayan&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;“más allá del Ministerio de Cultura”, y en generar “un movimiento extensivo hacia grupos de trabajo, talleres, etc., en las ciudades grandes y pequeñas, en los paraninfos y en los rincones más apartados; y Sonia Manzano habla de “líneas de acción o programas en los que el ecuatoriano común sea protagonista indiscutible de los hechos culturales… Si todos somos Cultura, el escenario natural de la Cultura es todo el territorio patrio… El arte es parte de la Cultura y no viceversa”.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;3. La intervención cultural debe buscar un cambio en la realidad del mundo de la vida&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;ecuatoriana. Matilde Ampuero afirmaba que se necesita “una transformación cultural profunda y verdadera que afecte a la vida práctica, diaria, de todos los ecuatorianos…hacer de la cultura un factor de desarrollo y civilización verdadera”; Marlene Aguirre apunta que: “podemos y debemos repudiar y enseñar a repudiar, los actos de barbarie y mentira”; Iván Carvajal menciona “la complejidad de los procesos para convertirnos en ciudadanos democráticos” y anota que “quizá sea hora de abordar la compleja articulación de todos estos aspectos". Sonia Manzano reclama “cambios de tipo estructural que deben darse urgentemente”. Y yo mismo me pronuncié a favor de “una cultura sustantiva concebida como formación, como fuerza civilizatoria”.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; 4. El reconocimiento de que esta tarea efectivamente rebasa las competencias y capacidades de un ministerio. El movimiento transformador de la cultura debe atravesar de un extremo a otro la vida del país.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;b&gt;LAS DISCREPANCIAS&lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Estos acuerdos se han ido perfilando en un período relativamente corto, pues aún no ha transcurrido un mes desde la apertura de este foro, que tuvo lugar el 9 de agosto. Sin embargo, las discrepancias aún son considerables.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;En la mayoría de las críticas se atribuye a la Carta al presidente, y a quienes hemos explicado su alcance, una actitud “antioccidental”, basada en un ‘pensamiento binario’, “capaz únicamente de reconocer cierto enemigo en un supuesto afuera” (David Barreto), y de pensar en términos de &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;“bandos de ganadores y perdedores”, o de pretender “eliminar vestigios occidentales o ancestrales” (David Barreto). Incluso Marlene Aguirre interpreta la carta como inspirada en “afanes de reivindicación”, y ve “la reivindicación como objetivo”, por lo que se siente inclinada a proponer “cerrar la herida”. Carvajal, filósofo, nos atribuye una creencia en “una substancia subyacente en “nuestro” ser que habría sido “envenenada” por occidente”. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Lo cierto, sin embargo, es que ni en las conversaciones mantenidas antes de la Carta al presidente, ni en la Carta misma, ni en ninguna de las intervenciones que los firmantes hemos hecho acerca de la cultura en Ecuador, ha existido referencia alguna a una supuesta identidad nacional, a la nación o a una sustancia antecedente. Nuestras discusiones partieron, desde luego, de la realidad social ecuatoriana, una realidad en que la composición étnica tiene un lugar, como no puede ser de otro modo, y la población indígena de la costa, la sierra y el oriente, una presencia importante, pero nuestras propuestas no pretender defender o custodiar o fundamentar nada en relación con los valores que sustentan sus vidas. Nuestro planteamiento, al contrario, es no dar nada por sagrado ni por consagrado. Creo que, a causa de conocidas razones históricas, no se pueda hablar, en rigor, de identidad ecuatoriana o cultura ecuatoriana, ni de identidad latinoamericana o cultura latinoamericana, y nada ganamos intentando lo contrario. Ni Ecuador ni Latinoamérica tienen una identidad o una cultura propias, como quizá la tengan Europa o China, por ejemplo, y no tienen por qué buscarla. Lamento la persistencia del paradigma de lo nacional y de la identidad (conceptos que solo pueden producir separación, marginación y exclusión entre las personas), del mestizaje, las reapropiaciones y transculturaciones y toda esa familia conceptual que parece creer, por un lado, en entidades culturales cabalmente diferenciadas y valoradas, por su mera diferencia, como&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;tesoros culturales que deben ser preservados; y por otro, en un falso ‘mestizaje’, inverosímilmente democrático y nulamente respetuoso de las singularidades de los individuos y los grupos, una máscara más, en suma, de la dominación. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Desde luego, sea negro, blanco, indígena costeño, andino u oriental, he de conocer a mi próximo y su historia, y he de procurar que tengan un sitio digno en el mundo del que los dos formamos parte, pero ¿por qué he de concederle privilegios? En el caso de los indígenas de la costa, la sierra y la amazonía, ¿por razones meramente cronológicas, es decir, porque ya estaban aquí antes de la invasión española? ¿Por la riqueza de su mundo de vida, generalmente alejado de los ominosos valores del capitalismo? ¿Hemos de privilegiar lo que algunas personas llaman ‘lo nuestro’ simplemente porque es ‘lo nuestro’, aunque se estén refiriendo sólo a una parte de la población, y no a toda? ¿’Lo nuestro’ es mejor? ¿Qué nos lo garantiza? ¿Tiene acaso ‘lo nuestro’ una naturaleza humana distinta? Me viene ahora a la mente un ejemplo que Platón utiliza, creo que en ‘La República’: un hombre que ha perdido sus cabales exige que se le devuelva un cuchillo, de su propiedad, con el que piensa quitarse la vida. ¿Se le debe devolver el cuchillo sólo porque es “su” cuchillo? Desde luego que no. Todo tiene que ser discutido y puesto a prueba, para determinar cómo y cuánto puede aún contribuir a nuestro vivir, al bienestar de todos y de cada uno. Lo dicho no implica, de ningún modo, que abogue yo por pasar por alto una consideración básica, que se refiere a la deuda que posiblemente el país entero tiene con ellos, dado el despojo de sus bienes de que fueron víctimas, por parte de la rapacería europea, y de lo cual algún día deberían ser indemnizados.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqKdah7O34I/AAAAAAAABPY/eYpjdWgVfLY/s1600-h/RSCN1569_359.bienjpg.jpg"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqKdah7O34I/AAAAAAAABPY/eYpjdWgVfLY/s400/RSCN1569_359.bienjpg.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378033984142761858" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;EL MINISTERIO, LA CARTA DEL MINISTRO: UN PARÉNTESIS&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;En su carta de 12 de agosto, el ministro de cultura Ramiro Noriega asegura haber establecido “una arquitectura de políticas para el sector cultura (…) con el afán de cumplir el mandato constitucional: la satisfacción de los derechos culturales de las personas”. Después asegura que “esas políticas superan la visión de la “cultura” como sinónimo de las expresiones artísticas, o de cualquier manifestación “elitista””. ¿Aporta el ministro algo que nos permita alentar la esperanza en una intervención profunda en la cultura del país, que apunte a “una transformación estructural”? Lamentablemente, no. Se limita a declaraciones retóricas (“las expresiones artísticas son pilares fundamentales de la vida social”; “Pensamos que el arte, en cuanto conjunto de expresiones, constituye uno de los pilares de la memoria”) y hasta incurre en aseveraciones inverosímiles que casi rozan la impostura; dice: “no creemos en la cultura de lo dominante ni en ningún tipo de hegemonía que afecte la libre, igualitaria y democrática manifestación de las personas, las colectividades, los pueblos y naciones”; y añade: “Creemos que el arte no es sinónimo de “alta” ni de “baja” cultura, porque no creemos que hay culturas más valiosas que otras”. Suena inverosímil, en efecto: en el mismo género de impostación incurriría un ministro de bienestar social que dijera: “No creemos en la pobreza ni en ningún tipo de dominación, porque no creemos que existan personas que merezcan vivir mejor que otras”. Hablo de impostación porque el ministro Noriega seguramente sabe que en orden ontológico, en el de la verdad, la mera creencia no tiene valor ni relevancia: así como la pobreza existe con independencia de lo que crea un ministro de bienestar social, así mismo existe la cultura dominante, lo crea o no lo crea el ministro, y esa cultura es ‘alta’, prestigiosa, elitista y excluyente, y ese es el rango que la literatura y las artes tuvieron en el mundo de ayer y tienen en el de hoy: esa es la ‘verdadera cultura’, por perverso que ello sea. Esa es la realidad, y es sobre la realidad y no sobre las creencias que debe actuar la política.&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Como el ministro “no cree” en la existencia de la cultura dominante, no tiene interés en averiguar cómo está constituida, y menos aún en cuestionarla. Por eso en su carta hay menciones a “un plan de capacitación para gestores culturales”, una “Escuela itinerante de cultura” (encargada de “tejer vínculos apropiados con los gestores culturales en el territorio nacional, y no solo con los “artistas”), a “un sistema de festivales, de impacto nacional, regional y local” e incluso a un “programa de investigación cultural en las provincias amazónicas” y a una “Cartografía Cultural”, pero nada que nos haga pensar en una puesta en cuestión del sistema de valores predominante en Ecuador, nada que tienda a atacar la execrable cultura del machismo, la violencia, las jerarquías, los privilegios, la dominación, el sometimiento, la competencia (es indignante ver, por ejemplo, cómo se estimula la competencia entre “genios” desde la edad escolar), la exclusión, la marginación, la superioridad racial, social, económica; nada que contribuya por tanto más directamente a lo que él llama “el bien común, el “&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;sumak kawsay&lt;/i&gt;”..Por eso en las convocatorias a los famosos ‘fondos concursables’, o hay ninguna que apunte a apoyar proyectos, políticas o programas que cuestionen la barbarie representada por los valores de la cultura dominante y fomenten principios civilizatorios. ¿Ha pensado el ministro en todo esto? ¿La composición del sistema de valores culturales dominantes en Ecuador es ya, tal vez,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;materia de estudio y reflexión de parte del ministerio, y se alienta el trabajo de antropólogos, sociólogos, psicólogos, filósofos en esta dirección? ¿Entiende él que lo que pedimos no es mayor eficiencia en ‘lo mismo’ sino un cambio radical en la orientación del ministerio, para ayudar en los intentos de la sociedad de hacer de la cultura un importante factor civilizatorio en este país? Puedo imaginar que el ministerio de bienestar social sí lo hace, y sé que el de educación ha puesto en marcha talleres de preparación docente para difundir métodos de inclusión en las escuelas. Pero, ¿no debería ése ser el norte de la actuación inmediata de todo el gobierno en el ámbito de lo intangible, y no debería el ministerio de cultura liderar ese movimiento? ¿No será que no lo hace porque su concepción de la cultura es, al fin y al cabo y pese a todas sus retóricas declaraciones, elitista, no en el sentido fácil de creer que cultura es solo pintura o música clásica sino en el de creer que es sólo aquello que tiene que ver con las más elevadas producciones de los pueblos, sean urbanos o rurales? ¿Será esa la razón por la que aplica en todos los ámbitos en que se desempeña el modelo de la cultura de élite, pretendiendo poner “guirnaldas de flores en las cadenas de hierro”, como creía Rousseau que hacían las artes sobre los hombres, sobre todos los hombres, sean de donde fueren, que “así aprender a amar su esclavitud”? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Es cierto que al final de su carta el ministro lanza un mensaje misterioso, utilizando para ello la referencia al Centro Intercultural Comunitario en La Chimba. “Este centro –dice- que es centro de Resistencia Indígena, probablemente ilustrará con mayor precisión lo que he querido apuntar aquí”. Si alguna vez el ministro quiere llevar a cabo su prometida participación en el debate que mantenemos en este foro, debería explicarnos en qué consiste ese Centro y cómo están allí cifradas “con mayor precisión” las líneas maestras de su política.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#0000EE;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); -webkit-text-decorations-in-effect: none; "&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqKdzuKxdWI/AAAAAAAABPg/V5qob5imER8/s1600-h/RSCN1557_347+sepia.jpg"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqKdzuKxdWI/AAAAAAAABPg/V5qob5imER8/s400/RSCN1557_347+sepia.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378034416925898082" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 234px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;b&gt;LAS TAREAS&lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Aunque a algunas personas les cueste creerlo, no pocas de la aberraciones culturales que nos afectan son fomentadas desde las artes, desde la música que antes se llamaba ‘culta’, desde el teatro, el libro, los audiovisuales como la televisión, el cine y la radio. Si alguien teme que ahora haga yo un llamado, o dé mi apoyo, a la censura, la represión, el terror o el autoritarismo, se equivoca. Creo, simplemente, que necesitamos re-conocer la naturaleza y composición de nuestra realidad cultural, que esa “cartografía” a que se refiere el ministro debe hacerse también sobre los componentes intangibles de nuestra cultura, que la ya propuesta revisión crítica de las bases de las culturas que nos constituyen, de la occidental y las ancestrales, va a permitirnos concebir y ejecutar la reforma intelectual y moral radical que necesitamos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Actuar “en grupos de trabajo y talleres”, como sugiere Marlene Aguirre, o a través de “un movimiento creativo de renovación de las formas de convivencia”, “en las calles, en las aulas, en las bibliotecas, en todos los lugares, en los periódicos, en los canales de televisión”, donde debería haber “individuos libres, debatiendo, discutiendo, creando nuevas formas de civilidad, de ciudadanía”, en la hermosa figura imaginada por Iván Carvajal, o hacer la revisión crítica de las culturas que nos constituyen, como pedimos los firmantes de la Carta al presidente, es una tarea que está al alcance del país, hoy por hoy. En algunos casos el objetivo puede ser relativamente fácil de reconocer: el machismo, la violencia, las desigualdades entre hombres y mujeres, las otras formas de discriminación y dominación culturales son blancos bien visibles para cualquiera que quiera ver y oír. En otras ocasiones la tarea será acaso más sutil pero no menos determinante, y requerirá de un importante trabajo previo. Esa dificultad no tardará en manifestarse, como tempranamente se ha manifestado ya en este foro, donde se han hecho menciones discrepantes entre sí a la cultura griega antigua. En el documento “La resignación frente a lo real…” invité a los debatientes a pensar en los casos –postulados sólo como ejemplos;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;del mismo modo pude haber postulado otros-&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;de Aquiles, Ulises y Medea, la protagonista de la obra maestra de Eurípides. Al referirse a esos ejemplos, Iván Carvajal reconocía, en un mensaje privado: “está bien leer La Ilíada atendiendo a las características de los personajes (el inglés lo dice en una palabra), pero sin beatería ni gazmoñería. Sí, un buen profesor de literatura debe explicar qué representa Homero, en la complejidad de los contextos histórico-culturales: literatura de aristócratas, de conquistadores”; pero después dice: “Medea. La heroína que mata a sus hijos y se suicida en respuesta a la infidelidad del esposo. ¿Qué es la fidelidad, qué es la infidelidad? ¿Cómo se cruzan, en las formas de convivencia social, el patriarcado y la infidelidad? ¿Por qué matar a los hijos, por qué el suicidio? ¿Qué es el dolor? María Callas en el filme de Passolini”. Pregunto: ¿Por qué debe el profesor de literatura que estudie Medea con sus alumnos “poner a debate” la fidelidad y la infidelidad, y no la oposición que plantea Eurípides en esa obra, es decir, por un lado Medea, la extranjera y bárbara [léase ‘no griega’, ‘no europea’], que por ser tal está dominada por lo irracional y puede llegar a cometer crímenes tan atroces como los que Eurípides le imputa, el de sus propios hijos; y por otro, una griega [léase una europea], que sería incapaz de semejantes hechos, porque cuenta con la razón y lo racional para su control, dominio y mesura. He dicho “como los [crímenes] que Eurípides le imputa” porque la tradición anterior al último de los grandes trágicos griegos contaba la historia de Jasón y Medea de modos distintos al de Eurípides, y en esas versiones Medea no mata a sus hijos sino que lo hacen los corintios, quienes después habrían pagado 15 taleros de plata a Eurípides para&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;que les ayudara a quitarse de encima el estigma que recaía sobre ellos, el estigma de un pueblo capaz de apedrear a unos niños, hijos de una extrajera. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Mi intención al mencionar todo esto es destacar las dificultades con que se encontrará cualquier revisión crítica de la tradición, y cómo sin esa revisión es posible que terminemos, con las mejores intenciones, desarrollando argumentos contradictorios e incluso opuestos a aquel que nos proponemos defender. Ocurre a menudo en los casos en que se renuncia a la crítica, en que la construcción no está precedida de la destrucción, y así lo nuevo, que pretende sustituir a lo viejo, termina incorporándolo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Alguien dirá que la cultura griega está muy lejos, y que hemos de buscar nuestros males más cerca. Y es cierto ; hemos de buscar nuestros males más cerca : de Grecia hemos de seguir la pista hacia España, y desde allí hacia la asimilación que en su momento hizo la élite criolla de ese legado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;b&gt;LA NECESIDAD DEL PROYECTO&lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Se nos ha cuestionado que ‘el destinatario’ de la Carta sobre la cultura en Ecuador sea el presidente, y que interpelemos al ministerio de cultura para que emprenda las tareas que la época exige. En cierto sentido, es ésta una crítica justa. “La lucha por otros valores –me decía Iván Carvajal-, que es diaria, que se libra en todas partes - en la cocina, en la alcoba, en las aulas, en las calles, en los mercados, en los libros, en los teatros y salas de cine, en los parques - no puede pensarse que tenga su lugar central o de conducción en un ministerio”. Tiene razón. Nosotros advertimos que “una transformación cultural excede el ámbito y las capacidades de un Ministerio” y que “tal vez sólo pueda ser afrontada por un gran Frente Educativo-Cultural”, pero no pusimos énfasis, como hacía falta, en que el estado y sus instituciones no pueden ser sede de algo que por principio no admite sede, por su carácter procesal, cosa mencionada también en la carta de Ramiro Noriega&lt;a style="mso-footnote-id:ftn" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8373784649196605768&amp;amp;postID=8683327964947577109#_ftn1" name="_ftnref" title=""&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. A pesar de lo dicho, todavía creo que tiene sentido dirigirse al presidente y al ministerio de cultura, y tal vez también al de educación, si bien he dejado de pensar en un “frente”. ¿Por qué podemos y tal vez debemos dirigirnos al presidente y al ministro? Porque, como dice el ensayista catalán Joseph Maria Montaner, “hay una escala de actuación que sólo es posible desde la acción política pública”, un género de intervenciones para las cuales la acción individual no es suficiente; porque, sin dejar de reconocer el valor y la función de la contingencia en la vida de las personas y las sociedades, se puede afirmar que la historia humana no transcurre ni acontece de manera espontánea ni irracional; es verdad que no obedece a leyes ni tiene un camino marcado ni por el espíritu ni por las clases, pero su sendero se deja iluminar por un&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;proyecto. Y de eso se trata. De llegar a concebir y poner en marcha un proyecto, “un proyecto capaz de alcanzar los resortes, los nexos complejos del mundo de la vida, de la cultura” (Carvajal), capaz de actuar en un sentido emancipador. No es esta una mera ocurrencia; no es difícil identificar proyectos que han conducido la historia cultural y política de países o continentes. El socialismo marxista fue uno, aunque no cultural; la ilustración francesa también lo fue, y llegó a extenderse a la literatura, las artes, la política, la historia y todo el saber de la época, y junto con el positivismo de su (en cierto modo) antecesor, Francis Bacon, dieron a luz una doctrina que sistematizó los principios del mundo nuevo, el de la burguesía. El otro gran proyecto europeo triunfante fue el de la Patrística, muchos siglos antes que la Ilustración. La lucha llevada a cabo por los apologistas cristianos contra el mito, por ejemplo, jugó un papel preponderante en la cohesión del mundo medieval. Justino, tenido hoy como fundador de la Patrística, en el siglo II demostraba que la operación contra el mito se había llevado a cabo con toda conciencia: “la totalidad de aquello que es racional -dice en la ‘Apologética’- se ha incorporado en el Cristo”. Esa alianza del cristianismo con el logos griego, particularmente con el pensamiento socrático y el estoico, fue fundamental, repito, en el afianzamiento de todo el Occidente. Y fue concebido y realizado conscientemente, como una tarea doctrinaria salvadora, como un proyecto.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Una penúltima anotación, por ahora: para el proyecto de transformación de la cultura ecuatoriana, para la reforma moral e intelectual que planteamos, necesitaremos del concurso de pedagogos, antropólogos, filólogos, historiadores, filósofos, lingüistas, en suma, de todos los especialistas de lo que antes se llamaban ‘ciencias del espíritu’, y de las universidades, las casas de la cultura, los centros culturales privados, las asociaciones, los maestros, los investigadores, los artistas, los escritores: la necesidad es llegar a visualizar nuevas formas de vida, de pensamiento, de relaciones, algo que puede llevar a inaugurar la historia nuestra. Ahora mismo tengo en mente la creación de un instituto de investigaciones para la descolonización cultural ecuatoriana, sobre el que habrá que pensar con detenimiento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;b&gt;UN ACUERDO INESPERADO&lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Quedan muchos puntos por resolver. Uno de los principales se refiere al inventario, frente al cual Iván Carvajal y David Barreto postularon el modelo antropofágico, acuñado en Brasil por Oswald de Andrade. Pero he aquí un principio inesperado de acuerdo; encuentro esta nota en el último mensaje privado de Carvajal: “Frente al inventario, el legado y mejor aún la actitud devoradora y metabolizadora. Frente al legado, la in-versión. Y rumiar y rumiar. Y en esos procesos desde luego que están en juego los valores. Valores contra valores. Egoísmos, altruísmos. Quede claro, entonces, que me parece poca cosa eso del "beneficio de inventario". Pero tal vez estemos de acuerdo en lo esencial del asunto”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Es posible, en efecto, que en lo esencial estemos de acuerdo. Hemos de seguirlo discutiendo. “Hay que ponerse en la línea de lo posible –dice sabiamente Marlene Aguirre-, y del tejido fructífero que se puede hacer con las diferencias”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; Iván Carvajal, en una carta privada, anota esto, con toda pertinencia: “si se piensa que un aparato administrativo del Estado, un ministerio, puede ser el lugar para combatir el envenenamiento, estamos a mi juicio confundiendo lo que es el combate que debe tener lugar en todas partes, en todas las instituciones, y que tal vez carezca de fin y de fines”.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqKbCwZShRI/AAAAAAAABPQ/C0Lm4jU_9O0/s1600-h/a+(242).jpg"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqKbCwZShRI/AAAAAAAABPQ/C0Lm4jU_9O0/s400/a+(242).jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378031376686810386" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 320px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Marco Alvarado, &lt;i&gt;Identidad Nacional&lt;/i&gt; (1985)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-8683327964947577109?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/8683327964947577109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/09/sobre-la-transformacion-cultural.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/8683327964947577109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/8683327964947577109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/09/sobre-la-transformacion-cultural.html' title='De Mario Campaña'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SqKdah7O34I/AAAAAAAABPY/eYpjdWgVfLY/s72-c/RSCN1569_359.bienjpg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7451367593216941809</id><published>2009-08-31T06:29:00.000-07:00</published><updated>2009-09-01T15:02:11.132-07:00</updated><title type='text'>De Marlene  Aguirre</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" line-height: 18px;font-size:16px;"&gt;&lt;b&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Gracias a una información e invitación a participar, de Iván Carvajal a través del correo electrónico, me intereso en este sustancioso diálogo suscitado por Mario Campaña, un poco desfasada de la fecha de inicio por haber estado fuera del país.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Mi interés en dar mi punto de vista se liga con la iniciativa y el tema en discusión  que nos competen a todos. Los dos expositores que generosamente nos ofrecen sus planteamientos, Mario Campaña e Iván Carvajal, nos enseñan con maestría cuánto conocen del asunto cultural. Frente a eso yo solo explicitaré preguntas e inquietudes que me ha generado su lectura, sumada a la de los comentarios emitidos hasta ahora, intentando por mi parte respuestas en lo que aquí expongo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Propongo considerar a la cultura en dos planos, el uno que es el que necesariamente nos antecede y envuelve, sujetándonos, haciéndonos sujetos, heredada si se quiere, en la que no cuenta nuestra voluntad, y el otro en que, habiendo ya la posibilidad de sujeto, como tal, eso nos compromete, me compromete como agente de esa cultura, generando actos determinantes sobre ella, que pudieran implicar cambios, renovación, enriquecimiento, en otras palabras, transformación de la cultura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Dos dimensiones de la cultura que implican su constante devenir y transformación. Por tanto, no es un ente estático.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Desde este enfoque, se me hace difícil entender los lineamientos que de a poco se vuelven axiales en las propuestas que acabo de leer, los de “contracultura”, “nueva cultura”, “alta cultura”, etc., propuestos en una lógica de opuestos que voy a discutir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;La cultura es el “hábitat” humano con sus manifestaciones particulares en los diferentes colectivos en los que convergen lenguas, etnias, historia, política, artes, etc., que van definiendo, en un tiempo no lineal, identidades y diferencias. No es sin consecuencias el hacer una lectura de una tal construcción, solo en sentido vertical u horizontal, siendo como es un entramado complejo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Un punto de cambio fundamental en la historia del pensamiento es el que, en los inicios de la modernidad introduce la matemática, sacándonos del clásico modo de pensar aristotélico y euclidiano: la lógica de los opuestos, la no contradicción entonces, el tercero excluido, etc. Defender esta lógica de los opuestos y contrarios, contracultura por ejemplo, es mantenerse en la más tradicional forma de pensamiento occidental. Los cambios matemáticos nos muestran y demuestran las bondades de abrirnos a la lógica modal, geometrías elásticas y topologías que permiten explicar de maneras menos rígidas los pensamientos y comportamientos humanos. Nos encontramos así con nuevas categorías de análisis como lo posible y lo imposible, lo necesario y lo contingente. O tenemos novedosos objetos topológicos que nos des-cubren, vía continuidad, vecindades y torsiones, que un lado opuesto se convierte en su contrario, y así, lo paradójico no resulta inadmisible.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Por estas vías se nos ofrecen canales nuevos para renovar nuestras formas de pensamiento respecto de la historia, la política, los comportamientos humanos, los despliegues y cambios de las ciencias y de las artes. Esto no significa que “todo vale”, porque hay la función del corte, y no cualquiera. He ahí un elemento para evaluar una revolución, si no hubo corte, la revolución se degrada en revuelta, y de esas, los ecuatorianos y el mundo, conocemos muchas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Como punto nodal de la historia de nuestro país tenemos que reconocernos como un país colonizado, objeto de una colonización violenta con profundos estragos. El colonizador no fue amable, socavó elementos estructurales de nuestra existencia, de nuestras creencias, de nuestros dioses, autoridades y mitos. Literalmente puso por tierra nuestra(s) dignidad(es) y valores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Y con ello va la paradoja: hablamos, escribimos, nos comunicamos – mayoritariamente – en la lengua del colonizador, ahora nuestra. ¿Podremos repudiarla? La hemos transformado. Sí podemos y debemos repudiar y enseñar a repudiar, los actos de barbarie y mentira que se cometieron a nombre de su religión, su rey, sus ambiciones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;¿Hasta dónde se puede impugnar la herencia? Cualquier herencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;El maltrato y la herida fueron tan grandes que explican la razón de ser de nuestros afanes de reivindicación. Pero si no cerramos la herida, nos detendremos en la reivindicación como objetivo y no, como lo que es, un momento en un proceso de recuperación y reconstrucción. ¡Qué difícil! O quizá imposible (categoría lógica), enjuiciar las tradiciones y declarar un beneficio de inventario, eligiendo de qué ser herederos. ¿Cómo lograrlo sin despojarnos de ideologías, afectos, prejuicios, deseos, tan humanos como son?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Hay un punto en que coinciden Mario Campaña e Iván Carvajal, aunque escrito por Mario Campaña: “Una transformación cultural excede el ámbito y las capacidades de un ministerio”. Efectivamente. Implica tiempos y espacios mayores que los de un ministerio y un gobierno, y mucho más tiempo de los años que suman una generación. Y hay que pensar y actuar para la presente y las futuras generaciones. Hay que ponerse en la línea de lo posible, y del tejido fructífero que se puede hacer con las diferencias.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Hay que rescatar y darle mayor valor y prestancia – no solo imagen – a lo nuestro, que tenemos mucho, pero lo mostramos con desconfianza (fruto heredado que hay que impugnar), con la cabeza gacha y la mirada perdida. Hay que enterrar las tristezas y perder la vergüenza. Habría que trabajar tanto en eso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Pero no nos propongan dentro del trabajo por hacer, dejar de escuchar a Mozart, Bach, Tchaikovsky, Verdi, o la guitarra flamenca, o a Pavaroti, Paco de Lucía… No nos inviten a dejar de gozar y sufrir con Goya, Velásquez , Picasso, Van Gogh,Gauguin… Ni a apartarnos de los libros, imposibles de mencionar por la lista de autores, de Oriente y Occidente, que se haría tan larga, y a quienes podemos llamar padres y maestros de nuestra formación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Nada de esto niega quiere negar los errores culturales que, como los errores personales, siempre harán parte de los procesos humanos. El logro de lo ideales no existe. Ellos están allí, los construimos, como espejuelos que centellean sosteniendo el aliento de un proyecto, pero para los proyectos, más aún si son de largo plazo, hay que empezar por definir lo necesario y lo posible, sin ignorar lo contingente. Esto ayudará (no resolverá), a que el protagonismo esté en el cambio y sus propuestas y no en las personas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-EC"  style=" ;font-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;En consecuencia, y termino en esto, el  asunto cultural puesto en discusión, es un asunto de Etica, desde la cual se podrán esclarecer los caminos a crear más allá del Ministerio de Cultura, generando un movimiento extensivo hacia grupos de trabajo, talleres, etc., en las ciudades grandes y pequeñas, en los paraninfos y en los rincones más apartados, llegando con en ellos y hacia ellos con un discurso claro y promotor de los recursos personales y colectivos, despertando no solo la creatividad sino la responsabilidad histórica y crítica de los acontecimientos culturales. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Cambria, fantasy;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Agosto 26 de 2009&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvUjua09jI/AAAAAAAABLQ/m_f5BhT7EJk/s1600-h/DSCN1577_367.JPG" style="text-decoration: none;"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvUjua09jI/AAAAAAAABLQ/m_f5BhT7EJk/s400/DSCN1577_367.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376124290417882674" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-7451367593216941809?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/7451367593216941809/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/de-marlene-aguirre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7451367593216941809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7451367593216941809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/de-marlene-aguirre.html' title='De Marlene  Aguirre'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvUjua09jI/AAAAAAAABLQ/m_f5BhT7EJk/s72-c/DSCN1577_367.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7842234294315543500</id><published>2009-08-24T10:18:00.000-07:00</published><updated>2009-08-24T16:47:57.439-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecuador cultura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='debate cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ivan carvajal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta al presidente rafael correa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Campaña'/><title type='text'>De Mario Campaña</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Cambria, fantasy;"&gt;&lt;b&gt;LA AMPLIACIÓN DEL CAMPO DE BATALLA&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Cambria, fantasy;"&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Cambria, fantasy;"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms', -webkit-fantasy;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;Hace unos años el ensayista George Steiner declaró a un periódico de Barcelona que en América Latina la historia aún no había comenzado. Entonces la afirmación me pareció propia de un intelectual europeo que aún conservaba el esquema hegeliano de la historia, que no reconociendo en el continente americano ninguna manifestación de llamado “espíritu absoluto” concluía que para la historia universal (de la que hoy, desde luego, ya no se habla), América latina sencillamente no contaba. Hoy tiendo a comprender la afirmación de Steiner como la constatación de que, en cierto sentido, la historia de nuestro subcontinente es una parte de la historia europea, lo que era una obviedad durante el período colonial y resulta una afirmación al fin y al cabo plausible para el período republicano, si se piensa, en el caso ecuatoriano, por ejemplo, en la influencia que han tenido las religiones, la política, la economía, las modas, los modelos educativos, las escuelas literarias, pictóricas y filosóficas europeas, en resumen, si se concluye, como cabe, que la cultura europea ha “pre-formado” nuestra sociedad, para bien y para mal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;Tal vez tengamos derecho a enarbolar un concepto distinto de historia, que nos permita sentir que vivimos dentro de ella, que somos sujetos de ella. Tal vez la emancipación cultural –uso esta expresión el sentido sustantivo y práctico de cultura que he esbozado en mi Respuesta “La resignación frente a lo real…”- sea condición sine qua non para que todo ello sea posible.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;En la discusión que desde el 9 de agosto mantenemos en este foro, Iván Carvajal, Carlos Icaza y David Barreto han formulado serias objeciones a la “Carta al Presidente Rafael Correa sobre la cultura en Ecuador”, que el lector podrá encontrar en otras entradas de este sitio. En comunicaciones privadas de Iván Carvajal, y en otro blog, se han expuesto asimismo reparos que, sumados a los primeros, dan forma a una respuesta global que debemos analizar. Intentaremos hacerlo en próximas entradas de este blog.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;Lo más importante por ahora, según creo, es avanzar en la definición de un territorio común, en la demarcación de un perímetro dentro del cual caben las principales expectativas de todos, y que se va esbozando en la comunicaciones públicas y privadas. Los correos privados mantenidos en estos días con Iván Carvajal nos permiten avizorar, aunque débilmente, algunos puntos de esa demarcación. Reproduzco aquí el último correo, de 19 de agosto, que envié a Iván, y su última respuesta:&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;“Querido iván, a la vista de lo que nos ocurre, empiezo a pensar que quizá sea simplemente un derivado inevitable del canal que utilizamos para la discusión, y de la época apresurada en que tú y yo vivimos. hace dos o tres días yo me quejaba de la caricatura en que, en tu carta, quedaban convertidas mis propuestas, y ahora eres tú. recuerdo que cuando te propuse la firma de la "Carta al presidente" me dijiste que no estabas de acuerdo con (algo así como) "la crítica superficial a la cultura occidental". me quedé perplejo; no podía comprender cómo habías llegado a creer que mi intenciòn había sido hacer "una critica a la cultura occidental" en dos líneas, con dos cosas tan generales, en algo tan coyuntural. me quedé pensando en que debía decírtelo, pero al final desistí, hasta que llegó tu segundo mensaje.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;Es inevitable, Iván, que se produzca esta insuficiente comprensión de resúmenes apretados y seguramente influidos por el ritmo general de nuestras vidas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;Ahora mismo se ha producido un nuevo equivoco, fundamental, y creo que debe ser atribuido enteramente a mí. me refiero al cálculo, concepto que tú invocaste y al que yo declaré que le daba un valor determinante. quería decir -al contrario de lo que tú entendiste- que veo en el cálculo, es decir, en la razón instrumental,  como todos los críticos de la Ilustración, uno de los elementos a abatir. en eso estamos, veo, profundamente de acuerdo (te refieres tres veces a la topografía que sitúa tu posición fuera del cálculo). cuando digo abatir no pienso en oponerle ninguna otra razón, ni 'comunicativa' ni 'estética' ni siquiera 'negativa', sino simplemente en identificar -en una labor tan larga como la historia misma en que esa tarea de cumpla- los elementos culturales en que esa razón se ha consolidado, los elementos culturales o políticos o sociales que han sido pre-formados por esa razón, para poner de relieve esa configuración. Me dirás que es todo el mundo el que está formado por esa razón, y eso es aproximadamente cierto. sin embargo, tú insinúas que hay algo fuera, y ese algo, en tu escrito, si entiendo bien, es el arte, por eso hablas del compromiso del artista como "radicalmente desligado del cálculo". He aquí una diferencia: ese 'algo' para mí no es el arte, aunque la obra sea en efecto el lugar donde más cabalmente aparezca la superioridad de lo irreductible, lo que está "más allá del cálculo"; ese algo puede ser todo el elemento cultural: es la cultura entera la que al fin y al cabo puede llegar a estar  conformada -y para recuperar esa vocación profunda hay que despojarla de excrecencias utilitarias y funcionalmente burguesas-  por una materia capaz de trascender la egoísta inmediatez del cálculo y su vocación de acoplar medios a fines.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;Por eso, querido Iván, mi insistencia en el concepto de cultura a la vez sustancial y práctico. una intervención de envergadura en la cultura así concebida, por su capacidad para trascender lo meramente  instrumental, abriría un horizonte de cambio real, y de esperanzas, en el país, en la vida diaria. por eso celebro, Iván, que afirmes "Sí, en principio, de acuerdo en que hay que emprender un proyecto educativo y cultural de largo aliento, profundo".  Eso implica cambio en la educación y cambio en la cultura. yo imaginé por eso un "frente educativo-cultural", y me arrepiento por no haber buscado otra denominación... Tú acabas de decir "cambio en la educación, pero supuesto". No veo por qué debamos limitar nuestras propuestas al ministerio de educación, y a los aspectos más directamente vinculados con la cultura literaria y artística. Has escrito "No me he pronunciado ni sobre la complejidad de los procesos para convertirnos en ciudadanos democráticos ni sobre la educación". No lo has hecho, en efecto, y no estoy de acuerdo en que no sea ese el tema del debate; también lo es: la carta puso todo ello sobre la mesa, o lo pretendía. no pudo abrir más el horizonte de discusión. ahora creo comprender por qué tu primera respuesta iba en la línea de limitar la cuestión drásticamente. entiendo que el contexto, como dices, ése tan duro y asimétrico que describes, te lo haya aconsejado. lo entiendo y lo respeto. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;Pese a lo dicho, tú mismo afirmas que  " Quizá sea hora de abordar la compleja articulación de todos estos aspectos". creo que, en efecto, es la hora, Iván.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;Permíteme que insista en que es hora de relanzar el debate, pues creo que los cauces actuales son suficientemente dúctiles para que avancemos. es tu turno, en el uso público de la palabra.”&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;Hasta aquí mi mensaje. Como no estoy autorizado a publicar la respuesta de Iván, me limito a citarla en dos breves pasajes, altamente decidores y no contradichos hasta hoy:&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;“Con lo que ahora dices, en este último mensaje, estoy de acuerdo […] estoy de acuerdo contigo en que el debate debe ampliarse al conjunto de la cuestión cultural, ética (en sentido estricto de la palabra, no moralista), estética. Y si hay quien quiera involucrar lo religioso, bien, ¿por qué no?, por el contrario (y lo digo yo, que no soy creyente)”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;He aquí pues un primer paso: la ampliación del campo de batalla es “al conjunto de la cuestión cultural' -y no solo a la literatura y las artes- que debemos referirnos, y que debe apuntarse desde el ministerio. en ese campo el país necesita "una intervención de envergadura", o, en palabras de Iván Carvajal, un "proyecto educativo y cultural de largo aliento, profundo", que "abriría un horizonte de cambio real, y de esperanzas, en el país, en la vida diaria". Esa intervención, ese proyecto, debe tener como finalidad, en efecto, convertir la cultura en un factor de emancipación, de desarrollo, de civilización, entendiendo por civilización, como dice Matilde Ampuero en la entrevista de El Telégrafo, "no la riqueza y la sofisticación técnica sino la elevación en los valores de vida".&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Calibri;mso-ascii-theme-font: major-latin;mso-hansi-theme-font:major-latin"&gt;&lt;o:p&gt;Agosto 24 de 2009&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Cambria, fantasy;"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpLOlJgahFI/AAAAAAAABFA/8q_YzEgEeM0/s1600-h/DSCN0388.JPG" style="text-decoration: none;"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpLOlJgahFI/AAAAAAAABFA/8q_YzEgEeM0/s400/DSCN0388.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5373584443008779346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-7842234294315543500?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/7842234294315543500/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/de-mario-campana_24.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7842234294315543500'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7842234294315543500'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/de-mario-campana_24.html' title='De Mario Campaña'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpLOlJgahFI/AAAAAAAABFA/8q_YzEgEeM0/s72-c/DSCN0388.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-2569158501030221278</id><published>2009-08-20T16:48:00.000-07:00</published><updated>2009-08-21T09:16:42.500-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFCC;"&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#CC6600;"&gt;Hemos recibido la aceptación del Ministro Ramiro Noriega a debatir sobre el tema  LA CULTURA EN EL ECUADOR. Celebramos esta decisión del Ministro, sin duda un ejercicio de responsabilidad democrática .&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-2569158501030221278?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/2569158501030221278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/se-inicia-debate-con-el-ministro-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/2569158501030221278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/2569158501030221278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/se-inicia-debate-con-el-ministro-de.html' title=''/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7322274276213180987</id><published>2009-08-16T14:57:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T16:57:10.803-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='critica cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte y sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ministerio de cultura del ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cultura Ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sonia manzano'/><title type='text'>Sonia Manzano: Todos Somos Cultura</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 204); "&gt;Estimado Mario: En mi afán de contribuir al debate que sobre el tema de la cultura nacional, y sus consecuentes aristas, usted ha suscitado en un sector de la intelectualidad ecuatoriana, le envío un texto que pongo a su disposición para que le dé el uso que estime pertinente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Durante el tiempo que me desempeñé en el cargo de Subsecretaria de Cultura de la Región Litoral y Galápagos, desde julio de 2007 a julio de 2008, designada para este cargo por el poeta afroecuatoriano Antonio Preciado, flamante Ministro de una Cartera de Estado que se inauguró casi paralelamente con la asunción al poder ejecutivo de Rafael Correa Delgado, estuve sometida al influjo de vibrantes proclamas emanadas desde la cúpula del naciente Ministerio de Cultura, las que se generaron en el casi utópico, pero no imposible ideal de conseguir la verdadera democratización de la Cultura, el que, a su vez, se vinculaba con los propósitos de transformación histórica que perseguía, que sigue persiguiendo, el Gobierno de la Revolución Ciudadana.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Proclamas tales como “La Cultura es el eje integrador del desarrollo social” o la tan promocionada “la Cultura ya es de todos”, se constituyeron, junto a otras de parecido calibre, en las banderas de lucha que enarboló el Ministerio en su afán de demostrar su “Pasión por la Cultura”.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Soy una fiel convencida de que el ejercicio de la acción cultural es directamente proporcional al mejoramiento humano de quien lo practica. Al tenor de esa convicción, diseñé, en conjunto con un equipo entusiasta conformado por los Directores de Cultura de las Provincias del Litoral, un proyecto ambicioso,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;denominado: Todos somos Cultura, el que fue sometido a consideración del Ministerio, y al no haber merecido de éste una respuesta desaprobatoria, dí, dimos, por descontado que se le concedía carta abierta para que sea llevado a la ejecución.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;El proyecto tuvo su aplicación experimental a través de un programa piloto que se aplicó en espacios urbano marginales y rurales del Cantón Guayaquil, desde abril a julio de 2008, alcanzando logros tan visibles, que para mi satisfacción personal, y la de todos quienes se involucraron en el proyecto, éste continúa siendo aplicado, ahora de manera más expansiva en la región, pese a que ya no formo parte del Ministerio.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;La finalidad de este artículo, lejos de querer ponderar la acción que cumplí como Subsecretaria, persigue el objetivo de destacar la importancia que reviste para los ecuatorianos el que interioricemos, hasta la saciedad necesaria, que Todos somos Cultura, y que ese “todos” connota un significado de inclusión ciudadana que no admite consideraciones discriminatorias ni de parte de ninguna Institución, gubernamental o no, involucrada con la acción cultural, ni de parte de los que hasta aquí se han considerado como los únicos históricamente opcionados para disfrutar, de manera exclusiva, de los bienes culturales de la Patria.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos, somos protagonistas de la Cultura, porque nuestra condición humana nos faculta a ser receptores, trasmisores y creadores de ésta&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;-“Cultura es todo lo que el hombre ha puesto y puede poner sobre la Tierra”-, capacidades cuyo desempeño, bajo la figura de “derechos culturales”, está contemplado en la actual Constitución (artículo # 337, título VII, sección quinta – Cultura), en la que reza esto de: “se garantiza el ejercicio pleno de los derechos culturales”.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Pero, la Cultura no va a ser de todos, mientras este enunciado no se concilie, en la práctica real, con&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;este otro de “Todos somos Cultura”, y este ensamble sólo estará garantizado cuando existan políticas culturales de Estado que inspiren líneas de acción o programas en los que el ecuatoriano común sea protagonista indiscutible de los hechos culturales.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;¿Todos somos Cultura se homologa conceptualmente con la llamada “Ciudadanía Cultural”? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;La acción de la Cultura de signo oficialista, tradicionalmente ha recaído en tres puntos geográficos del país: Las provincias de Pichincha, Guayas y, de manera relativa, Azuay, apuntándose, dentro de estos espacios, su mayor incidencia en las capitales provinciales (Quito, Guayaquil y Cuenca), lo que pone en dramática evidencia el olvido en el que, entre otros “olvidos”, han estado sumidas las otras provincias que conforman el inequitativo mapa socioeconómico del Ecuador, porque no ha existido una distribución de recursos coherente con las necesidades culturales de cada región y subregión, debido a que a este respecto, dejando a un lado otros “respectos”, ha primado un criterio centralista, falto de interés y carente de iniciativas para neutralizar en algo el desequilibrio anotado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;A resultas de ello, sólo un porcentaje escaso de ecuatorianos ha podido acceder a la ciudadanía cultural: la población del país, en términos generales, no ejerce sus derechos civiles, peor sus derechos culturales, sumándose a esta causa la escasa difusión que de los alcances de esta ciudadanía cultural han realizado en el pasado los espacios oficiales a los que les competía cumplir con tan imprescindible acción.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;La sola posesión de una cédula de ciudadanía, no acredita a quien la porta su condición de ciudadano ecuatoriano mientras no reciba el trato que como tal le corresponde. Así mismo, el calificativo de “ciudadano cultural”, que por derecho es atribuible a cada representante de las etnias o grupos humanos que conforman el caudal poblacional del país, no estará sustentado en posibilidades reales, mientras los ecuatorianos no ejerzan a plenitud sus derechos culturales.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Si todos somos Cultura, el escenario natural de la Cultura es todo el territorio patrio.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Todos, potencialmente hablando, somos público o entes receptivos de nuestra propia Cultura; como consecuencia de esta reflexión, el escenario natural para que en él se muestren los productos culturales concretos creados por la sensibilidad y visión particular de mundo del ecuatoriano de cualquier latitud, es todo el territorio nacional.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Pero hablar de público y escenario al tocar el tema de la Cultura, conlleva el riesgo de vincular unilateralmente a ésta con el concepto de “Arte”. El arte es parte de la Cultura y no viceversa, aunque haya sido este “viceversa” el que tradicionalmente ha primado en algunos, no en todos, programas oficiales de acción cultural, que fueron concebidos por funcionarios para quienes “hacer cultura” era sinónimo de realizar eventos artísticos a diestro y siniestro; verdadera fiebre, calificada como “eventitis” por el actual Ministerio, que reducía a la figura del funcionario de Cultura que la padecía&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;-adscrito, antes de este Gobierno, al Ministerio de Educación- a la de un activo empresario de espectáculos.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Todavía, pese a los vientos de transformación que soplan en el interior del Ministerio, es perceptible la vaga sensación de que a ratos lo aparencial toma partido por sobre lo esencial, es decir que el gusto por el espectáculo salta por encima del interés que debe primar por los cambios de tipo estructural que deben darse urgentemente donde más se los necesita.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Los sonados festivales que hasta aquí ha realizado la Cartera de Cultura, han sido necesarios para apuntalar la imagen de un organismo que por su carácter de “naciente” ha despertado fuertes expectativas en el contexto nacional, medio en el cual lo que no hace suficiente ruido, simplemente no existe. Pero la imagen no es todo, no es nada, si no es proyección legítima de un cúmulo de acciones cumplidas en beneficio del mejoramiento humano de los que hasta aquí ocupan los escaños más bajos del edificio social, los pertenecientes al sótano olvidado del país, ahí donde sobreviven, más que viven, los habitantes de las comunas altamente vulnerables, espacios donde se alberga la Cultura escondida, tesoro aún no revelado en&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;su gran magnitud para dentro del vasto contexto nacional.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Todos somos Cultura es un proyecto dirigido a suscitar las expresiones culturales propias del sujeto comunitario. Su diseño no es inédito, ya que se remite a un modelo de desarrollo comunal que fue presentado a conocimiento de Subsecretarios y Directores Provinciales de Cultura, gracias a un convenio entre los Ministerios de Cultura del Ecuador y Venezuela, por dos excelentes expositores venezolanos, quienes en el seno de un seminario dictado en la ciudad de Quito, a inicios de 2007, pusieron de relieve la importancia que para el mejoramiento integral del sector comunitario reviste el que en éste haya una gran convergencia de acciones culturales.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Los asistentes al seminario quedamos tan subyugados con las ventajas de verdadero impacto social que ofrecía este modelo de desarrollo, el que ya había sido aplicado con éxito en comunidades venezolanas, que no fuimos pocos los que nos decidimos a duplicarlo en nuestros respectivos espacios, acción que en teoría parecía no revestir mayor complejidad, pues el proceso a seguir, tal como lo habían presentado los expositores, se dejaba sentir, por su sencillez y coherencia, como apto para ser llevado a la práctica; lo difícil vino precisamente cuando tratamos de efectuar esto último: ir del papel a la acción, momento en el que nos topamos con el gran escollo de no contar con los recursos económicos necesarios para volver real a lo hermosamente ilusorio.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;La Subsecretaría a mi cargo subsanó como pudo esta carencia y arrancó con Todos somos Cultura, observando el mismo proceso del modelo venezolano, pero reduciendo a éste a una escala menor, la que correspondía a un programa piloto cuya finalidad era operar en un tiempo y espacio delimitados para ofrecer una muestra tangible de las bondades del proyecto.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;En síntesis, el desarrollo de Todos somos Cultura, se vertebró sobre los siguientes pasos:&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Enrolamiento de personas con perfil de promotores culturales y con un estimable margen de formación en el campo artístico.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Adiestramiento de los elementos citados, en los temas de Identidad Cultural, Derechos Culturales, Patrimonio Cultural, Memoria Histórica, etc., a más de asesorarlos en metodologías didácticas para la transmisión efectiva de técnicas de creación artística.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Selección de comunas de alta vulnerabilidad.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Vinculación con líderes comunales y con potenciales aliados estratégicos del proyecto (clubes deportivos, gremios de trabajadores, asociaciones culturales, etc.).&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Selección de espacios aptos para el desarrollo de foros comunales (escuelas, colegios, casas comunales, etc.).&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Convocatoria a la población comunitaria, vía perifoneo o volantes, para que participe en los foros, utilizando el espectáculo artístico como factor suscitador de interés general.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Debate sobre “Cultura” entre los miembros de la comunidad y los promotores.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Sistematización de las ideas vertidas en el foro, para la conformación de una base teórica sobre la cual se extrajeron las necesidades de cultura que exigían ser satisfechas dentro de las comunidades, conocimiento tras el cual se concibió un programa de actividades en cuya elaboración contó, prioritariamente, la opinión del sujeto comunitario.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Ejecución del programa.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Exposiciones de los productos culturales generados por las comunidades.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Al concluir el pilotaje de Todos somos Cultura, los mil beneficiarios del proyecto se autorreconocieron&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;como sujetos culturales, en especial porque utilizaron el bagaje de sus “saberes y haberes” identitarios como elemento esencial para la creación de sus productos en materia de pintura, música, danza, poesía y narrativa; y, aparte de esta producción vinculada con el Arte, en materia de otros temas que se incluyen en el inagotable espectro de la Cultura, como los atinentes a nutrición, gastronomía, medicina herbolaria, medicina preventiva, medicina de los primeros auxilios, microempresa familiar y etc., etc.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;El 19 de julio, con las exposiciones de productos culturales de las comunidades, realizadas en cada centro comunitario, se cerró la primera edición de Todos somos Cultura y, paralelamente, yo di como concluida mi labor como Subsecretaria, más no mi preocupación sincera porque algún día, que se deja advertir cercano por el pensamiento de avanzada que caracteriza al Ministerio, la acción cultural tenga su centro de mayor convergencia en el corazón mismo de las comunidades más miserablemente postergadas, para que ellas echen a andar hacia su desarrollo integral, sin que ello vaya en desmedro de sus características identitarias. No puedo, ahora que he vuelto a mi condición de simple ciudadana, desvincularme de un compromiso que establecí conmigo misma cuando palpé, en vivo y en directo, la realidad de las comunidades marginales sumidas en montones de olvido y de basura. No puedo abandonar la causa en la cual involucré hasta mi alma: ¡no!, cuando después de haber clausurado las exposiciones fueron varias las voces comunitarias que se alzaron para pedirme que interceda ante el Gobierno Central con el fin de&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;que proyectos como el de Todos somos Cultura sigan siendo aplicados en sus sectores, por tiempo indefinido.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;“Sólo le pido a Dios” que esa sed por la Cultura, pueda ser finalmente saciada por quienes la sufren, gracias a la voluntad de los que ahora tienen el poder de desviar las aguas hacia espacios que esperan por el arribo de éstas para alcanzar su fructificación humana plena y sorprendente.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Sigo apostando por el Ministerio de Cultura.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Cambria, fantasy; "&gt;Guayaquil,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;enero de 2009&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 214px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoiDSlgeHHI/AAAAAAAABEc/67mGh9CG4vo/s320/5+copia.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370686910968503410" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Árbol de La Esperanza, Ricardo Bohóquez (2009) &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-7322274276213180987?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/7322274276213180987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/todos-somos-cultura.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7322274276213180987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7322274276213180987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/todos-somos-cultura.html' title='Sonia Manzano: Todos Somos Cultura'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoiDSlgeHHI/AAAAAAAABEc/67mGh9CG4vo/s72-c/5+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-1941993460062089140</id><published>2009-08-14T06:56:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T16:54:29.890-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='critica cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecuador cultura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='telégrafo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Matilde Ampuero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='diario el telégrafo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>Entrevista a Matilde Ampuero</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  font-weight: normal; color: rgb(68, 68, 68); font-family:Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;font-size:13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;b&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#996633;"&gt;Agradecemos a Diario el Telégrafo por el artículo dedicado al blog y a su tema, pero sabemos que por límites de espacio no fue publicada la entrevista completa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#996633;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;¿Por qué consideró necesario suscribir la carta propuesta por Mario Campaña?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La carta fue producto del diálogo entre varias personas que trabajamos en distintos ámbitos de la cultura,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;periodistas, escritores y artistas. Es claro que nos reunimos varias veces con ocasión de la llegada al país del poeta Mario Campaña, con quien conversamos sobre nuestras preocupaciones, expectativas y conclusiones sobre el trabajo del novel Ministerio de Cultura. Mario redactó la carta tomando en cuenta estos criterios&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;y quienes estuvimos de acuerdo con los puntos señalados nos suscribimos.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;¿Cuál es el objetivo del blog sobre el y la difusión vía electrónica del documento?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Creo que es una alternativa válida para establecer un diálogo permanente sobre cultura. La idea es que se involucre cada vez más gente que aspire participar en un debate que ayude a la reflexión. Como reza el blog en su descripción: “Ningún principio, ninguna idea, ningún nombre, ningún lugar sagrados; todo deber ser discutido, para una nueva cultura”. La carta tuvo, tiene, la finalidad de invitar al Presidente y, por supuesto a su Ministro, a participar en este diálogo, a enterarse de primera mano de la reflexión y de la autocrítica que proponemos, y de esta mirada que pretendemos no sea la definitiva, sino que permanezca en continua construcción.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En lo personal, he participado en casi todas las convocatorias que ha hecho el Ministerio para elaborar la Ley Orgánica de Cultura; he tratado de entender el Plan de Desarrollo y he reflexionado sobre las propuestas de centralización del Sistema Nacional de Cultura; &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;en la práctica he integrado las mesas de trabajo para elaborar la mencionada Ley Orgánica, sin embargo, he comprobado, tristemente, que estas convocatorias se limitaron a ser talleres, casi siempre relacionados con charlas previas, donde los&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;monitores y delegados del ministerio eran también los relatores y secretarios, o llevaban su propia gente para serlo. Muchos de los asistentes terminamos pensando que habíamos entrado en una nueva etapa: la del&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;simulacro, combinada hoy con la del espectáculo (palpada en la celebración fastuosa del bicentenario). De mi parte, ese es uno de los motivos para ser una de las firmantes, del blog y ojalá de una reflexión profunda y respetuosa sobre aquello que somos.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;¿A qué se refieren cuándo señalan que el Ministerio de Cultura solo trabaja con la alta cultura?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La carta no dice que el Ministerio solo trabaja con la alta cultura, sino que "parece entender que su campo de acción preferente es la llamada ‘alta cultura’; también dice que "aproximarse a la cultura popular sólo con los métodos de esa cultura de élite, de modo azaroso y precipitado" es "reincidir en una actitud que ha compartido responsabilidad con la economía y la política en el desastre nacional". Los métodos a los que aludimos son principalmente las convocatorias y todos las absurdas exigencias con las que los premiados en los fondos concursables ya no saben qué hacer. Por ejemplo, el hecho de que el Ministerio pida garantías bancarias para la entrega del&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;dinero cuando todos sabemos que lo último que tienen los gestores es apoyo de las entidades financieras (bancos y aseguradoras) para estas actividades; o cosas insólitas que se promueven desde la nueva administración de Banco Central, cada vez más burocratizado, como la obligación de hacer un depósito del cien por ciento del anticipo para recibir el mismo anticipo que da inicio al contrato (es lo que se pide a investigadores y gestores culturales para iniciar los proyectos culturales, además de la garantía bancaria, por supuesto). ¿Cómo un gestor rural va a poder con esto?. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué implicaciones tendría la materialización de "un gran Frente Educativo-Cultural" para el trabajo de gestores, promotores y activistas culturales?  &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Principalmente la planificación, organización y ejecución de una política cultural coherente y amplia desde las diferentes instituciones, del estado y del gobierno, y no solo desde el Ministerio. Un frente educativo-cultural haría que los avances sobre las ideas de la cultura -que atraviesa todos los campos- generadas por el Ministerio de Educación puedan ser tenidas en cuenta en la enseñanza pública; lograría que la acción contra la cultura de la marginación y la exclusión, del racismo, etc. -que debería emprender urgentemente pero según parece el ministerio no lo tiene entre sus planes-  sea coordinada entre el Ministerio de Cultura y el de Inclusión Social, por ejemplo.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;¿Son necesarias la revisión crítica de la cultura occidental y de la tradición de las culturas ancestrales ecuatorianas?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo primero sería saber si deseamos o no un cambio en la cultura del país. Si la respuesta es afirmativa, entonces deberíamos preguntarnos ¿cómo podemos hacer ese cambio sin un diagnóstico serio y riguroso por parte del Estado de eso que se pretende cambiar? Este diagnóstico, que creemos no existe, puede ser llamado también inventario, se vuelve indispensable para cualquier transformación cultural profunda y verdadera que afecte a la vida práctica, diaria, de todos los ecuatorianos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;¿Cuáles serían algunas directrices para enrumbar el trabajo del Ministerio de Cultura?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Por mi parte, no pretendo, y estoy segura que ninguno de los firmantes, dar directrices sino invitar al país a la reflexión acerca de un asunto del que depende nuestro destino del mismo modo que depende de los asuntos económicos y políticos.  El Ministerio debe entender que su función es hacer de la cultura un factor de desarrollo y civilización verdadera, entiendo por civilización no la riqueza y la sofisticación técnica sino la elevación en los valores de vida predominantes entre los ciudadanos&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;¿Cómo actora cultural y ciudadana qué es lo que espera de una política cultural, venga del Estado o del gobierno?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;La política cultural debe buscar la descentralización a todo nivel. Eso no significa poner una editorial en el Oriente ecuatoriano sino buscar los mecanismos para que nuestra condición de Estado pluricultural&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;nos nutra a todos con los valores de cada pueblo, de cada Nación, de cada espacio donde la cultura se re-crea a sí misma, esto incluye a la cultura popular, a los movimientos urbanos y rurales. Los grandes olvidados de la costa del Ecuador, de donde proviene mi experiencia más directa, son los pueblos campesinos, donde no llegan las becas, los masterados, el rescate de los valores indígenas, que sí han tenido, afortunadamente y bien por ellos, los pueblos andinos. Por eso el blog tiene imágenes de ese campo, de esa gente, que nunca ha pedido nada porque el poder de la retórica y del texto especializado los amilana, los excluye, los ignora.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;¿Dónde encajan los entes privados en el modelo de cultura que se propone en la carta?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En este momento hay un repliegue total de la participación privada en la cultura. Las razones varían, van desde la crisis económica hasta el repliegue por oposición al nuevo modelo. La verdad es que los recursos disponibles hoy por hoy solo&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;provienen del Estado. Muchos de los actores culturales estamos parados, tratando de sobrevivir de cualquier manera a la centralización del dinero público, a la burocracia extenuante. Si eso pensamos los guayaquileños es porque en casi todas las instituciones hemos sido reemplazados, en muchos casos, por gente que desconoce nuestra realidad, o porque vienen verdaderas delegaciones a dirigir las actividades culturales que se dan en la ciudad. Entonces, qué estará pasando en otras regiones, en otras ciudades, con otros pueblos que han sido excluidos siempre, descalificados para ser sus propios gestores.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;¿No considera que una falencia del Ministerio ha sido discutir demasiado los temas entre pocos actores y ciudadanos?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;   &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;La falencia no ha sido discutir demasiado sino carecer por completo de interés en la discusión. La discusión ha sido solo un simulacro; el interés del ministerio ha sido más bien hacer aprobar propuestas que ya estaban redactadas antes de empezar las&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;discusiones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;El proceso del Ministerio ha sido de unos dos años aproximadamente, ¿cuánto tiempo podría tomar el enmendarlo o iniciar el que se propone en la carta?  &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hay cosas que podrían empezar hoy mismo, como la lucha, a través de la educación regular o de campañas públicas contra el machismo y la violencia. el inventario debe ponerse en marcha enseguida, y tomará el tiempo que tome construir una nueva sociedad, pero en el proceso, en el camino, se verán cotidianamente "resultados parciales" que nos permitirán seguir con la transformación de la cultura, que harán que ésta haga un favor a la “civilización”.&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoV0N8xlwwI/AAAAAAAAA4A/l4LkzMlxVoE/s1600-h/2009_0624BW+copia.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoV0N8xlwwI/AAAAAAAAA4A/l4LkzMlxVoE/s200/2009_0624BW+copia.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5369825913710428930" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoV0H1yBH6I/AAAAAAAAA34/wwGvyk1ntD4/s1600-h/2009_0624DC+copia.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoV0H1yBH6I/AAAAAAAAA34/wwGvyk1ntD4/s200/2009_0624DC+copia.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5369825808753958818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoV0BAIdTgI/AAAAAAAAA3w/MkAnWg9Odo0/s1600-h/2009_0624AU+copia.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoV0BAIdTgI/AAAAAAAAA3w/MkAnWg9Odo0/s200/2009_0624AU+copia.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5369825691273350658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Campesinos del sector La Esperanza&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-1941993460062089140?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/1941993460062089140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/entrevista-matilde-ampuero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/1941993460062089140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/1941993460062089140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/entrevista-matilde-ampuero.html' title='Entrevista a Matilde Ampuero'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoV0N8xlwwI/AAAAAAAAA4A/l4LkzMlxVoE/s72-c/2009_0624BW+copia.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7212578813500667451</id><published>2009-08-13T21:11:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T16:59:05.483-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='critica cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecuador cultura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='debate cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ministerio de cultura del ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='David Barreto'/><title type='text'>David G. Barreto: Apuntes al texto de Mario Campaña e Iván Carvajal</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Cambria, fantasy;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" color: rgb(68, 68, 68); font-family:'times new roman', 'new york', times, fantasy;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;b&gt;(Redactada antes de la aparición de La resignación frente a lo real, las tareas inéditas y las posibilidades de una nueva cultura', de Mario Campaña)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Las anotaciones que a continuación comparto nacieron primero como una respuesta personal a los documentos de Iván Carvajal y de Mario Campaña que llegaron a mis manos.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Partiendo del principio de diálogo y apertura que ambos autores han propuesto, he aceptado la invitación de Carvajal de compartir este pequeño escrito donde dejo algunas observaciones.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;He modificado algunas cosas, agregado otras, con el espíritu de discusión del blog que se ha formado.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Desde ya doy las gracias por aceptar mi contribución que únicamente busca ser parte de un debate que debe ser lo más inclusivo posible, lo que no significa eludir la responsabilidad de la polémica que viene de la mano del pensamiento crítico al que esta propuesta de Mario Campaña está invitando.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Gracias a él por la iniciativa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Considero innecesario, por el momento, rebatir punto por punto el texto de Mario Campaña o el de Iván Carvajal, textos que, por otra parte, han tenido la virtud de convocar a un diálogo que se ha postergado demasiado.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;De hecho, si en algo los dos textos coinciden —y sería preciso pensar con más detenimiento en lo que esto puede significar— es en la necesidad de inaugurar un espacio que por mucho tiempo se ha mantenido puertas adentro, como que si el hacer cultural fuera únicamente potestad institucional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Así que mi comentario en este momento será breve, y contiene únicamente un par de cuestionamientos que nacen a partir de un párrafo del texto de Carvajal que repite una idea central en su narración. &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Dice el párrafo al que me refiero: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt; “A ese anti-occidentalismo [i.e. al que Campaña se refiere en su carta] cabe contraponer el principio de la antropofagia propuesto por el poeta brasileño Oswald de Andrade. Ese es el principio del mestizaje, que es la vocación cultural de América Latina. Una formulación teórica consistente de este principio, a la que me remito, la ha realizado Bolívar Echeverría. La antropofagia es códigofagia, es apropiación de lenguajes, de formas culturales. Como apropiación, es reinvención.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Carvajal se refiere aquí, con acierto, a la premura a la hora de identificar los complejos procesos que se esconden tras rótulos como occidente, colonia, educación greco-romana, etc., citados por Campaña.  Carvajal comprende que estas cuestiones no son nunca blancas o negras, que es imposible escoger los bandos de ganadores y perdedores, y que, a la larga, lo único que es posible hacer es marcar la diferencia como gesto “de identidades y diferencias” más allá de una reconciliación sospechosamente democrática.  Esos son, a mi gusto, algunos de los excesos del texto de Campaña que son sintomáticos, asimismo, de un pensamiento binario capaz únicamente de reconocer cierto enemigo en un supuesto afuera, pero que se niega a reconocer que el enemigo ha compartido la habitación desde siempre.  La tarea no es, por tanto, eliminar vestigios occidentales o ancestrales, ni pasar un “beneficio de inventario” inverosímil y artificioso, porque esto es, simplemente, una falacia del pensamiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Benjamin lo dijo, y Carvajal lo cita, “no existe ningún documento de la civilización que no sea, al mismo tiempo, un documento de la barbarie”.  Así, la falacia consiste en pensar que es posible discernir aquellos rastros no-occidentales que supuestamente nos constituyen.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Con Benjamin, en cambio, nos veríamos forzados a admitir que somos a la vez toda civilización y toda barbarie.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Y al contrario, la actitud puramente nostálgica del “inventario” —y por nostálgica entiendo perniciosa— de buscar un sujeto pre-occidental presupone una lectura anacrónica y, por ende, peligrosa porque puede dar rienda suelta a mitologías y supersticiones de un pasado como origen ontológico de un ser que al parecer se encuentra acallado pero esperando su momento de emergencia.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Ejemplos de naciones abstraídas y ensimismadas en sus propias mitologías y sus nefastas consecuencias abundan en nuestro reciente siglo xx, y en lo que va del xxi.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;La situación es mucho más compleja que la enumeración de un catálogo de las virtudes que queremos mantener o de las que queremos apropiarnos para una nueva subjetividad, y por eso la discusión, pienso, no tiene que ser llevada necesariamente al ámbito del cuestionamiento de la ontología pre-occidental u occidental.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Los elementos sociales o culturales, que se dan siempre en pleno movimiento, no pueden ser clasificados o entendidos como recetarios o prescripciones.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Con esa lógica, me atrevería a decir que nadie puede elegir el modo del buen vivir, por ejemplo, como ordenanza o como ley.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Ese tipo de empresas están destinadas al fracaso, o al olvido.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Consideremos que el mero hecho de que la comunicación, de que esta comunicación, tenga que pasar a través de una lengua mal llamada occidental es ya de por sí un obstáculo para aquella empresa porque impide toda aspiración para alcanzar ese momento que, nos dicen, existió previo a la configuración de las subjetividades modernas, sinónimo de occidental.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Me parece que la discusión puede enriquecerse más no con un tipo de mirada revisionista, sino con un argumento que vivifique el pasado en el presente, esto es, que no vea al pasado como el único momento en el que cierto tipo de pureza fue para siempre desterrada.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Todo gesto de pasado tiene que ser forzosamente vivido y articulado en el presente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;También quiero agregar que estoy a favor de los postulados con los que Carvajal cierra su documento.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Más allá de que estas propuestas tengan o no algún tipo de respuesta institucional, lo importante es leerlas como lo que son: apuntes hacia una política inexistente pero que tienen que generarse por una cuestión de responsabilidad.  Tarde o temprano volveremos el rostro a estos años y haremos un repaso de lo que se hizo, de lo que se propuso, de lo que se hace (porque hay cosas que se hacen, como este diálogo generado fuera de las instituciones), y de lo que, pudiendo haberse hecho, se dejó pasar.  Y por eso es importante la generación de estos documentos; incluso es necesario para entablar un diálogo, no con el gobierno, pero sí con el estado, dos formas institucionales pero que al final son distintas y que deben responder a distintos planteamientos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Mi pero, no obstante, con la propuesta de Carvajal tiene que ver con cierta reconciliación que él aún ve en el porvenir y, sobre todo, en el mestizaje, como en la cita que les puse anteriormente, y a la cual yo rechazo por considerarla también peligrosa porque propone cierta armonización y cierto entendimiento de lo que es, esencialmente, inentendible.  El mestizaje, leído como yo lo leo, viene a ser un membrete dañino que nos acostumbra a pensar que cierta codificación y reconciliación puede llegar a darse, cuando sabemos, lo vivimos todos los días, que ninguna reconciliación es posible, tan solo el reconocimiento de la diferencia —y ahí estoy de acuerdo con Carvajal— como el único método de real resistencia.  Si todos aceptamos nuestros aparentes roles de mestizos, caeremos en la trampa de una de las lógicas más perversas del mercado: ser todos iguales, y como iguales, pasar a formar parte de una mismidad orgánica y melodiosa.  Pasaremos a ser una cosa, indistinta, y a la que es posible dominar porque es sobre todo homogénea; lo mestizo es, al fin, un pasaporte al cómodo y falso entendimiento, y el entendimiento, dentro de mi lectura, produce el silenciamiento de lo siempre otro.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Pero si, en cambio, somos críticos también del mestizaje, no nos opondremos a la cohabitación, ni a la hospitalidad; todo lo contrario, porque nos veremos forzados a admitir la fuente ontológica en la pura diferencia.  Ese es, me parece, el reto que yo agregaría a la propuesta de Carvajal.  Por ello, será obvio, me opongo a las políticas gubernamentales que anhelan la preservación de un pasado homogéneo que desconozca las marcas y las heridas de la habitación en su total heterogeneidad.  Y en ello radica mi crítica al texto de Campaña: lo que yo veo como descuido al elegir los términos con los que describir un proceso mucho más complejo, desordenado y pantanoso que el conocido y agotado discurso de la defensa frente al monstruo de Occidente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;El mestizaje de Carvajal, hay que ser justos, no queda lo suficientemente matizado para ser comprendido a cabalidad.  Falta, por ejemplo, la ampliación que del tema se ha hecho en Brasil y otros lugares sobre todo a partir de Haroldo de Campos y su razón antropófaga, que, entre otras cosas, parte de la traducción de obras occidentales y su canibalización en formas poéticas transgresoras.  Pero allí no hay mestizaje, sino la apropiación del origen que deja, por ello, de ser origen, (u Occidente, si se prefiere), y pasa a ser parte íntima del bocado antropófago.  Pero ello requiere cierta violencia, no es un gesto del mestizaje, sino que existe una agencia dispuesta a arrancar de raíz aquello que es “intocable” por ser insustituible y primigenio.  Quizás, entonces, lo que yo agregaría al tema sería también la desconfianza al discurso del mestizaje, por ofrecer una tregua imposible, y me suscribiría, en cambio, a la razón antropófaga como el recurso para pensar de verdad no ya políticas gubernamentales, sino planteamientos culturales que no eludan la polémica y la abracen como la elemental forma de procedimiento y, lo más importante, de resistencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Pido disculpas por el desorden de mis frases e ideas.  He querido decir algo y no dejar pasar la oportunidad de contribuir a una conversación que es imprescindible y a la cual hay que sumar esfuerzos, incluso para disentir, o precisamente para ello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;12 de agosto, 2009&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoTmxTGSV8I/AAAAAAAAA3g/kg0bZmZoPbQ/s1600-h/DSCN1209_040.JPG" style="text-decoration: none;"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoTmxTGSV8I/AAAAAAAAA3g/kg0bZmZoPbQ/s400/DSCN1209_040.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5369670390347093954" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-7212578813500667451?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/7212578813500667451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/apuntes-al-texto-de-mario-campana-e.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7212578813500667451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/7212578813500667451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/apuntes-al-texto-de-mario-campana-e.html' title='David G. Barreto: Apuntes al texto de Mario Campaña e Iván Carvajal'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoTmxTGSV8I/AAAAAAAAA3g/kg0bZmZoPbQ/s72-c/DSCN1209_040.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-2158598585612938490</id><published>2009-08-12T12:05:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T17:01:33.997-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ministerio de cultura del ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ivan carvajal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cultura Ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos icaza estrada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cultura debate'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='blog sobre cultura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Campaña'/><title type='text'>Respuesta de Mario Campaña a Carlos Icaza Estrada e Iván Carvajal</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-weight: bold; font-family:Cambria, -webkit-fantasy;"&gt;LA RESIGNACIÓN FRENTE A LO REAL, LAS TAREAS INÉDITAS Y LAS POSIBILIDADES DE UNA NUEVA CULTURA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;En primer lugar quiero aclarar que la “Carta al presidente sobre la cultura en Ecuador” fue fruto, principalmente, de un diálogo espontáneo y abierto con un grupo de escritoras y periodistas de Guayaquil; con la crítica de arte Matilde Ampuero y el artista Marco Alvarado; con el poeta Jorge Martillo; y, de manera intermitente y desde hace al menos diez años, con el poeta Edwin Madrid. “La carta” pues no es de Mario Campaña; yo he actuado, si se quiere, como Secretario-Redactor.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Con respecto a la carta de Iván Carvajal y al comentario de Carlos Icaza, en primer lugar he de celebrarlos, por la participación, la calidad de los argumentos y la actitud franca y respetuosa, si bien lamento que Iván Carvajal no haya querido esperar a que el debate tome cuerpo para formular sus propuestas. Ojalá de estos diálogos surjan posiciones convincentes que nos obliguen a todos a revisar nuestras posiciones. He de advertir que mis intervenciones responderán a una realidad subjetiva que no quiero esconder: la del que anda un poco a tientas, la del que quiere afinar sus ideas, tal vez equivocadas, en la discusión. No me sorprendería que esta fuera una sensación compartida por otros expositores de este blog. Mejor, me digo. Tengo en mente que Baudelaire defendió “el derecho a la contradicción”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Las posiciones de Iván Carvajal exhiben coincidencias y discrepancias con las nuestras. Coincidimos, creo, en el reconocimiento de la necesidad de un cambio en la cultura, y en la pertenencia, para bien y para mal, a la órbita del mundo cultural de occidente. Discrepamos en la valoración de la cultura occidental y en nuestra actitud frente a ella. En su momento más cuidadoso sobre este tópico, Carvajal rechaza cualquier actitud ‘antioccidental’ si no está mediada por “una coherente y consistente demarcación de aquello occidental que habría que poner en cuestión”. Discrepamos asimismo en las propuestas. Carvajal no cree en la posibilidad y necesidad del inventario. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;I. LAS COINCIDENCIAS: LA NECESIDAD DEL CAMBIO CULTURAL&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt; 1.1 La primera coincidencia se refiere a la necesidad del cambio cultural. En la “Carta al presidente” nos referíamos a la falta de realidad de las revoluciones rusa, china y cubana, y a la propia revolución liberal ecuatoriana, debido precisamente a que no hicieron una revolución cultural; el cambio, decíamos, debe ser sustancial y profundo y afectar al entero mundo de la vida, y para ello ha de producirse un cambio radical en la cultura. Carvajal lo admite, en estos términos: “se puede concordar en que las revoluciones comunistas del siglo XX fracasaron, entre otras razones, porque las expectativas de transformación del mundo de la vida no guardaban correspondencia con los dispositivos culturales y tecnológicos, ni con la organicidad de las sociedades en las que se produjeron tales revoluciones”. Esta coincidencia nos sirve apenas para ratificar un anhelo ya visible en todos quienes estamos pronunciándonos en este diálogo abierto, que nos hace participar en él: el del cambio en la cultura. Convenida la necesidad y deseo de este cambio, pasamos al siguiente punto.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;1.2 La segunda coincidencia importante es el vínculo de la cultura ecuatoriana con la occidental. Nosotros lo decíamos de este modo: “la realidad histórica de la conquista española nos puso en la órbita cultural europea (…) Valores y nociones de la educación colonial, de la cultura greco-romana, la cristiandad feudal y medieval,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;la filosofía de la Ilustración, la ideología del progreso, la actividad del comercio, la industria y el capital financiero, han conformado una gran masa cultural hereditaria que ha envenenado nuestra vida progresivamente”. Carvajal lo dice de un modo más expedito: “¿Por qué no reconocer que estamos inscritos en el cumplimiento de una historia de occidentalización del mundo que para bien y para mal se ha realizado en los últimos siglos?”. En efecto, la cultura occidental se ha extendido y se ha implantado progresivamente no sólo en Ecuador y en América latina sino todo el planeta. Hablando de las sociedades europeas, el eminente&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;filólogo e historiador de la cultura alemán Erich Auerbach afirma: “lo grecolatino-cristiano de su origen es lo que las une; y también la acción en común (…) incluso si Europa, como un día Roma, pierde su poder, incluso si se deshace su existencia, habrá preformado la vida en común de los hombres sobre el planeta”. Por su parte el sociólogo argelino Samir Nair sostiene que actualmente hay una sola civilización sobre el planeta, y esa es la occidental.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;II. LAS DISCREPANCIAS: ¿QUÉ CAMBIO? ¿PARA QUÉ?&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt;Iván Carvajal se muestra opuesto al aspecto central de nuestra carta. Éste sostiene que debemos ser capaces de someter a un juicio crítico todo el legado de las culturas que nos constituyen, a occidental y las ancestrales, sus métodos y sus fines. El concepto central en este planteamiento es el de inventario, del que Carvajal no quiere ni oír hablar, si bien se abstiene de ofrecer argumentos para justificar esa resistencia, limitándose a afirmar que es una idea “absurda”, y a preguntar: “¿quién lo va a hacer?”. Esa pregunta pone la cuestión, en efecto, en un terreno absurdo.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;El quién no es un sujeto particular; no tiene nombres ni apellidos ni una hora precisa para su actuación. En cierto sentido se puede decir que toda cultura es inventario. ¿Quién hizo el inventario de la actual cultura, que los ecuatorianos vivimos y sufrimos con toda la carga de confusión que signa estos tiempos? La historia, por supuesto, el poder, las instituciones, los centros productores de sentido, de saber, de ideología. Lo hicieron y lo hacen la iglesia, la prensa, la escuela, la economía, la técnica, la política y la moral… &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;La del inventario de la cultura actual es mantener un estado de opresión. La del&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;inventari ode la próxima cultura será un esfuerzo de emancipación.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Pero si Carvajal lleva la cuestión a un terreno absurdo no es por despiste metodológico sino porque no cree que sea necesaria la revisión y el inventario. La mayor demostración de este aserto son sus propuestas. Si al comienzo Carvajal parece aceptar la necesidad de un cambio, después se niega al diagnóstico riguroso de la realidad a la que se debe referir el discurso sobre el cambio. Lo que le hace actuar de ese modo es algo que concierne al núcleo mismo de todo el debate que intentamos llevar a cabo en este momento, a las posiciones frente a la cultura occidental. Carvajal rechaza las posturas que él llama “antioccidentales”. No cree, como los firmantes de la carta, que la herencia occidental haya “envenenado nuestras vidas progresivamente”; tampoco que la cultura occidental –burguesa- esté consagrada a la creación de “individuos egoístas”.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;“¿Qué es lo que envenena progresivamente nuestra vida? ¿Todas esas instituciones, todos esos saberes? ¿Toda las filosofías, todas las ciencias? ¿El derecho? ¿Todas las literaturas, las artes plásticas, la arquitectura, que vienen de Occidente?”, pregunta, de un modo que parece alarmado y alarmante, como si tratara de decir: “¿quién se atreve a decir que Shakespeare o Cervantes envenenan?”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Las preguntas y su aparente alarma en realidad son retóricas. Carvajal conoce la respuesta, apuntada somera y apretadamente en la “Carta al presidente”. Ni Cervantes ni Shakespeare ni Sócrates, ni Mozart, querido Iván, han envenenado al mundo, ni a Hispanoamérica. En la “Carta al presidente dijimos que se trataba de los “Valores y nociones de la educación colonial, de la cultura greco-romana, la cristiandad feudal y medieval, la filosofía de la Ilustración, la ideología del progreso, la actividad del comercio, la industria y el capital financiero”. Eso, desde luego, no es suficiente. La cultura occidental ha sido capaz de alcanzar cotas muy altas de la experiencia espiritual y de su expresión, pero también ha alcanzado lo que tal vez sean los niveles más bajos de abyección humana.. Podemos hacer una lista, claro, a vía de ejemplos, de elementos culturales perniciosos que hemos heredado de Occidente. Está bien documentado que en el sistema de excluidos, despreciados y marginados de la Europa medieval se encontraban un conjunto de seres considerados peligrosos para “la comunidad sagrada” (los estamentos dominantes de aquel mundo), y que entre estos estaban las mujeres, los locos, homosexuales,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;enfermos, vagabundos, los “venidos a menos”, indefensos, campesinos, enanos, tullidos, bastardos, mendigos… Es bien sabido que la Edad Media europea fue “una gran productora de marginados” (Le Goff). ¿No estaba ese sistema ideológico de marginación y exclusión vigente en la España de los conquistadores, entre los hombres que llegaron a América a implantar “el nuevo mundo”? Y la operación por la que los ‘locos’ pasaron a ser encerrados forzosamente, que Foucault llamó “elección original de Occidente”, y que supuso una intervención conjunta de los dominios político, social, económico y hasta policial, ¿no puede ser llamada, y no es en efecto llamada, “cultura”, acto u operación cultural, por el mismo Foucault?¿No son, así, los manicomios, una de las lacras del Ecuador de hoy, otra herencia de la cultura europea de la exclusión, particularmente de la fórmula hospitalario-penitenciaria hallada en los siglos XVII y XVIII? ¿Y España no quemaba&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;en las plazas públicas, o reprimía de otras diversas maneras, a judíos, protestantes, gitanos y moriscos? ¿No tiene que ver todo ese gran sistema inquisitorial con el racismo vivido hoy en Ecuador contra los indígenas de la sierra, los montuvios y los negros? ¿No tendría la horrorosa homofobia ecuatoriana algo que ver&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;con el hecho de que la&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;España invasora quemaba asimismo públicamente a los homosexuales? Podríamos dar más ejemplos, algunos tan grotescos como el “derecho de pernada”, elemento heredado de la cultura feudal-medieval española y practicado antes (¿aún ahora?) en las haciendas, y bien documentado en la antropología y la literatura, particularmente en la novela, por el cual, como se sabe, el señor tiene la potestad de ‘desflorar’ a toda virgen de su ‘reducto’.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Podríamos hablar también de la literatura, campo privilegiado de interés de nuestros intelectuales: con relación a la Grecia antigua, ¿hace falta recordar cómo la astucia amoral de Ulises, héroe de La Odisea, uno de los monumentos de la cultura occidental, ha sido elevada a virtud, pese a estar basada en el engaño, la falsedad, la impostura, la traición? ¿Hace falta puntualizar que Aquiles, héroe de la Ilíada, el otro monumento de la antigüedad, se muestra vengativo, implacable, sanguinario y contrario a toda compasión, a todo código humano y de honor en la guerra de Troya, llegando a arrastrar el cadáver de Héctor, humillando así a un muerto, y exigiendo una recompensa material por su cadáver, en la más ignominiosa acción de La Ilíada? ¿Y no han sido los dos, insisto, Aquiles y Ulises, elevados en la cultura occidental a prototipos de las virtudes de la inteligencia y el valor (¡para la muerte!), tanto que entre nosotros aún se toma sus nombres como el de santos para bautizar a los niños? ¿No podría en ciertas partes del mundo estar la violencia relacionada con la cultura de lo bélico, lo cruel y lo feroz tan propia de Europa (el continente en el que más sangre se ha derramado, recordaba el poeta Aimé Cesaire), y por tanto ser cierta violencia una más de sus herencias, uno de los “huevos de la serpiente”, como llamó Bergman a ese engendro europeo llamado “nazismo”? El historiador africano Elikia&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;M’Bokolo&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;afirma: “En África no hemos terminado de pagar el precio de la violencia colonial. Está instalada entre nosotros una cultura de las armas (…) el sistema en el cual se mata a las personas haciéndolas sufrir deriva de los años terribles de la colonización, época llamada en El Congo como “tiempo de las exterminaciones”. ¿Hace falta recordar a qué clase de prácticas alude M’Bokolo, como los castigos franceses que consistían en enterrar el cuerpo humano en las arenas del desierto africano, dejando solo la cabeza sobre la superficie? Es un hecho que la cultura occidental jamás ha podido sostener el principio de la sacralidad y la dignidad de lo humano, ni en su propio territorio ni en los demás que ha invadido a lo largo y ancho del planeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;¿Tiene todo esto algo que ver con la literatura, la música, la ópera, con la alta cultura europea? ¿No son dos cosas diferentes?&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;No vamos a decir, como Rousseau, que tanto las ciencias como las artes de Occidente contribuyeron a su decadencia, ni a recordar que Rimbaud lamentó que los prusianos no hubieran destruido el Louvre en la guerra de 1871; ni que Artaud escribió que había que terminar con las obras maestras, en cuya existencia y veneración encontró una de las causas de la asfixia de la época (“Es necesario –escribió– que las cosas estallen en pedazos para poder empezar de nuevo”). No diré por qué esos grandes cerebros europeos llegaron a escribir eso. No lo haré porque puede sonar, como tal vez suene todo lo dicho hasta ahora, como para algunas personas tal vez suene la misma “Carta al presidente”, algo meramente demagógico o “populista”, que es una actitud que Iván Carvajal teme que esté en el fondo de nuestra propuesta. Para evitar ello, diré lo mismo con las palabras de los filósofos: desde Nietzsche una afirmación común en la cultura moderna sostiene que la esencia de Occidente, y de su matriz, Europa, es el nihilismo. El filósofo italiano Emanuele Severino afirma que “Para la civilización europea las cosas son nada: el sentido de la cosa, que dirige la Historia de Occidente, es el no ser de las cosas. La esencia de la civilización europea es el nihilismo, puesto que el sentido fundamental del nihilismo es el convertir a las cosas en nada (…) La metafísica griega es la expresión originaria&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;y decisiva del nihilismo”. Es ese nihilismo el que hace que el mundo entero y el hombre en él sean sólo objetos de consumo: “Si el mundo -dice Severino- está lleno de cosas que han sido hechas para ser destruidas, es más, si el mismo ‘mundo’, en su totalidad es un bien de consumo, la necesidad fundamental del hombre en el ’mundo’&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;no puede ser más que el consumo del ‘mundo’, y tanto más deprisa cuanto más rápido es el aumento de los bienes de consumo”.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;¿No estamos nosotros infectados por estos principios fundamentales de nuestros legatarios los europeos y sus hijos mayores los estadounidenses? En realidad, como hemos anotado antes, todo el planeta está afectado. El mismo Iván Carvajal, como hemos visto, lo reconoce en su carta al hablar de “una historia de occidentalización del mundo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Sin embargo, a Iván Carvajal le parece “un disparate metafísico” hablar de “envenenamiento progresivo”. Debo confesar que lo del veneno no es original mío; es Nietszche quien, hablando de la idealidad de la cultura platónica (la idealidad es uno de los pilares de cultura de occidente: postula la separación entre el mundo real –inferior- y el mundo ideal –superior-), afirma que la tal idealidad es “una fuerza calumniadora del mundo y del hombre (…), un soplo venenoso sobre la realidad”. Y el novelista argentino Juan José Saer, en su obra póstuma La Grande, hace que uno de sus personajes, un alter ego suyo, hablando de los europeos y de su modo de devastar el mundo, diga: “El mal, grabado con letras de fuego en el orden natural, lo amplificaron hasta la demencia con la ciencia, la técnica, el comercio, la religión, y, por codicia, lo designaron con eufemismos y, después de haberlo vuelto incontrolable, lo propagaron por el mundo entero”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Si es un disparate metafísico llamar veneno a la Idealidad, al Mal o al Nihilismo, en todo caso es un disparate compartido por no pocas personas en la cultura. Y no sólo de hoy. La revisión crítica de las bases de su cultura occidental fue empezada en el siglo XVIII, por Rousseau, con Nietzsche en el siglo XIX se hizo sistemática y radical, y en el siglo XX dio lugar a toda una teoría, la llamada Teoría Crítica, de la Escuela de Frankfort, tanto en su primera como en su segunda generación. Es cierto que la autocrítica de Occidente &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;dio lugar también a la obra de Heidegger.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoMT3FkJhMI/AAAAAAAAA3Y/nXCwmZTdh6Q/s1600-h/casa+montuvia.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoMT3FkJhMI/AAAAAAAAA3Y/nXCwmZTdh6Q/s400/casa+montuvia.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5369157017863292098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font: minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;LAS DOS NOCIONES DE CULTURA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Para calibrar de modo justo las discrepancias entre la “Carta al presidente” y las posiciones de Iván Carvajal, hemos de observar que en los dos casos se utilizan conceptos diferentes de cultura. En sus propuestas, Carvajal demuestra que tiene en mente una cultura que se refiere a obras e instituciones (libros, pinturas, esculturas, piezas musicales, etc.). Es la acepción más restringida y formal, la preferida de la Ilustración francesa, la que restringe la cultura a las artes, en las que confía para la educación de los ciudadanos y su emancipación respecto al mito y las supersticiones. La cultura así entendida, como una dimensión diferenciada de la vida, de las costumbres, de lo científico-técnico, religioso y ético-político, se sitúa en un reino aparte, completamente marginal, de minorías. Diferente de todo, excepcional, tiende a convertirse en mercancía, como es ya evidente en Ecuador con la pintura y se hace cada vez más en la literatura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Esta cultura no carece de interés y de importancia. Al contrario. En la “Carta al presidente” dijimos que se debe procura un renacimiento de la alta cultura ecuatoriana. Pero no debemos hacerlo para presumir de nuestras capacidades como individuos o como pueblos, ni para tratarnos "de igual a igual", "de tú a tú" con cualquier escritor o artista, como ingenuamente se ha propuesto por ahí, ni para ayudar al “conocimiento de [nuestra] creatividad”, como sugiere Carvajal, sino por razones menos espurias. La experiencia estética, esa procurada por las artes, puede contribuir, como creyeron los filósofos de la Ilustración, a una didáctica capaz de convertir a los seres humanos en individuos y en subjetividades autónomas; ofrecer una “iluminación profana” a esos individuos, como creyó Walter Benjamín; “nos involucran –como dice certeramente Carvajal- en las distintas facetas de la condición humana” y de ese modo contribuyen a una posible renovación &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;de la vida; “opera como defensa, de manera complementaria, para las víctimas de la racionalización burguesa”, como cree Habermas. Todo estas, y muchas otras razones de fuerza innegable, hacen que la existencia y desarrollo de las artes sea fundamental para toda sociedad, y eso es algo que nosotros estamos lejos de olvidar. En Ecuador la cultura, en su dimensión estética, puede y debe dejar de ser un asunto marginal, como es ahora, para convertirse en un factor de desarrollo social. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Pero en la “Carta al presidente” nosotros usamos un concepto distinto, sustantivo, de cultura, que designa todo lo que contribuye a la formación de la conciencia y de la subjetividad, a la creación de valores (llamados por eso por Nietzsche ‘formaciones de dominio’) y de ese&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;modo modela una sociedad y sus individuos. Esta cultura es, así, entendida como praxis y tiene un carácter concreto y experiencial e&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;incluye la esfera particular del arte y sus instituciones pero también la cocina, las costumbres, los bailes, la música, la técnica, la política, los trajes*…. Es teniendo en mente esta idea de cultura que afirmamos que la cultura europea ha envenenado la vida de ‘nosotros, ecuatorianos’ (Carvajal), en unas esferas más, y en otras, felizmente, menos. Es cierto, por otra parte, y hay que decirlo con la misma pasión, que esa cultura también ha fecundado nuestra vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Ahora&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;bien, ¿qué noción de cultura es la que debe presidir las tareas del Ministerio de Cultura ecuatoriano? No se trata aquí de dirimir cuál de los dos conceptos de cultura es el correcto o válido, pues entre éstos no hay oposición sino complementariedad, pero sí debemos precisar qué es lo que corresponde a la realidad de la cultura ecuatoriana. Según creo, el del Ministerio de Cultura debe fundamentar su tarea en la noción sustantiva de cultura. Mi posición no está vinculada con el populismo, ni con una supuesta cultura ‘nacional’, ni con un afán de ayudar o ‘intentar salvar’ a las culturas ‘nativas’ ni de “evitar su corrupción”. No creo que tenga ningún interés seguir contando con el concepto de nación y de lo nacional. Son razones sociológicas e históricas las que tengo en mente cuando me inclino por la noción sustantiva de cultura como fundamento del Ministerio de Cultura. Es propio de la modernidad la separación de las esferas de que se compone la cultura en las sociedades anteriores, la científico-técnico, la político-moral y religioso, y la estético-artística, que así se convierten en autónomas y diferenciadas entre sí, regidas por normas propias y criterios de validez o legitimidad asimismo distintos. En los países industrializados, particularmente en Europa y Estados Unidos, ese proceso se cumplió cabalmente. La cultura artística conforma allí un mundo autónomo. Los respectivos ministerios de cultura –en Estados Unidos no existe- ven su campo perfectamente acotado en lo estético-artístico. En Ecuador, en cambio, el proceso racionalizador y diferenciador de esferas de la vida en que consiste la modernidad, tal vez por causas del desarrollo desigual en la economía, no ha creado una esfera estético-artística autónoma y homogénea. En ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca la cultura estético-artística posiblemente existe por sí misma, es decir, separada de lo político, lo religioso, lo moral y lo técnico, pero en una forma extremadamente incipiente y&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;débil, al punto de que en Guayaquil casi no hay galerías de arte, aunque las artes visuales son, al parecer, las más desarrolladas de la ciudad; no hay verdaderas editoriales; y no se practica la crítica literaria, ni la musical, ni la&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;teatral, ni la cinematográfica, aunque sí la crítica de arte. Dudo que la situación en Cuenca, Portoviejo o Machala sea diferente. No conozco cuál es la de Quito. Por eso, es sólo en pequeños grupos humanos, y generalmente radicados en las tres principales ciudades, que se aprecian necesidades, aunque sólo sean residuales, que no encuentran satisfacción en la&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;existencia ordinaria. Los libros, museos de arte, pinturas, esculturas, instalaciones, orquestas sinfónicas son, así, vividos como necesidad cotidiana y urgente por estas minorías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Pero para numerosas comunidades ecuatorianas –las indígenas, las juveniles, etc.- tal autonomización de la cultura artística no se ha producido. Su mundo está formando aún por una masa unida de lo religioso, político, moral, técnico y artístico. No es que estas comunidades no tengan cultura, ni que carezcan de sensibilidad para la cultura ‘emancipada’ de los demás aspectos de la vida, sino que la cultura que tienen no está diferenciada de otras esferas. Su experiencia de la música, de los relatos, de lo pictórico y escultórico, de todo lo ‘estético’, es, por tanto, completamente distinta. ¿Cómo podría un ministerio dedicado a las artes tener sentido para estas comunidades? La siguiente pregunta de Carvajal, tan similar a los argumentos del todo carentes de sinceridad de los sectores más conservadores de la sociedad, está pues fuera de lugar: “¿No deberíamos, por el contrario, esperar que los bienes de la “alta cultura” lleguen a la mayoría de la población?”. La pregunta carece de relevancia porque en realidad no se trata de que las llamadas culturas&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;“alta” y popular se intercomuniquen, se influyan o ‘devoren’ antrofágicamente entre sí, cosa que necesariamente ocurre siempre, sino de reconocer que las dos están conformadas por mundos que se componen y experimentan de modos totalmente distintos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Marx, un economista pre-weberiano vanamente invocado por Carvajal, nunca llegó a desarrollar un pensamiento consistente acerca de la cultura estética y el arte, ni de las esferas de la vida en las comunidades ancestrales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font: minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;LAS PROPUESTAS DE IVÁN CARVAJAL&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;¿Cuál es la meta de las propuestas de Iván Carvajal? No las declara, pero defiende que hay que “configurar y proyectar una imagen”, “difundir”, “apoyar”, “estimular”, “organizar”, “privilegiar”. Eso, desde luego, es inconsecuente con el diagnóstico que hace de “las reales revoluciones culturales del siglo pasado”, que él asegura que son “la emancipación de las mujeres”, “las revoluciones científicas”, “las revoluciones tecnológicas”, “las migraciones masivas”, con relación a las cuales no presenta, extrañamente, ni una sola propuesta. Por momentos Carvajal parece interesado en que el espíritu ecuatoriano –o “la creatividad”, como dice-&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;sea visto, sea cual sea ese espíritu, por extranjeros y por nosotros mismos, por el “contexto regional y mundial”. Al final, en cambio, deposita toda su confianza en “la interacción entre las distintas fuentes culturales – las mestizas, las ancestrales, las que provienen del mundo globalizado de nuestros días”, así como en &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;“la libertad en la creación, el respeto mutuo, la “antropofagia” a lo Oswald de Andrade”, porque estas “constituyen por el contrario el ámbito en que los valores se encuentran y reinventan las diversas formas culturales”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Por todo lo que he dicho en el apartado dedicado a la cultura estético-artística, se puede entender claramente que coincido con Iván Carvajal en que el fomento, la difusión, el fomento, etc., son, en efecto, tareas del Ministerio de Cultura. Tal vez quepa decir también que éstas son ya las que el Ministerio tiene en marcha y, más mal que bien, va cumpliendo. Me parece incluso que entre la noción de cultura que prevale en el Ministerio y las propuestas de Iván Carvajal no hay una diferencia sustantiva sino tan sólo de cualidad en la ejecución, lo que me induce a creer que en el fondo las propuestas de Iván no son otra cosa que resignación frente a lo existente. Iván Carvajal no desea cambiar nada sustancial. Sólo quiere más eficiencia. Por su autoridad y reconocida solvencia intelectual y artística, Iván tal vez sea, así, el más cualificado defensor de las ideas culturales de este gobierno, que si aplicara mejor sus principios no encontraría un mejor valedor que él. Estas tareas señaladas por Carvajal, con las que yo estoy de acuerdo, son las que menos me preocupan. Con todo, haré breves comentarios a sus propuestas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;LOS LIBROS: ¿Por qué, me pregunto, insistir tanto en el libro, en colecciones de libros, en la literatura, la vieja reina de la cultura? ¿Por qué no reconocer que en Ecuador, como en tantos otros países, hay una cultura no-literaria, no libresca, y que eso no va a cambiar -sus hábitos de lectura no aparecerán- porque a una familia le regalen libros junto con el recibo de la luz eléctrica? Sospecho que Iván insiste tanto en el libro porque él mismo es un intelectual literario y confía en el valor edificante de la obra literaria, en la fuerza de sus contenidos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;LA BIBLIOTECA NACIONAL: ¿Qué importancia tiene, me pregunto, que el edificio de la Biblioteca Nacional sea espléndido, como pide Carvajal, o sea modesto? Ninguna. Debe ser suficientemente funcional y digno, por supuesto, pero lo importante es otra cosa: es su política. ¿Estaremos suscritos a publicaciones internacionales de calidad, con soporte digital o convencional? ¿Seguiremos algún modelo ya instaurado en los países ricos? ¿El de Estados Unidos, que permite el ingreso a la Biblioteca de Washington a toda persona que solicite una tarjeta de lector, que se concede sin exigencia alguna? ¿El de Francia, que permite el ingreso libre, sin tarjeta siquiera, a una parte de sus muchas salas, pero para acceder a otras exige pasar un interrogatorio minucioso? ¿El de España, adonde es casi imposible entrar si no tienes una recomendación de algún maestro universitario o algo similar? ¿El de Catalunya, cuyos ciudadanos ya no puedan entrar, a menos que se trate de un&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;investigador formalmente acreditado con tal? ¿Elaboraremos nuestro propio modelo, partiendo de nuestra realidad? Por mi parte creo que la Biblioteca Nacional de un país democrático debe estar al alcance de todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;LOS MUSEOS: Carvajal habla también, cómo no, de los museos, de una red de museos. En eso podemos, lógicamente, estar todos de acuerdo. Sin embargo, una vez más lo importante queda silenciado: ¿con qué ideas vamos a planificar los museos? ¿Vamos a seguir haciendo espacios muertos, de obras muertas, una especie de cementerio que casi nadie visita, tal como son ahora? ¿O, al contrario, trataremos de hacer organismos vivos y seductores que tal vez deban hasta llamarse de otra manera?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;LAS BIBLIOTECAS: Todos estaremos de acuerdo con la idea de una red de bibliotecas. ¿Cómo no estarlo? No obstante, me asalta la pregunta: ¿por qué insistimos en bibliotecas, pero no en cinematecas, musicotecas, salas de baile, de canto, gimnasios, salas o jardines botánicos? A los intelectuales literarios les cuesta recordar algo que ya en 1965 Susan Sontag advertía con toda claridad y certeza: “la característica primaria de la nueva sensibilidad –decía en su libro Contra la interpretación- es que su producto modelo no es la obra literaria”.No terminamos de entender que, como dice la misma Sontag, “somos los que somos capaces de ver (oír, gustar, oler, sentir), aún más poderosa y profundamente de lo que somos por el conjunto de ideas almacenadas en nuestras cabezas”.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Es decir, es tanto o más importante facilitar el acceso a la música, al cine, a la televisión educativa, a la tecno-educación, que a los libros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font: minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;LAS PROPUESTAS DE LA CARTA AL PRESIDENTE&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Todo pensamiento y todo trabajo crítico tiene dos caras, una negativa y otra constitutiva: un movimiento simultáneo de derrumbamiento y de edificación. También en el campo de la cultura eso es cierto. Sin la negación el pensamiento constitutivo no será capaz de resolver la esencia de la dominación; y sin lo constitutivo el pensamiento negativo siempre será un subordinado de los dominadores. La dominación puede sobrevivir a cualquier régimen político, social y económico: “La emancipación del hombre será total o no será”, escribió Milan Kundera. En la Carta al presidente decíamos que había que llevar adelante principalmente tres tareas. Declarar un beneficio de inventario de las culturas que nos han constituido, la occidental y las ancestrales; realizar una revisión crítica de las revoluciones precedentes; y ejecutar una verdadera labor de contracultura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;No me detendré en la segunda, una tarea eminente de la historia y de la filosofía política. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Con respecto a la propuesta de inventario, en primer lugar quiero lamentar los equívocos a que ha dado lugar. Ya vimos cómo ha reaccionado Iván Carvajal (“absurdo”; “¿quién lo va a realizar?”). Por su parte, Carlos Icaza ha llegado a creer que se trata de “separar lo extraño de lo auténtico”, de apartar las “influencias externas” para “evitar la corrupción de las culturas de las minorías, o promover su florecimiento”. También Icaza parece influido por la inquietud del “quién” en relación con el inventario, y por eso llega a preguntar: “¿no suena esto a otra autoridad opresora?”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;La propuesta de inventario nada tiene que ver con lo auténtico y lo extraño; nada con supuestas purezas culturales; nada con ninguna autoridad; nada, ya lo dijimos, con la idea de nación o de lo nacional. Sin embargo, si en repetidas veces se nos pregunta, como ha ocurrido en estos días, cómo se hace el tal inventario es porque la pregunta es pertinente. Como he dicho antes, toda cultura es fruto de un inventario, pero ninguna cultura ha delegado nunca a nadie para que lo formara. El inventario se forma en las sociedades, y es así como un mundo sustituye a otro mundo. No es que se haga en un juego de interacción de “libertad y respeto mutuo”, como ingenuamente sugiere Carvajal, sino bajo la dirección de las instituciones de producción de bienes y de sentidos, las instituciones de la ciencia, la técnica, la política, la moral, el saber, las artes, la filosofía, la religión, en el mundo burgués lideradas por las instituciones funcionales al comercio y la industria. En Europa, la iglesia católica, por ejemplo, lideró el inventario de bienes culturales de la antigüedad greco-romana que estimaba adecuados para el presente y el futuro de la Europa surgida de la desintegración de la antiguedad, y así, gracias al trabajo de la iglesia, de los Padres de la iglesia y del pensamiento filosófico y moral de la Patrística, se conformó la masa de&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;valores culturales greco-romana-cristiana que reinó en la Edad Media. Algo similar puede decirse de la cultura burguesa europea, en cuya formación axiológica sin duda participó de modo determinante el protestantismo, como probó Max Weber. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;En realidad, una parte del inventario que proponemos ya está hecha. Como hemos dicho, la cultura occidental, particularmente desde fines del siglo XVIII, pero sobre todo desde mediados del XIX, ha procedido a una rigurosa autocrítica y a una severa valoración de su historia y de su acontecer. Sade, Rousseau, Baudelaire, Rimbaud y Nietzsche son hitos en ello. Este último, por ejemplo, en “La genealogía de la moral”, procedió a estudiar las nociones de bien y mal, y destacó que, en definitiva, la moral del señor es una moral de la jerarquía, que supo ser generadora de valores; que gracias a esa operación lo noble es un valor positivo, y la jerarquía quedó establecida como principio, y la prevaleciente moral del señor se convirtió en un sistema de valores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;El beneficio de inventario de la nueva cultura, de la cultura ecuatoriana e hispanoamericana (pues el inventario es un proceso inédito no solo en Ecuador sino en toda Hispanoamérica) debe ser también ahora tarea de las instituciones productoras de sentido y de saberes, liderada por un pensamiento racionalizador que apunte al desarrollo de una cultura sustantiva concebida como formación, como fuerza civilizatoria. Se trata de una tarea que sólo puede desarrollarse en el curso de un proceso cuyo liderazgo podría ser encargado al Frente Educativo-Cultural que nos hemos permitido imaginar.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Con respecto a la contracultura, queda asimismo todo por decir, pese a la antigüedad y sobre-uso del término. Nosotros no nos referimos a su concepto metropolitano, que proclama por medios supuestamente subversivos su oposición a la alta cultura. Como he señalado antes, no estamos en contra de la llamada alta cultura, que, según creemos, tiene una función de primera importancia en la vida democrática. Tampoco hablamos de contracultura en el sentido en que lo quiere hacer el hip-hop o lo quisieron hacer el punk &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;u otras figuras del underground. Esa noción es, repito, metropolitana y tiene sentido allí donde la “alta cultura” ha logrado hacerse con un coto cerrado y privilegiado, cosa que, como hemos dicho, no ocurre entre nosotros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;¿Estamos proponiendo, de manera disfrazada, una ‘nueva forma de autoritarismo’, como insinúa Carlos Icaza? ¿Proponemos que no se lea La Ilíada y La Odisea en los colegios, porque Ulises y Aquiles son astuto y sanguinario, respectivamente? No. Nuestro sentido de contracultura es mucho más elemental y urgente. Contracultural será toda acción cultural que combata los principios más acendrados y vergonzosos de nuestra vida cultural, en sentido sustantivo. La acción contracultural tendrá en su mente, como meta, combatir, a través de la educación regular o la abierta, la homofobia, el machismo, la violencia, la doble moral, las jerarquías, la desigualdad de derechos. Una política contracultural intentará que La Ilíada y La Odisea sean leídas -por supuesto- pero procurará también que los maestros adviertan que Ulises y Aquiles no son ni pueden ser modelos morales, como ocurre ahora, sino sólo héroes signados por la astucia y la cólera de una hermosa epopeya de un pueblo antiguo. Una actitud contracultural se preguntará por qué ha de ser más importante estudiar Medea, como hacen hoy los adolescentes ecuatorianos, que recibir lecciones de práctica de la justicia, o acerca de los diferentes tipos de familias, o sobre de educación alimentaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;He aquí una respuesta demasiado larga. Por ahora dejo de lado otras cuestiones que sin duda deben ser analizadas, y a las que tal vez podamos referirnos en otro turno del uso de la palabra de este blog: la cuestión del mestizaje; la del carácter repetitivo de nuestra cultura (y de toda la cultura occidental, realmente, hoy por hoy); la de la cultura de la década de los sesenta; la del quehacer del ministerio de cultura; la de la cultura y los individuos egoístas; la del Frente Cultural y los Tzántzicos; la del destinatario de la Carta y el análisis de las actuaciones en el campo de la cultura de los líderes políticos revolucionarios…&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="tab-stops:312.0pt"&gt;&lt;span style=" mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=" mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;* La exigencia de ‘trajes oscuros’ y ‘de sastre’ -otra herencia cultural europea- para la asistencia a la toma de posesión, dio lugar hace pocos días a una protesta del presidente. ¿Por qué en Ecuador usamos trajes de sastre y oscuros? ¿Por qué se usa en Estados Unidos y prácticamente en todo el ámbito de influencia de la cultura occidental? Baudelaire postuló una respuesta: el espíritu de Europa es fúnebre. Se puede pensar también en  una  influencia de la vestimenta del clero -que prefería el negro, el gris o el marrón oscuro- , un estamento de alta influencia en el viejo continente. El clero a su vez expresaría con esos colores el luto por la muerte de Jesucristo, con lo que se puede conjeturar que los trajes grises, en tanto influencia cultural, expresan la actitud de luto, de viudez con respecto al dios, propia del hombre occidental.     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;Mario Campaña&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latinfont-family:Cambria;"&gt;12 de agosto de 2009&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoMSxJvecQI/AAAAAAAAA3Q/gkTS-XkKCMk/s1600-h/blog+nuevas.jpg" style="text-decoration: none;"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 328px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoMSxJvecQI/AAAAAAAAA3Q/gkTS-XkKCMk/s400/blog+nuevas.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5369155816393699586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-2158598585612938490?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/2158598585612938490/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/respuesta-de-mario-campana-carlos-icaza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/2158598585612938490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/2158598585612938490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/respuesta-de-mario-campana-carlos-icaza.html' title='Respuesta de Mario Campaña a Carlos Icaza Estrada e Iván Carvajal'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoMT3FkJhMI/AAAAAAAAA3Y/nXCwmZTdh6Q/s72-c/casa+montuvia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-1306798689077468287</id><published>2009-08-11T16:18:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T17:12:30.090-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='debate'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cultura Ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos icaza estrada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='blog de crítica cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Campaña'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cultura'/><title type='text'>De Carlos Icaza Estrada</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;Matilde,&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Me puse (¡finalmente!) a leer la carta de tu amigo Mario Campaña. No te ha de sorprender que no esté de acuerdo con lo de quitarle apoyo estatal a la "alta cultura" (después de todo me gusta la música clásica). Pero para mi el problema de fondo con el argumento de Campaña es que, a pesar de una posición claramente anti-autoritaria, su perspectiva es la de otra autoridad, y su realización supondría solo el remplazo de una por otra, manteniendo el mismo patrón de poder.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Me explico. La teoría que el utiliza para diagnosticar el problema de la política cultural ecuatoriana es la del campo del poscolonialismo, en si una criatura de las universidades de las antiguas metrópolis coloniales. Creer que las instituciones responsables del colonialismo, que por años justificaron sus peores crímenes, creer que estas pueden de un momento para otro convertirse en fuerzas para el bien es muestra de una inocencia casi infantil. La teoría cambiará, pero la percepción de un académico occidental, o un nativo de la periferia educado en en una universidad occidental, seguirá siendo en sus bases la propia de la metrópoli, basada en los ideales de la Iluminación, que ven en el oscurantismo religioso un enemigo de la modernidad. El hecho de que esto - la religión como una fuerza maligna - sea verdad o no es irrelevante: lo que importa es que estos ideales buscan imponerse a los de las culturas nativas que buscan ayudar. Por más buenas que sean las intenciones de uno, esas culturas se verán afectadas para mal por los intentos de mantenerla viva o promoverla siguiendo principios ajenas a ellas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Es más, la palabra cultura tal como se la conoce ahora circunscribe el fenómeno que supuestamente busca representar, porque tiende a convertir tradiciones y formas de percibir la realidad, de vivir, en arte. Piensa en las cerámicas y joyas de las culturas antiguas (por no llamarle primitivas, palabra que se asocia con lo moralmente retrógrado) del país: los que las hicieron y usaron las veían como arte, como un ámbito separado de la vida diaria? Por otra parte, las ciencias que las estudian utilizan un modelo de investigación que busca fijar la realidad en el tiempo y espacio, haciéndola estática, algo que definitivamente no es. Aunque eso es apropiado en la ciencia de la historia, en la realidad que vivimos la cultura es dinámica, y los casos en que una se salva de influencias externas son muy pero muy raros estos días de globalización homogenizadora.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Y aquí entra el otro punto débil de la carta de Campaña: la cuestión de la realización de su lógica, de su implementación, de su conversión en una política. La organización que el propone para apoyar y promover las culturas de las minorías implicaría fijarlas, establecer cánones y esquemas que las limiten, para separar lo extraño de lo auténtico. ¿No suena eso a otra autoridad opresora?&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Es más, cuando el crítica la política cultural de Correa proponiendo una ideal, ignora que el mismo Estado es parte del problema, por que tal como se lo conoce ahora, dependiente de una sociedad altamente tecnificada, el Estado es un producto de la Modernidad. Y esta en si, sin duda alguna, es un producto, para mal o para bien, de Occidente. Si uno realmente quisiera evitar la corrupción de las culturas de las minorías, o promover su florecimiento, lo peor que podría hacer es meter al Estado, porque este por naturaleza busca imponer un orden determinado desde arriba. Por más bien intencionados que sean los responsables, la cultura "en crisis" solo será corrompida aún más.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Realmente me cuesta creer que existe, o puede existir, una política cultural que antes que cementar una cultura "nacional," para beneficio del Estado, busque destruirla promoviendo una variedad absoluta en la que no existe mejor o peor. No es que tal variedad está mal, no - para mi ese es el ideal (haciendo a un lado cuestiones de estética), porque la humanidad, si ha sobrevivido hasta ahora, es por la fuerza de las diferencias que existen dentro de ella, que le ha permitido expandirse a los más recónditos rincones del planeta, y sobrevivir interminables catástrofes. No, es solo que el Estado es la peor institución para realizar ese ideal.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Correspondencia con Matilde Ampuero&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoJ0_JKn36I/AAAAAAAAA24/us6iYzhJo9o/s1600-h/san+luis.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 192px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoJ0_JKn36I/AAAAAAAAA24/us6iYzhJo9o/s320/san+luis.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5368982333920108450" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Arte Popular religioso, Iglesia de San Alejo (Guayaquil) &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-1306798689077468287?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/1306798689077468287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/de-carlos-icaza-estrada.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/1306798689077468287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/1306798689077468287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/de-carlos-icaza-estrada.html' title='De Carlos Icaza Estrada'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoJ0_JKn36I/AAAAAAAAA24/us6iYzhJo9o/s72-c/san+luis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-6057284769659665323</id><published>2009-08-10T20:45:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T16:09:36.801-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='critica cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecuador cultura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ministerio de cultura del ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Campaña'/><title type='text'>De Mario Campaña</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Queridos amigos,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Las doce personas que firmamos la “Carta al presidente Rafael Correa sobre la cultura en Ecuador” hemos inaugurado un blog, Nuevas Cartas (título sugerido por el poeta Edwin Madrid, que alude a las conocidas Cartas al Ecuador, de Benjamín Carrión), con la finalidad de contar con un espacio público permanente para el diálogo, la discusión, el debate que necesitamos llevar a cabo acerca del presente y el futuro de la cultura y la vida ecuatorianas. La carta se encuentra en la franja derecha de la pantalla.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Nuestro espíritu es de solidaridad y libertad.. Nos interesa el pensamiento crítico, negativo y constitutivo. Creemos que leer un poema o escuchar una sinfonía debería ser tan libre y gratuito como contemplar un crepúsculo o pasear por una playa o un bosque, pues las necesidades espirituales solo pueden ser colmadas en forma libre y por bienes espirituales. Roland Barthes llegó a decir que existe un derecho humano a la poesía.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Esta no es una capilla. Ni san Bill, ni san George, ni san Simón, ni san José Joaquín, ni san Rafael, ni san Jaime, ni san Julio, ni san Fidel, ni san Hugo, ni san William, ni san Miguel, ni ningún otro santo o santa, por sagrados que parezcan, tutelan ni tutelarán nuestro espíritu. Todo puede y debe ser discutido, como dice el lema del blog. Para ello, solo pedimos formas respetuosas y argumentos articulados de una manera suficientemente idónea como para que pueda formar parte de un verdadero diálogo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Trataremos de escapar a todo espíritu de beatería, de derecha o de izquierda, toda “adhesión rutinaria, interesada o en todo caso acrítica a un pensamiento, estilo, literatura, persona, tendencia, cosa o situación que ha sido previamente legitimada, erigida hacia lo alto, divinizada; a un Dios, cualquiera que fuese la forma o nombre que tuviere en los diferentes momentos; porque no se comete beatería solo en la iglesia.”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;A este debate que tiene en la mira la transformación cultural ecuatoriana estamos invitados todos, extranjeros y ecuatorianos de todas las orientaciones, de todos los oficios, de cualquier procedencia geográfica, étnica, cultural o profesional.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Una manera de apoyar esta iniciativa es divulgarla y comunicar la dirección del blog.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Abrazos fraternos&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#551A8B;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); -webkit-text-decorations-in-effect: none; "&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SozgutPDTsI/AAAAAAAABEw/HF3mpOIZqyE/s1600-h/Sim%C3%B2n+Bol%C3%ACvar+naci%C3%B2+en+Caracas.JPG"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SozgutPDTsI/AAAAAAAABEw/HF3mpOIZqyE/s320/Sim%C3%B2n+Bol%C3%ACvar+naci%C3%B2+en+Caracas.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5371915548567490242" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 230px; height: 320px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Marco Alvarado, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Simón Bolívar nació en Caracas.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt; collage (2009)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373784649196605768-6057284769659665323?l=nuevascartas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nuevascartas.blogspot.com/feeds/6057284769659665323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/de-mario-campana.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/6057284769659665323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373784649196605768/posts/default/6057284769659665323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nuevascartas.blogspot.com/2009/08/de-mario-campana.html' title='De Mario Campaña'/><author><name>matilde ampuero</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SpvQOMoAxDI/AAAAAAAABKo/UmR0KwlPwy4/S220/matilde+8+copy.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SozgutPDTsI/AAAAAAAABEw/HF3mpOIZqyE/s72-c/Sim%C3%B2n+Bol%C3%ACvar+naci%C3%B2+en+Caracas.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373784649196605768.post-7646719901527068762</id><published>2009-08-10T19:16:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T17:06:23.195-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='critica cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte y sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='debate cultural'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ministerio de cultura del ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ivan carvajal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cultura Ecuador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='democracia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Iván Carvajal: ¿Para qué un Ministerio de Cultura?</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;mso-pagination: none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;Hace pocos días, el poeta Mario Campaña tuvo la iniciativa de dirigir una carta abierta al presidente Correa sobre la cultura, que suscribieron además otros escritores y artistas. Debo a Mario un comentario sobre ese texto, pues lo puso en mi conocimiento antes de su difusión, invitándome, si estaba de acuerdo, a suscribirlo. Si no lo hice es por mi desacuerdo en varios aspectos. Quisiera esbozar aquí algunas de las razones del desacuerdo, tal como se lo prometí a Mario.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Revoluciones sociales y cultura&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;La primera cuestión que pone la carta mencionada tiene que ver con la relación entre transformaciones sociales y cultura, a propósito de lo cual se señala que los límites – y quizá el fracaso, podría entenderse – de algunas revoluciones (rusa, cubana, china, y la misma revolución liberal ecuatoriana) radicaría en la carencia de una revolución cultural: “la falta de realidad de esas revoluciones se debe a que preservaron substancialmente inalterado el mundo de la vida y sus valores en las sociedades que pretendían transformar. Sin una transformación cultural no hay verdadero cambio en una sociedad.” Esta tesis es plausible, no es incoherente en principio. Pero ella misma fija de inmediato una problemática que tiene que ver con una dimensión profunda de la historia contemporánea: la articulación del mundo de la vida y sus valores en las sociedades industriales y postindustriales, dominadas por el capital en su proceso de internacionalización, transnacionalización y globalización, y determinadas en conjunto por el despliegue de una forma de conocimiento y de tecnología que atraviesa todas las prácticas sociales. ¿Qué ha pasado con las revoluciones sociales, con los movimientos emancipadores, con la democracia, con la justicia, y con las culturas, en esa historia reciente? Desde luego, este no es lugar ni siquiera para el inicio de una respuesta; los intentos de respuesta a esta y otras interrogantes vinculadas constituyen la trama de las reflexiones filosóficas, sociológicas, antropológicas e históricas (cuando estas disciplinas no se reducen a los datos empíricos y la mera descripción, tan caros a la tecnocracia encargada de la administración de la vida social). &lt;b&gt;Por el momento, se puede concordar en que las revoluciones comunistas del siglo XX fracasaron, entre otras razones, porque las expectativas de transformación del mundo de la vida no guardaban correspondencia con los dispositivos culturales y tecnológicos, ni con la organicidad de las sociedades en las que se produjeron tales revoluciones. Pero a partir de esta tesis, no alcanzo a entender cómo se inscribiría la propuesta de una política cultural de Estado, aquí y ahora, en el Ecuador de esta próxima década.&lt;/b&gt; Sin embargo, no convendría pasar por alto lo que significaron las políticas culturales de Rusia, China y Cuba en sus momentos revolucionarios. Por ahora, y de manera muy esquemática, podríamos considerar que la política cultural de la revolución rusa estuvo vinculada a las energías de un pueblo que en pocos años había adquirido un enorme impulso espiritual que se expresó en generaciones de brillantes intelectuales y artistas que “florecieron” desde mediados del siglo XIX hasta la segunda década del siglo XX (científicos, filósofos, poetas, músicos, pintores, arquitectos), que fueron capaces de fundir, esto es, de mestizar, valores y formas que provenían del mundo campesino ruso (porque Rusia era un mundo básicamente campesino) con algunas tendencias modernas (no solo la industria, sino el despliegue de la subjetividad en el mundo urbano, que quizá pueda simbolizar el paseo vespertino por la avenida Nevski de San Petesburgo). Lenin decía que Tolstoi era el espejo de la revolución rusa. La apreciación de Lenin, aunque justa para el caso de Tolstoi, inquieta porque no advierte que Dostoievski lo era tanto como Tolstoi, y en algunos aspectos, incluso más que Tolstoi. Muchas de las personalidades de los revolucionarios, de los anarquistas finalmente derrotados por la propia dinámica revolucionaria, o de los bolcheviques liquidados por el estalinismo, son en efecto más cercanas a los personajes de Dostoievski que al mundo de Tolstoi. Por otra parte, durante el breve momento revolucionario, cuando Lunacharski fue Ministro de Cultura, la revolución acogió en su seno a las vanguardias artísticas e intelectuales. Luego, poco tiempo después, los mejores representantes de esa potente cultura rusa que se expresaba a través de sus vanguardias artísticas e intelectuales, o terminaron en el exilio o en el destierro o en el silencio, sea porque fueron asesinados o porque se suicidaron. Unos cuantos, Eisenstein y Bulgakov entre ellos, para seguir trabajando en sus filmes y novelas, tuvieron que someterse a las consabidas autocríticas, mea culpas y propósitos de enmienda que el régimen exigía de sus intelectuales y artistas. Si la revolución rusa tuvo mucho que ver con el mundo campesino, quedan para nosotros algunas preguntas: ¿hasta qué punto las formas culturales tradicionales, premodernas, supervivieron y marcaron el mundo de la vida en el periodo postrevolucionario? ¿Cuánto tuvo que ver ese mundo premoderno con la dictadura de Stalin, con la destrucción de las posibilidades democráticas, de la libertad de los seres humanos concretos? ¿Cómo se conjugaron esas formas culturales campesinas con la industrialización forzada, con la planificación centralizada? ¿Cómo se conjugaron esas formas en los países y pueblos sometidos a Rusia dentro de la URSS, dado que la Rusia de la revolución heredó el dominio del imperio ruso sobre otros pueblos del este de Europa y del Asia? Y, por supuesto, ¿cómo se juntaron el ballet y el folclore en la cultura rusa del siglo pasado? ¿Hasta qué punto el ballet se convirtió de forma artística occidental que prosperó en monarquías en decadencia y burguesías en ascenso, en un espectáculo popular de la Rusia soviética?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;En el caso de China, quizá el momento que debe ser mirado para el propósito de pensar la función de las políticas culturales es el de la llamada revolución cultural de mediados de la década de los sesenta del siglo pasado. Tal vez haya que mirar esa revolución cultural como el campo de batalla en que se confrontaban la continuidad de las formas milenarias de la cultura china, más ligada a la tierra, al campo, y la emergencia de las formas de modernización, ligadas a la industrialización, a las tecnologías modernas. China contaba con una gigantesca masa de trabajadores, aunque sus dispositivos tecnológicos modernos eran casi inexistentes. Frente a las presiones de la URSS para subordinar a China, y ante la carencia tecnológica, Mao había lanzado la famosa divisa de avanzar en el socialismo basándose en el propio esfuerzo. Es decir, en la capacidad de disponer de cientos de millones de trabajadores. En esas condiciones, la movilización de millones de jóvenes, los guardias rojos maoístas, implicó una crítica, en ocasiones cruel, de los mandarines intelectuales occidentalizados que formaban parte de la dirección del Partido Comunista, crítica que se hacía en nombre de una fuerza revolucionaria, comunitaria, que emergía de las profundidades del pueblo chino y de su historia milenaria. Sin embargo, tres décadas más tarde, las movilizaciones estudiantiles, justamente de los hijos de aquellos guardias rojos de los sesenta, y que terminaron en la brutal represión en la plaza de Tianamen, tenían otros objetivos, mucho más vinculados a las formas culturales occidentales, urbanas, incluso liberales. Y ello en medio de un acelerado proceso de inserción de China en el capitalismo tardío de nuestra época. Por lo demás, y para mirar que nunca puede predecirse por donde irá el curso de la historia de las sociedades, baste señalar aquí que si de algún modo la revolución cultural &lt;b&gt;se levantó contra elpiano, contra Mozart y Beethoven&lt;/b&gt;, y promovió la tradición de la ópera china, hoy se dice que en el futuro cercano los mejores pianistas del mundo serán jóvenes chinos, hombres y mujeres. (Lo dice nada menos que Daniel Barenboim, gran músico y valiente luchador por la convivencia pacífica y cooperativa entre palestinos e israelitas).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;¿Qué sentido tuvo la política cultural de la revolución cubana en los años sesenta? La revolución creó expectativas que surgían de dos tradiciones diferentes, por una parte, la historia de la emancipación de América Latina y el conflicto abierto por la expansión imperialista de Estados Unidos, y por otra, el socialismo europeo. De ahí que el ímpetu revolucionario cubano haya generado una onda expansiva en América Latina, que vinculaba la tradición latinoamericanista con el socialismo, incluso con un socialismo renovado. Ese ámbito, sobre todo cuando desde Estados Unidos se despliegan las acciones de acoso, de aislamiento y bloqueo, no solo concita el apoyo de la intelectualidad y de los movimientos de izquierda latinoamericanos, sino también exige del gobierno cubano una política de apertura cultural hacia esos intelectuales y movimientos. La Casa de las Américas fue la respuesta adecuada a esa circunstancia; Martí se convirtió en el maestro de una tarea político-intelectual de emancipación latinoamericana que debía continuar. A la vez, la política cultural se volvió hacia las fuentes populares de la gran cultura cubana, como sustrato de una movilización general para la defensa de la revolución. No deja de ser extraño que en este contexto la figura literaria de la revolución haya sido el afrancesado Alejo Carpentier y no el cubanísimo Lezama Lima (aunque los dos, cada uno a su manera, fueron grandes cultores de un barroquismo que devoraba fuentes y antecedentes múltiples). En esos primeros años, la política cultural de la revolución cubana convergió con un inusitado auge de la actividad intelectual y artística en todo el continente, y su reconocimiento en el occidente. Es la época del boom literario – García Márquez, Fuentes, Cortázar, Vargas Llosa – que permite incluso el reconocimiento de otros potentes escritores latinoamericanos, entre ellos, Asturias, Carpentier, Lezama, Borges y Paz. Pero cuando la etapa revolucionaria concluyó, como fue evidente hacia fines de la década de los sesentas, ya fue clara la disensión intelectual. El proceso cubano derivó en una fórmula: dentro de la revolución, todo está permitido; fuera de la revolución, nada. Y en esta fórmula hay un doble problema: por una parte, ¿quién define lo que está dentro de la revolución? ¿El comisario cultural, el buró político, el jefe máximo? Como sabemos, al proletariado lo sustituyó el partido; a los consejos obreros, el Estado obrero; y finalmente al partido, el buró político y su jefe máximo. El segundo problema, más complejo aún, es el intento de fijar la interioridad de un deriva revolucionaria. Las revoluciones implican justamente una salida de curso, un desborde de las fronteras. Cuando se establece lo que está dentro de la revolución y lo que está fuera de ella, la revolución ha concluido. Se ha institucionalizado. A partir de ese momento, el partido revolucionario debería pasar a llamarse Partido Revolucionario Institucional, PRI, como en México. Ya Octavio Paz llamaba la atención sobre la contradicción en los términos e incluso el absurdo que están implícitos en esta denominación. El hecho que consumó el fin de la política cultural de la revolución cubana fue lo que se conoció como “caso Padilla”. A partir de entonces, las adscripciones de artistas e intelectuales latinoamericanos al régimen cubano siempre fueron más bien de carácter burocrático, y no tenían ya nada que ver con el lejano acontecimiento revolucionario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;La carta abierta de Campaña no se refiere a otro momento significativo de las políticas culturales, aquel que se dio en Francia en la segunda postguerra del siglo pasado. La vinculación de André Malraux con el general De Gaulle, en principio insólita, tuvo lugar en el contexto de la reconstrucción de Francia. El fin de la segunda guerra mundial selló la hegemonía de los Estados Unidos, a partir de ese momento su expansión por el mundo ya no se realiza solamente a través de la tierra y del mar sino, del aire, de la estratósfera. Estados Unidos extiende su dominio económico sobre Europa (Plan Marshall) en el contexto de la guerra fría, de la confrontación – al borde de la guerra atómica – con la URSS. (Dejemos de lado por ahora la inquietante cuestión de si en verdad hubo un mundo bipolar o si, por el contrario, hubo un mundo monopolar hegemonizado por Estados Unidos, cuya economía, basada en el complejo militar industrial, requería la presencia de un enemigo frente al cual se debía crear un terrorífico arsenal disuasivo.) En ese contexto, De Gaulle y Malraux tienen que levantar a Francia de su humillación, y no solo levantarla, sino elevarla a tercera potencia mundial, por sobre el resquebrajado y moribundo imperio británico, aprovechando la derrota alemana. Y para ello, había que basarse no solo en los ideales de la revolución – libertad, igualdad, fraternidad – sino también en la gran tradición cultural francesa. De ahí que Malraux cree e impulse por todo el territorio nacional las famosas Maisons de Jeunes et de la Culture… (Algo semejante hacían Carrión y sus contemporáneos, justamente para levantar al Ecuador después de la derrota de 1941: la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Y también algo parecido habían impulsado Vasconcelos y sus contemporáneos como política cultural en el México postrevolucionario). En mi imaginación no dejan de juntarse dos parejas de personajes emblemáticos de Francia y China en esa época: De Gaulle y Malraux (que vivió en Indochina y que siguió con enorme interés los procesos revolucionarios chinos de los años veinte, que combatió por la España republicana), y Mao Tse-tung y Chu-en-Lai (no solo uno de los jefes militares de la revolución, sino el genial estratega de su diplomacia, que estudió en Francia). De hecho, De Gaulle y Mao (y con ellos Malraux y Chu-en-Lai) se juntaron para resquebrajar la imagen de mundo bipolar que estructuraba las relaciones mundiales en la época de la guerra fría (a fines de la década de los cincuenta e inicio de los sesenta). Mayo del 68 fue sin embargo una movilización contra la política y la cultura gaullista, así como la gran movilización de los guardias rojos fue una movilización contra los intelectuales occidentalizados de la revolución china…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;De otra parte, es también discutible la afirmación sobre los efectos culturales de la revolución liberal en Ecuador. La separación entre iglesia y Estado, el laicismo, la educación pública, y el inicio de la participación de las mujeres en la esfera pública, implican sin duda un cambio cultural profundo. Debemos tener en cuenta que Ecuador a inicios del siglo pasado era un país rural, de campesinos y terratenientes (grandes y pequeños), y lo siguió siendo hasta mucho más tarde, por décadas. Quito y Guayaquil no llegaban a los cien mil habitantes. &lt;b&gt;La transformación cultural es obra del ferrocarril, de la reforma educativa – piénsese en la acción pública de Luis Napoleón Dillon – y del comercio.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;Ahora bien, ¿cuáles son las expectativas de transformación que estarían en curso en el Ecuador? Si esto no está claro – y para mí, no lo está – difícilmente se puede determinar los propósitos de una política cultural de Estado que debería contribuir a la transformación social supuestamente en curso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoDVlt2j7FI/AAAAAAAAA0k/Lucgb3q6m3U/s1600-h/_DSC6684.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 268px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Rf08g2xXMPk/SoDVlt2j7FI/AAAAAAAAA0k/Lucgb3q6m3U/s400/_DSC6684.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5368525599765949522" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Ricardo Bohorquez, para Proyecto La Esperanza&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;mso-pagination: none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;b&gt;Las revoluciones culturales de las que no se habla&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;A mi juicio, la apreciación que Campaña y los demás firmantes del documento tienen sobre los vínculos entre revoluciones y transformaciones culturales es heredera de viejos esquemas conceptuales de la izquierda latinoamericana. En efecto, si bien las transformaciones sociales implican profundos cambios culturales, en esos viejos esquemas no se piensan las reales revoluciones culturales del siglo pasado. Y son profundas. Me referiré a las que considero las principales, sin que el orden de exposición implique ninguna prevalencia conceptual y menos de importancia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;La emancipación de las mujeres: Recordemos para empezar a dos escritoras del siglo XIX, la francesa Amadine Aurore Lucile Dupin, y la británica Mary Ann Evans. ¿Las conocemos bajo esos nombres, o por sus seudónimos “masculinos”, George Sand y George Eliot? ¿No luchaban en el siglo XIX y a inicios del XX las sufragistas por el derecho a votar? ¿No luchaban algunas mujeres por el derecho a entrar en las universidades, por el derecho a ejercer la ciencia como profesión? Debemos agradecer a la gigantesca revolución que se desarrolló en el siglo pasado y que sacó a las mujeres de su encierro en los conventos, las alcobas y las cocinas. Esta es ciertamente una profunda transformación social, que se ha ido extendiendo por el mundo entero. Es la gran revolución cultural del siglo XX. Los movimientos feministas, por lo demás, han contribuido a pensar la diferencia como condición fundamental de las sociedades (y como condición ontológica de lo humano), y en consecuencia a colocar la diferencia junto a la complementariedad como cuestiones de fondo en relación con la democracia. Esta no puede ser pensada como unidad de los idénticos, sino como unidad de identidades y diferencias, como diferencia que se abre en la propia identidad. Otra vez: la condición de la democracia es la diferencia, la pluralidad, y no la identidad de lo idéntico, la unidad de lo mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;Las revoluciones científicas: El mapa del conocimiento de nuestros días es de una enorme complejidad; los conceptos de espacio y tiempo han cambiado por completo. Con ello, ha cambiado la concepción del lugar de lo humano en el mundo. De hecho, lo que es el espacio y lo que es el tiempo para nosotros no tiene antecedentes en la historia humana anterior al siglo pasado. En el curso del último siglo se han producido conocimientos que modificaron por completo el horizonte del mundo de la vida: en la física, la teoría de la relatividad, la teoría cuántica, las teorías del big bang, los agujeros negros, la antimateria… el universo de más de cuatro dimensiones... El postulado de Ilya Prigogine sobre la flecha del tiempo, que deja sin lugar a las certidumbres, incluso en el campo de los procesos naturales (nada es predecible)… En biología, el descubrimiento del DNA y el RNA, que da lugar a la comprensión de los fundamentos de la evolución y por tanto de la especiación, que deriva en los mapas genéticos, y que abre un campo de investigación y experimentación inusitado, pues tiene que ver con la creación de la vida y la modificación artificial de sus formas. En consecuencia con estas revoluciones en el conocimiento de la física y la biología, se han producido profundos cambios en las matemáticas y en la química. ¡Qué profundo cambio es el que se ha operado en la imagen del universo, de la Tierra y el Cosmos; en la concepción del tiempo, de la vida! Pero lo mismo acontece en las ciencias humanas y sociales: revoluciones en las teorías del lenguaje, de las formaciones sociales, de la historia, del comportamiento humano. Todas estas transformaciones de las ciencias conllevan complejos problemas para la existencia humana del presente y del futuro. ¿Nos estamos alejando de la Tierra, como suponen Hanna Arendt y Virilio, con desesperación, y Hawking con cierto optimismo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;Las revoluciones tecnológicas: Los desarrollos de las ciencias están articulados a las innovaciones tecnológicas; más aún, hoy la ciencia está condicionada en sus desarrollos, en la definición de sus líneas de trabajo, por la tecnología. La innovación tecnológica está determinada por el mercado global (es decir, depende de su importancia para el capital, para el beneficio, y no de la satisfacción de las necesidades humanas), y la innovación tecnológica supeditada al capital rige la marcha del conocimiento científico. Esta supeditación al capital hace que la tecnología se haya convertido incluso en una amenaza para la supervivencia de la humanidad. En un siglo hemos pasado de los barcos trasatlánticos y el ferrocarril, al automóvil y los aviones de transporte masivo, y luego a las naves y sondas espaciales; de la energía eléctrica a la energía atómica y nuclear, del petróleo a la búsqueda de nuevas fuentes energéticas. Mientras tanto, se ha reducido la capa de ozono, se ha utilizado casi todo el carbono contenido en los fósiles y que se ha generado en millones de años de vida, se ha provocado el calentamiento global de la Tierra con todas las amenazas de catástrofe que contiene. Estos son problemas globales, que no pueden ser enfrentados de manera parcial. La humanidad ha creado en un siglo terribles artefactos de guerra. Bombas atómicas, bombas de napalm, bombas personales, misiles transcontinentales, toda la parafernalia de la “guerra de las galaxias” que, entre otras cosas, dio origen a Internet. Ha creado lo que Paul Virilio llama bomba climática cuya terrible amenaza se cierne sobre todo el planeta. Ha transformado radicalmente la propia idea de lo que es el cuerpo humano a través de los trasplantes y las prótesis. El resultado es el profundo cambio de la vida cotidiana, como consecuencia del uso de fuentes de energía, de medios de movilización, de información y comunicación que han terminado por crear esas condiciones de la vida actual que tratamos de aprehender con nociones como “tiempo real”, “presencia virtual”, y que a veces llevan a pensarnos ya no como individuos, sino como nodos de redes en continua interacción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;Las migraciones masivas: Guerras, conquistas, alianzas, comercio y migraciones han sido siempre el ámbito de encuentro, confrontación y mezcla de culturas, es decir, de lenguajes, costumbres, hábitos, conocimientos, valores. Las migraciones masivas del último siglo y medio, que se han incrementado en los últimos decenios, contribuyen aún más a las transformaciones culturales. A nuestro continente, a nuestro país, han arribado grupos humanos diversos: europeos occidentales y orientales, asiáticos, árabes, judíos. Además, están las migraciones internas, la combinación de grupos humanos de distintas raíces dentro de lo que han sido los estados nacionales, y que en el caso ecuatoriano ha dado lugar a esa figura del “estado plurinacional” de la actual Constitución. De nuestro continente, y por supuesto de nuestro país, han emigrado cientos de miles, millones de personas. A veces, por la persecución política (aunque no precisamente de Ecuador), a veces, en búsqueda de trabajo (y no solo obreros, sino profesionales, científicos), y seguramente también por un deseo de movilidad. Y con esos grupos, con esas personas, van, vienen y se entremezclan códigos culturales, saberes, hábitos, lenguajes y otros sistemas semióticos… Tal vez la emigración de africanos, árabes, asiáticos, europeos orientales y latinoamericanos esté transformando hoy por completo las culturas europeas, más allá de lo visible, porque estas metamorfosis se realizan sobre todo en los intersticios, en lo subterráneo, en lo “underground”. Por otra parte, ¿acaso los Estados Unidos, con su pretendida vocación de “crisol” de culturas, no evidencia también la problemática de la confrontación y del aislamiento entre grupos humanos que tienen distintas procedencias? En todo caso, detrás de la recepción a los inmigrantes o su rechazo, se juegan los graves asuntos de la hospitalidad y de la hostilidad, y por supuesto, el fundamento mismo del mestizaje. Mestizaje, combinación de distintas culturas: la realidad social, en todas partes, es multicultural.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;Finalmente, los procesos de urbanización, con la configuración de megápolis, de espacios urbanos gigantescos, y que aun en países como Ecuador implican que la mayor parte de las personas vivan en espacios urbanos. La urbanización es una realidad que combina múltiples procedencias de los grupos humanos, transformaciones de los espacios de trabajo, de vivienda, de estudio, de mercados, es a menudo un proceso caótico. Se crean así distintas subculturas urbanas. Algunos sociólogos (Maffesoli) que han llegado a hablar de una organización tribal en las urbes contemporáneas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;¿Hemos pasado de una “modernidad sólida” a una “modernidad líquida”, como sostiene Bauman?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;Y, como sabemos gracias a Benjamin, todo avance cultural, todo proceso civilizatorio, trae consigo su dosis de barbarie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;Desde luego, como me consta, Mario Campaña conoce bien la complejidad que engloba la noción de cultura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:12.0pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-bidi-font-family:Georgia;"&gt;&
